Martes 25.06.2019
PUEBLOS Y PAÍSES | EDMUNDO FAYANÁS ESCUER

El Congo, el expolio occidental de un país

Tiene una extensión de 2.345.410 km2 y está situada en el centro de África. Limita al norte con la república Centroafricana y con el enclave angoleño de Cabinda, al noreste con Sudán, al este con Uganda, Ruanda, Burundi y Tanzania, al sur con Zambia y Angola y al oeste con la república del Congo y el océano Atlántico


Mapa del Congo

La zona más montañosa del país se encuentra en el este, junto a la frontera con Tanzania, Ruanda y Burundi, donde destacan los montes Mitumba con unas cuantas cumbres que superan los cuatro mil metros de altitud. Al sureste encontramos la llamada meseta de Katanga con una altitud media de 1200 metros, en este lugar se encuentran importantes yacimientos de cobre, uranio y otros minerales.

Dispone de un potente sistema hídrico con el río Congo como eje vertebrador, siendo uno de los más importantes del mundo. Su cuenca abarca el 60% de su territorio y se encuentra cubierta del bosque ecuatorial. Sus principales afluentes son El Kasai, Sangha, Ubangui, Aruwimi y Lulonga.

El río Congo nace en las montañas del valle del Gran Rift, situado en el África oriental, junto a los lagos Tanganica y Moero, que abastecen al río Lualaba, que se convierte posteriormente en el Congo ya por debajo de las cataratas Boyoma. El río Chambeshi, en Zambia, es considerado como el nacedero del río Congo.

El Congo discurre en general, en dirección oeste a partir de Kisangani y poco a poco gira hacia el sur-oeste, pasando por Mbandaka, uniéndose con el río Ubangi, y posteriormente con el lago Malebo. Las ciudades de Kinshasa y Brazzaville están ubicadas en los lados opuestos del río, en el lago Malebo. A partir de allí, el Congo disminuye su anchura y desciende a través de una serie de cataratas creadas por profundos cañones. Son conocidas como las cataratas Livingstone siguiendo hacia Matadi y Boma, para terminar desembocando en el océano Atlántico.

El río Congo se ha dividido en los siguientes tramos:

• La cabecera: el río Lualaba considerado como el curso superior, con 1.800 km. En esta parte el río es a menudo estrecho, tortuoso y cortado por cascadas o rápidos a causa de las montañas y mesetas que atraviesa, discurre siempre en dirección norte.

• El curso medio: comprende el Alto Congo y el Medio Congo. En este recorrido de 1.700 km, el río gira hacia el oeste formando una gran curva, atravesando la inmensa llanura central del país. Su recorrido es lento y frecuentemente aparecen islas y bancos de arena. Su anchura llega a tener los 25 a 30 km, en Makanza, formando una compleja red, junto a sus afluentes tiene unos 13.000 km de vías navegables.

• Alto Congo, que va desde Kisangani hasta Mbandaka.

• Medio Congo, desde Mbandaka a Brazzaville/Kinshasa.

• El curso inferior o Bajo Congo, desde Brazzaville/Kinshasa hasta la desembocadura. Se divide en dos partes:

• De Kinshasa a Matadi (350 km), atraviesa los Montes de Bangu, también denominadas montes del Cristal y tiene 32 cascadas que hacen la navegación imposible.

• De Matadi al océano (137 km), el río fluye ya lentamente y permite remontar los barcos de mar. Entre Boma y Banana, aparecen islas bajas y zonas pantanosas que dividen el río en múltiples brazos.

El clima del país, con la excepción de las regiones de la altiplanicie, es ecuatorial, extremadamente cálido y húmedo, con precipitaciones durante todo el año.

El país está atravesado por el Ecuador, con lo cual el clima principal es ecuatorial, caluroso y húmedo a lo largo de todo el año. En el centro del Congo, hay lluvias abundantes y continuas, la temperatura es más o menos estable (en torno a los 26º C). En el norte y sur del país, hay dos estaciones de lluvias (de octubre a diciembre, y de enero a mayo), y una estación seca. En las zonas montañosas, las nieves son habituales, el clima es moderado (alpino) en las zonas de altitud intermedia. Hay una pequeña zona de clima oceánico, en la boca del río Congo. A causa del viento frío del Banguelo, las temperaturas son más bajas, y las precipitaciones menos importantes (80 cm por año de media).

