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domingo. 27.11.2022
TRIBUNA DE OPINIÓN

Madrid se une en defensa de su Sanidad

El día 13 de noviembre, a las 12 horas, Madrid retumbará en sus cuatro costados.
centro salud madrid
Centro de salud en Madrid. (Imagen: FACUA)

La Consejería de Hacienda en Madrid ha decidido mantener en situación crítica su sistema sanitario público, por falta de inversión. Siendo la comunidad más rica, es la que menos invierte en Atención Primaria (un raquítico 10.3% del gasto sanitario total, cuando la OMS aconseja un 25%).

¿Cuál es la razón de este empeño? Una Atención Primaria potente disminuye el negocio de la privatización, la promoción de la salud y prevención de la enfermedad reducen la derivación a hospitales y es ahí donde tiene lugar el jugoso lucro: de cada 2 euros presupuestados para la sanidad pública, uno termina en bolsillos de la privada (gestión privada de hospitales, derivación a centros privados, contratos menores…) Su consejero, Fernández Lasquetty, es férreo en su convicción neoliberal y puede estar vengándose de su dimisión forzada en 2014.

La Consejería de Sanidad, respaldada en la austeridad económica, lleva muchos años expulsando de Madrid a sus trabajadores, ofreciendo contratos indignos y poco atractivos, amenazando mafiosamente ante el rechazo de los mismos. Han conseguido el objetivo: en Madrid no hay médicos y ese éxodo se puede revertir modificando las condiciones laborales, algo que no está dentro de sus planes.

Son la Consejería de Sanidad y la Gerencia de Atención Primaria las únicas responsables del peligroso caos por ellas creado en las Urgencias extrahospitalarias.

Los SAR (Servicio de Atención Rural) han funcionado perfectamente en sus 40 centros durante la pandemia, no ha sido así en los SUAP (Servicio de Urgencia de Atención Primaria, en zona urbana) ya que su plantilla ha sido utilizada para cubrir de personal el Ifema, después fueron trasladados a Wizink center y Wanda, con actividad de vacunación (sus contratos son para atención de urgencias) y desde junio fueron retenidos en la nave Zendal, prácticamente sin actividad.

Debido a las movilizaciones de la ciudadanía, de forma precipitada y sin planificación, aprovechando la ocasión para ir preparando el cese de atención por las tardes en los Centros de Salud, han puesto en marcha una reorganización (desorganización desastrosa) de las urgencias de Atención Primaria.

Han modificado de forma perversa e ilegítima las condiciones laborales de ambas plantillas, aumentando horas anuales, cambiando horarios, movilizando geográficamente, enviando un mail de madrugada exigiendo la inmediata incorporación al nuevo destino sin el tiempo de descanso reglamentario…

Los edificios de los SUAP se encuentran desabastecidos del material básico necesario (desfibrilador, electrocardiógrafo, material de curas…) y sucios.

Ya muchos profesionales han renunciado a su plaza (aumento del éxodo) y otros tantos se encuentran en situación de baja laboral, incapaces de sostener el maltrato recibido y el exceso de responsabilidad en condiciones tan adversas.

Este caos afecta también a los Centros de Salud, diezmados de forma crónica por la falta de personal en todas sus categorías, donde más de 600.000 personas no tienen médico asignado y 212.000 niños no tienen pediatra adjudicado.

En estas condiciones pretende la Gerencia que cubramos desde los Centros de Salud los huecos sin cubrir de las urgencias extrahospitalarias y nos están acosando, enviando mensajes con tal fin. Por ahora es voluntaria la maravillosa oportunidad, no sabemos cuándo será obligatoria, ni cómo se gestionará la necesaria libranza. ¿Seguiremos repartiendo los pacientes del trabajador saliente de guardia el resto de compañeros, como repartimos ausencias y plazas vacantes?

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Es estupenda la excusa: “No hay médicos…, ya nos ocupamos de expulsarlos” es lo que falta en la frase.

¿Qué está sucediendo con los sindicatos, garantes de nuestros derechos laborales? Dada la situación insostenible, convocaron a huelga a la plantilla de las urgencias extrahospitalarias y de los 5 de la mesa sectorial, sólo uno se ha negado a firmar posteriormente los acuerdos para     su desconvocatoria.

Los desconvocantes justifican su acción explicando que han conseguido mejoras laborales: menos horas anuales, se ponderarán las noches y punto asistencial fijo.

La atención asistencial en punto fijo no se ha cumplido, han desplazado caóticamente a los profesionales, sin tener en cuenta ninguna condición, los centros no están dotados del material necesario y el trato hacia los trabajadores es tan humillante que sería conveniente que los sindicatos se replanteen sus acciones y dejen de dar aquiescencia y complicidad a los auténticos responsables del desastre, que ya están culpabilizando a los trabajadores y anteriormente han responsabilizado a la ciudadanía por mal uso de los servicios sanitarios.

Respecto a la ciudadanía, está empezando a darse cuenta del verdadero peligro para su salud que suponen estas medidas. Hay pueblos que tienen el hospital a 60 kilómetros, que su centro de urgencias esté abierto y con personal o vacío-cerrado, puede ser la línea que separa la vida y la muerte.

Está siendo consciente de la estrategia repetida: secuestrar profesionales de un estamento, sacrificándolo en aras de su objetivo. Abren el innecesario Ifema sin personal, secuestran al personal de los SUAP y los cierran. Inauguran sin plantilla la nave Zendal y secuestran a 1300 trabajadores de hospitales (100 fueron voluntarios) y triplican las listas de espera hospitalarias. Ahora reabren sin personal los SUAP y aprovechan para dinamitar los SAR y, en breve, cerrar el turno de tarde de los centros de salud.

La Atención Primaria se convertirá en un "abierto 24 horas" donde nadie tendrá profesional asignado, desaparecerá la longitudinalidad y la atención continuada, la relación terapéutica será profanada.

Por todo ello, es urgente que podamos unirnos trabajadores, sindicatos y ciudadanía, defendiendo la sanidad pública, universal y de calidad.

El día 13 de noviembre, a las 12 horas, Madrid retumbará en sus cuatro costados: Nuevos Ministerios, Hospital de la Princesa, Atocha y Ópera, sus calles se llenarán de dignidad con una única bandera, la de la Sanidad Pública y en la plaza de Cibeles, a las 13 horas, celebraremos juntos el principio de la esperanza en parar el atentado contra nuestros derechos en Salud.

Ana Encinas. Médica de Atención Primaria. Plataforma de Centros de Salud.
Coordinadora de pueblos y barrios en defensa de la Sanidad Pública

Imagen portada: FACUA

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