martes 1/12/20

Casillas: la retirada de una leyenda

Creo que es algo conocido por muchas personas mi afición al deporte y en especial, al fútbol y al baloncesto. Por eso, me apetece hablar sobre alguien que siempre me llenó de entusiasmo gracias a los grandes días que nos dio a millones de aficionados al fútbol.

Ahora que ha anunciado su adiós a la práctica profesional del fútbol, creo que es justo dedicar unas líneas sobre el mejor guardameta que haya visto nunca en mi vida  y eso que he visto un número bastante importante de encuentros.

Y es que creo justo nombrar a Iker puesto que muy seguramente ha sido uno de los deportistas más grandes que hayamos tenido en nuestro país. Y además, a diferencia de otros temas, creo que hablar del cancerbero de Móstoles no supone demasiada discordia o diría que incluso que ninguna.

En este momento, lo que siento cuando hablo de Casillas es sin duda, agradecimiento, orgullo y sobre todo, un privilegio enorme haber podido verlo alguna vez en directo bajo los palos del Real Madrid.

Iker merece todos esos premios por tantos años dedicado al fútbol encadenando éxitos memorables que le han hecho ser leyenda creo que incluso antes de anunciar que se retiraba

Seguro que la decisión de retirarse de una actividad que tanto le ha dado, que tanto le ha apasionado y a la que ha entregado tantos años de su vida, no ha debido ser fácil pero no podemos ocultar que la vida es mucho más importante que cualquier cosa por mucho que nos llegue a gustar. Y por eso, su corazón le dijo basta y tuvo que colgar los guantes pero aún así, muy seguramente empezará a valorar con el tiempo el paso que ha dado.

Mucho se comenta sobre la vida de un futbolista cuando abandona la alta competición y que, a veces, resulta complicado para quien le llega el momento de dejar atrás esa etapa pero la vida y el tiempo pasa para todos y para Casillas también.

Aún así, hoy todos echamos la vista atrás sobre todo lo realizado por este portero de paradas increíbles y sinceramente, creo que pasará mucho tiempo para que vuelva a haber alguien que pueda siquiera acercarse a su nivel.

Confieso que cuando lo vi debutar ante el Athletic de Bilbao en el viejo San Mamés, pensé en las buenas maneras que demostraba en la portería pero supongo que nadie podía imaginar que aquel jovencito de la cantera madridista llegaría a convertirse en un ángel de la guarda permanente durante años en el club de Concha Espina. Y eso que no se lo pusieron fácil pues tuvo grandes competencias con César Sánchez o Diego López pero a pesar de eso que es algo totalmente lógico y normal en el deporte, siempre supo sobreponerse a las adversidades que se le presentaban y siempre supo crecer para mostrarse como un guardameta en ocasiones casi invencible.

Podría recordar aquel minuto de gloria en la final de la Champions League contra el Bayer Leverkusen saliendo desde el banquillo tras la lesión de César aunque muchos, se queden con el gol fantástico que metió aquel día Zinedine Zidane, una de las mejores voleas que más perfectamente haya ejecutado un jugador en un terreno de juego.

i1También supo hacer grande a la Selección Española pues gracias a sus paradas antológicas en tandas de penaltis tanto en las categorías inferiores o en la absoluta, hizo posible que consiguiéramos hitos nunca antes alcanzados por el fútbol de nuestro país como aquellas dos Eurocopas y aquel Mundial en Sudáfrica con ese mano a mano frente a Arjen Robben que nos encogió el corazón a todos aunque a los que somos madridistas nos tenía acostumbrados a ese tipo de proezas.

Y es que siempre se ha dicho que los deportistas de élite parecen ser seres humanos con una altísima preparación física y técnica que les debe hacer únicos en su especie.

Recuerdo la cantidad de puntos que salvó Casillas al Madrid a lo largo de su carrera gracias a sus paradas casi imposibles y sin embargo, he de decir que no me gustó en absoluto nada cómo se marchó del club. Al menos, a muchos nos quedó la sensación de que Florentino Pérez Rodríguez no se portó demasiado bien con él y que su salida no se gestionó de una manera adecuada ni justa y eso, lo podría aplicar también, a la salida de uno de los entrenadores que marcó precisamente la carrera de Iker como fue Vicente del Bosque. Para mí, uno de los técnicos más grandes que ha tenido el club blanco y la Selección Española junto con Luis Aragonés, cuyo recuerdo es justo traerlo aquí puesto que él también confió en el madrileño siendo seleccionador y que fue el iniciador de la etapa más brillante de nuestra historia.

Es curioso pero a Casillas puedo unirlo con la mítica figura de Fernando Martín Espina, otro icono del madridismo aunque en su caso de la sección de baloncesto y es que quiero traer a este relato al periodista Manolo Lama que cubrió periodísticamente hablando las aventuras del pívot español en la NBA y porque mucho tiempo después, acuñó el apelativo por el que muchos se quedan cuando recuerdan a Iker: “el Santo”. Y es que cuántas veces decíamos los madridistas eso de: ¡menos mal que tenemos a San Iker que si no…! Y es que he de confesaros que me fascina leer sobre la relación que pueden llegar a tener deportistas de este nivel con los periodistas. Supongo que pasa por las largas horas que a lo largo de las carreras deportivas de personas como Iker compartidas con ellos. Y supongo que eso, les llevará a contar determinadas cosas que no salgan a la luz pública y que guardan para ellos. Es decir, secretos tal vez inconfesables encerrados bajo la llave impenetrable que el poder de la memoria tiene para que esto no lo sepa nadie.

Además de todo eso, quien ha estado alguna vez conversando aunque sea un momento con Casillas cuentan que es un tipo amable, accesible y sereno. Lo de la serenidad lo entiendo perfectamente pues eso lo transmitía cada vez que se ponía los guantes.

No sé si saldrá alguien en España mejor que él en la portería. No sé si alguien se llevará el honor que a él se le negó creo que con toda injusticia: el Balón de Oro pero espero que si vuelve a darse esa ocasión, no se vuelva a negar a un jugador español algo que es de justicia como lo habría sido otorgárselo a Andrés Iniesta o a Xavi Hernández aunque, al menos junto al catalán Casillas consiguió el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes de manera conjunta y creo que sirvió para reconocerle todo un país la enorme contribución que ambos han hecho al país como también pasó a la Selección Nacional en otra ceremonia de entrega de ese prestigioso galardón.

Iker merece todos esos premios por tantos años dedicado al fútbol encadenando éxitos memorables que le han hecho ser leyenda creo que incluso antes de anunciar que se retiraba.

Y no quiero pasar el tiempo sin desearle lo mejor para esta nueva vida a él, a su mujer mi paisana Sara Carbonero, a sus hijos y a los demás familiares.

Simplemente te lo mereces, Iker.

Gracias por todo lo que nos has dado en los terrenos de juego. 

Casillas: la retirada de una leyenda
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