El Congo tiene una población de unos 68 millones de habitantes, con una densidad media de 29 habitantes por km2, destacando por la dispersión de su población. Su esperanza de vida es de 48 años. Tiene una alta tasa de natalidad. Su renta per cápita es de 300 dólares al año. Tiene una tasa de alfabetización de sólo el 55%.

Los pueblos hutu constituyeron entre los siglos XVIII y XIX, la clase baja (esclavos y siervos) de reinos gobernados por los tutsi, que formaron milicias fieles a la autoridad real. Los twa, un pueblo cazador y recolector de los bosques tropicales, enfrentan un sombrío futuro, ya que se ven privados de derechos, compensaciones y justicia y se ven expuestos a un alarmante crecimiento de la malnutrición y enfermedades.

Junto a los twa, hutus y tutsi fueron históricamente denominados Banyarwanda y tratados como grupo étnico único, hasta el genocidio en Ruanda en el año 1994, cuando extremistas hutus asesinaron a más de un millón de tutsis ante el silencio de la comunidad internacional. Los tutsi que huyeron al Congo fueron también atacados y masacrados.

En el territorio del Congo se encuentran más de 250 grupos étnicos repartidos por toda la república, siendo los más numerosos los bakongo, lubas y mongos. La diversidad lingüística es muy grande, ya que en su extensión se hablan cerca de 700 lenguajes distintos, aunque los más hablados y utilizados en la mayoría de los casos como lengua principal son el colonial francés, el kikongo, el tshiluba, el swahili y el lingala.

Cerca del 80% de la población es cristiana, predominantemente la católica. La población no cristiana se distribuye en credos tradicionales como el Islam y algunos cultos o sectas sincréticas.

Pese a lo anterior, la cultura religiosa está fuertemente influenciada por tradiciones religiosas propios del África Ecuatorial, con elementos propios como el monoteísmo, el animismo, brujería, culto a los antepasados, vitalismo. Los cultos sincréticos propios suelen adquirir o desarrollarse dentro del culto cristiano tradicional, produciendo fusiones de amplio apoyo dentro de la población. El más importante de estos grupos está en la Iglesia kimbanguista con más de 17 millones de miembros, siendo una de las más representativas religiones africanas.

Cada día son violadas unas 1.200 mujeres en el país y ninguna puede firmar nada sin el permiso de su marido. En la parte oriental del país, en la zona del Kivu, es donde más violaciones se dan junto a otro tipo de violencia sexual. La violación de mujeres se ha convertido como una forma más de violencia dentro de la guerra, con la intención de amedrentar.

Cuando las mujeres han sido violadas en actos de guerra, son empleadas posteriormente como esclavas sexuales de los soldados. Cuando estas mujeres obtienen su libertad, la mayoría de sus hijos son asesinados. La guerra continua, que sufre el país, hace la vida de las mujeres muy precaria. La violencia hacia la mujer es considerada socialmente aceptable y como algo normal.

La economía congoleña

Es un país con una cantidad de recursos naturales extraordinarios, pero que son explotados por empresas extranjeras. Estas riquezas han provocado ya dos guerras civiles que han ocasionado más de cuatro millones de muertos. Es el país más pobre de África, a pesar de sus grandes riquezas.

El continuo conflicto bélico, la ausencia de infraestructuras hace prácticamente imposible una mínima economía.

La agricultura es la principal actividad, representando el 57,9% del PIB. El café, aceite de palma, caucho, algodón, azúcar, té y cacao son algunas de los principales productos. Además se producen yuca, plátano, maíz, maní y arroz. En el año 2000, la agricultura empleaba al 66% de la fuerza laboral. Como vemos, la gran mayoría de la población de la región se dedica a actividades agrícolas de subsistencia.

Rica en minerales, la República del Congo tiene una historia complicada con la extracción mineral, lo que ha ocasionado muchas confrontaciones dentro del país durante varias décadas, pero particularmente en los noventa, donde el expolio de las multinacionales occidentales provoca un continuo escándalo.

La industria, especialmente la de explotación minera, es una gran fuente potencial de abundancia para el Congo. En el año 2000, la industria significaba el 18% del PIB. El Congo es el cuarto país de mayor producción de diamantes desde los ochenta, siendo uno de los productos principales de las exportaciones, suponiendo 800 millones de dólares y el 53% de las exportaciones en el año 2000. La producción de cobre y cobalto son dominados por Gecamines, compañía minera del Estado. La producción del Gécamines se ha tambaleado en años recientes, en parte por la fuerte competitividad en el mercado mundial del cobre.

El coltán, negocio y muerte

El Congo posee el 80% de todas las reservas conocidas del coltán, que es el mineral más codiciado de la actualidad. Este mineral, cuyo nombre combina las palabras columbita y tantalita, fue descubierto en el siglo XIX. Fue empleado inicialmente para la fabricación de los filamentos de las primeras bombillas eléctricas.

Su extracción es totalmente artesanal, usando exclusivamente palas, lavando el lodo en tubos y quedando por decantación. El polvo metálico es tantalio obtenido posteriormente por su refinado. Tiene propiedades eléctricas que lo vuelven en un semiconductor ideal. Se emplea para todos tipo de componentes electrónicos de alta tecnología y en industrias tan diferentes como la de los juegos electrónicos, los móviles, los satélites, los misiles, los equipos de resonancia magnética, la de implantes de órganos y en ordenadores portátiles.

Ante tal cantidad de usos que tiene el coltán, hace que muchas multinacionales se fijarán en él y hayan hecho todo lo posible para tenerlo bajo su hegemonía. Desde mediados de la década de los noventa, Nokia, Siemens, Hitachi, IBM, Ericsson, Intel….. realizaron una política de creación de compañías fantasmas e hicieron que estas se asociaran a gobiernos locales, a fuerzas militares o guerrillas para extraer de forma ilegal el valioso mineral al menor coste.

Estas multinacionales a través de estas compañías fantasmas luchan por el control de los yacimientos del coltán a través de sus aliados nativos.

En el año 1999, se firma el Tratado de Lusaka. Este Tratado permitió repartir la explotación minera entre distintas compañías mixtas, donde la presencia de multinacionales occidentales es mayoritaria. La Sociedad Minera de los Grandes Lagos que tiene un capital repartido entre la belga Africom, la ruandesa Prometo y la sudafricana Cogecom es la mayor productora y cuenta con la protección del ejército de Ruanda. Esta empresa permite el doble flujo de comercio, pues mientras que los camiones, helicópteros trasladan el coltán a Kigali capital de Ruanda, regresan cargados de armas y equipamiento militar para las milicias que les protegen en la extracción del mineral.

Los principales compradores de coltán son Estados Unidos, Alemania, Bélgica y Kazajastán. La empresa Starck que es una filial de la multinacional alemana Bayer produce la mitad del tantalio en polvo mundial. El Banco de Comercio, Desarrollo e Industria, filial del Citibank maneja los fondos que proceden del coltán, oro y diamantes de la zona.

Trabajan en la extracción del coltán unas 20.000 personas protegidas por las milicias locales. Toda esta región está inmersa en problemas de violencia. Esta región sufre una gran contaminación que causan grandes destrozos en los ecosistemas de la región.

La minería causa severos daños ecológicos. Es especialmente grave la minería del coltán pues produce una gran contaminación de los ríos debido al vertido de aguas servidas.

La historia del Congo

Del 2000 a. C. al 500 d. C. se producen migraciones masivas de bantúes desde el noroeste en lo que hoy conocemos como República Democrática del Congo, sumándose y desplazando a los indígenas pigmeos a las regiones más al sur del moderno estado de la República Democrática del Congo.

Los bantúes trajeron la agricultura y técnicas para trabajar el hierro desde el África Occidental, estableciendo el bantú como uno de los lenguajes principales en el Congo.

La civilización comenzó a desarrollar e implementar las tecnologías del hierro y cobre, en conjunto con el comercio de marfil y otros bienes. Se estableció una fuerte demanda comercial por sus tecnologías en el metal y fueron capaces de crear extensas redes de comercio

Las exploraciones del doctor Livinsgstone entre los años 1840-1870 dieron lugar en Europa a las primeras noticias de esta región. En el año 1876, el rey Leopoldo II de Bélgica fundó la Asociación Internacional para la Exploración y Civilización del Congo

El Congo fue un dominio colonial africano, propiedad privada del rey Leopoldo II de Bélgica, establecido en los acuerdos de la Conferencia de Berlín, en 1885. Se frenaba así la expansión colonial inglesa. El Congo fue administrado privadamente por el rey Leopoldo hasta su fallecimiento en 1908, año en que el territorio fue cedido a Bélgica.

El Congo fue objeto de una explotación sistemática e indiscriminada de sus recursos naturales, especialmente el marfil y el caucho, utilizando mano de obra indígena en condiciones de esclavitud. Para mantener su control sobre la población nativa, la administración colonial instauró un régimen de terror, en el que fueron frecuentes los asesinatos en masa y las mutilaciones, produciéndose un elevadísimo número de víctimas, calculándose entre cinco y diez millones de muertos.

A partir de 1900, la prensa occidental comenzó a informar acerca de las dramáticas condiciones en que vivía la población nativa del territorio. Las maniobras diplomáticas y la presión de la opinión pública consiguieron, que el rey belga renunciase a su dominio personal sobre el Congo, que pasó a convertirse en una colonia de Bélgica, bajo el nombre de Congo Belga.

Leopoldo II renunció principalmente por la presión internacional que recibió a causa de la brutalidad ejercida en dicho territorio. La anexión del territorio a Bélgica fue formalizada por medio de un Tratado firmado el 15 de noviembre de 1908, siendo aprobado por el Parlamento belga en agosto de 1909 y por el Rey en octubre del mismo año. La colonia fue administrada por un gobernador general con base en Boma, ayudado por varios vice gobernadores generales. En Bruselas, había un ministro colonial, que presidía el Consejo Colonial.

La situación en el Congo mejoró de manera significativa aunque siguió manteniéndose una especie de separación étnica que limitaba y restringía derechos y libertades de los congoleños.

La administración belga ha sido caracterizada como un colonialismo de corte paternalista. La Iglesia Católica y algunas veces las iglesias protestantes jugaron un papel importante en el dominio autoritario que se ejerció sobre los congoleños.

La administración política del Congo quedó bajo el control total de los belgas y no había instituciones democráticas locales. El gobierno belga controló el país, pero sus acciones eran llevadas a cabo por el Gobernador General, que era designado como un administrador colonial.

Bélgica no estaba interesada en su colonia, y nunca tuvo una visión estratégica a largo plazo acerca del Congo. No obstante, se introdujeron algunos cambios políticos internos, pero éstos resultaban complicados, por rivalidades étnicas entre la población nativa. Es de destacar, que en la década de 1950 aún subsistían trabajos forzados en el Congo y la esperanza de vida no alcanzaba los 40 años de edad.

Todo se decidía en Leopoldville y Bruselas. El Gobernador General tenía el control absoluto, mientras que la población no tenía ninguno derecho. Entre la población congoleña, el malestar contra esta falta de democracia creció. En 1955, la clase alta congoleña, inició una campaña para acabar con la injusticia.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército congoleño obtuvo numerosas victorias contra los italianos en el norte de África. El Congo suministró el material de uranio que usaron los Estados Unidos para la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima.

En el año 1960, Patrice Lumumba, junto al Movimiento Nacional Congoleño, fue designado primer ministro al ganar las primeras elecciones libres legislativas.

Debido a que el gobierno belga deseaba seguir controlando la riqueza minera del país, apoyó la escisión de la región de Katanga y Kasai del Sur, implantando gobiernos títeres en dichos territorios. El Gobierno de Patrice Lumumba solicitó la ayuda norteamericana. Al no tener una respuesta positiva provocó su acercamiento a la esfera soviética, que le proporcionó transporte y asesores militares con el objeto de intervenir en las provincias separatistas. Lumumba negó repetidamente tener ideología comunista alguna.

Sucesos posteriores llevaron a una crisis y el 5 de septiembre de 1960, Lumumba fue desposeído por el Presidente Kasavubu. Las Naciones Unidas enviaron tropas que recluyeron a Lumumba, siendo éste finalmente apresado y fusilado el 17 de enero de 1961 con la intervención directa de agentes del gobierno belga y de la CIA.

Mobutu teniente general, apoyado por la CIA, derrocó mediante un golpe de Estado a Kasavubu en 1965. Se estableció un sistema político de un solo partido y Mobutu se autoproclamó Jefe de Estado.

El país gozó de una relativa estabilidad, pero el gobierno del dictador Mobutu fue acusado de violaciones a los derechos humanos, represiones, culto a la personalidad y corrupción extrema. En el año 1984 se dijo que Mobutu poseía cuatro mil millones de dólares estadounidenses, un importe similar a la deuda nacional, en sus cuentas bancarias en Suiza.

Para alentar el sentimiento africanista, Mobutu comenzó en junio de 1966 a cambiar los nombres de las ciudades y del país. Léopoldville se convirtió en Kinshasa, Stanleyville fue renombrada a Kisangani y Elisabethville a Lumbumbashi. En 1971 cambió el nombre del país llamándose República de Zaire. El río Congo se convirtió en Zaire y al año siguiente Mobutu se cambió el nombre a Mobutu Sese Seko.

En la década de los noventa se producen enfrentamientos étnicos provocando una gran crisis de refugiados de los Grandes Lagos, el genocidio ruandés provocó una avalancha de refugiados que huían de la guerra reinante en Ruanda y Burundi. La incapacidad de Mobutu de manejar esta crisis, acompañada de la pérdida de apoyo por parte de occidente, permitió a sus opositores iniciar una gran campaña en su contra que terminó con su huida y la proclamación por parte del líder rebelde Laurent-Désiré Kabila de la "República Democrática del Congo" en mayo de 1997.

En el año 1996, Estados Unidos patrocinó una invasión de fuerzas militares de Ruanda y Uganda que ingresaron en la parte oriental del Congo. Hacia el año 1998 tomaron el control y ocuparon las áreas mineras estratégicas. Ruanda mantiene su monopolio de la explotación y comercio del coltán congoleños. Existe una lluvia de informes sobre desenfrenados abusos de los derechos humanos en esa región minera que ha provocado la muerte de más de tres millones y medio de congoleños por la avaricia de las potencias occidentales y sus multinacionales.

Kabila y su régimen fue desafiado por una rebelión apoyada por Ruanda y Uganda en agosto de 1998. Tropas de Zimbabwe, Angola, Namibia, Chad y Sudán intervinieron para apoyar al nuevo régimen en Kinshasa, iniciándose una devastadora guerra conocida como la "Segunda Guerra del Congo" o Guerra Mundial Africana, el conflicto que más vidas ha costado en el mundo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

El 10 de julio de 1999 fue declarado n cese el fuego. Sin embargo, la lucha continúa tomando fuerza especialmente en la zona este del país, donde se encuentra la zona minera, financiada por los ingresos de la extracción ilegal de minerales como coltán, casiterita y diamante.

Kabila fue asesinado, en enero de 2001, y su hijo Joseph Kabila fue nombrado Jefe de Estado. El nuevo presidente rápidamente comenzó negociaciones para finalizar la guerra y se firmó el Acuerdo de Pretoria, en Sudáfrica, en el año 2002. Gran parte del este del país sigue siendo inseguro, principalmente por el conflicto de Ituri y las continuas actividades de las Fuerzas Democráticas para la liberación de Ruanda en las provincias de Kivu del Norte y del Sur.

Es de esperar que esta historia acabe de una vez y los congoleños disfruten económicamente de sus riquezas y dejen de ser saqueados, al mismo tiempo que consigan una paz tan merecida y necesaria. Suerte.