jueves 9/12/21

Tiene una extensión de 268.680 km2. Es un país insular que forma parte de Oceanía. Se encuentra en el suroeste del océano Pacífico y está formado por dos grandes islas, la isla del Norte que los maoríes la llaman Te Ika Un Maui (el pez de maui) y la isla Sur, conocida como Te Waka O Auraki (la canoa de Auraki)

Mapa de Nueva Zelanda

Junto a estas dos grandes islas nos encontramos otras más pequeñas como son la isla de Stewart, Chatham, Cook y Niue, estas dos últimas son Estados autónomos en libre asociación.

Está situada a 2.000 km al sureste de Australia en el mar de Tasmania y los vecinos que se encuentran más cercanos son Nueva Caledonia, las islas Fijí y Tonga.

Nueva Zelanda tiene una forma alargada, con más de 1.600 km en su eje norte noreste y su anchura máxima es de 400 km. Posee una longitud de costas de 15.134 km.

La isla Sur es la más grande y está partida por los denominados Alpes del Sur, tiene unos dieciocho picos con altura superior a los tres mil metros, siendo el monte Cook con sus 3.754 m su mayor altura. Estos montes son resultado de la comprensión de la corteza terrestre justo al lado de la falla alpina En estos montes nos encontramos con varios parques nacionales como los de Abel Tsman y Kahurangi. Los Alpes del Sur llegan hasta la esquina suroeste de la isla, conocida como Fiordland que es un área de altas montañas cortadas por fiordos empinados de una gran belleza. Destaca por sus montañas nevadas, glaciares y exuberantes bosques.


National de Park

La isla Norte es mucho menos montañosa, pero al mismo tiempo su territorio está marcado por los fenómenos volcánicos. Destaca la zona volcánica de Taupo que es una meseta y que tiene una gran actividad todavía. El monte más alto de la isla Norte es el Ruapehu con 2.797 m. Destaca por sus playas doradas, los ancestrales bosques de kauris, volcanes, termas y donde se encuentran las grandes ciudades

Nueva Zelanda se encuentra situada entre la latitud 34ª y 47ª, que se corresponderían con los de España, en consecuencia su clima es templado. Sin embargo, al ser una isla y no tener influencias continentales de ningún tipo hace que su exposición a los vientos fríos del sur (la Antártida) y a las corrientes marinas le hacen tener un clima más templado que el que corresponde por su latitud.

Su clima lo podemos definir mayoritariamente templado de tipo oceánico, con unas temperaturas medias anuales que oscilan entre los 10º en el sur del país hasta los 16º en el norte. Sin embargo, podemos distinguir regiones donde el clima es muy húmedo como en West Coast a casi semiárido en la región de Canterbury o subtropical en el norte en la zona de Northland.

Si nivel de precipitaciones oscila entre la zona más seca que recibe unos 640 mm en la ciudad de Christchurch hasta los 1.300 mm de la ciudad de Auckland. La zona sur y suroeste tienes un clima más frío, mientras que las regiones del norte son más soleadas y con una mejor temperatura.

Nueva Zelanda es un lugar único en flora y fauna, precisamente por su aislamiento. Tenemos que el 82% de sus plantas son endémicas de la zona y abarcan casi dos mil especies. Los dos tipos principales de bosques son los podocarpos o kauri por un lado y por el otro, en regiones más húmedas nos encontramos con hayas. Lo que no es bosque hallamos pastos, los cuales están cubiertos de matas.

La adopción de la Ley de Gestión de Recursos del año 1991 y la firma del protocolo de Kyoto fortalecieron la protección del medio ambiente. Entre las campañas que desarrolla el país destaca la oposición a la ingeniería genética en el campo y al desarrollo urbano insostenible en zonas de importancia ecológica

Antes de la llegada del hombre el 80 % de su territorio estaba cubierto de bosques que estaban dominados sobre todos por aves. Con la llegada del hombre, éste introdujo una serie de mamíferos como ratas, hurones que provocaron una gran extinción de animales autóctonos. A pesar de esto, Nueva Zelanda ha sido pionera en la restauración de especies silvestres.

Nueva Zelanda es un país muy poco poblado con unos cuatro millones y medio de habitantes. El 68% son étnicamente europeos mientras que un 16% se declaran autóctonos maoríes. Un 9% podemos decir que son de origen asiático y un 7% provienen de islas del Pacífico.

La mayoría de los neozelandeses de origen europeo son de ascendencia británica o irlandesa, aunque nos podemos encontrar con otros europeos de otras nacionalidades pero estos son minoritarios. Nueva Zelanda es un país mayoritariamente urbano, donde el 72% de su población vive en ciudades mientras que solo un 28 % lo hace en el mundo rural, lo que confiere un país muy desarrollado. Sus principales ciudades son Wellington que es su capital con 350.000 habitantes. La principal ciudad del país es Auckland con 1.150.000 habitantes, otras ciudades importantes con Christchurch con 350.000 habitantes y Hamilton con 180.000 habitantes.

Su esperanza de vida está en los 80,5 años, mientras que las mujeres viven 82,4 años, los hombres llegan a los 78,4 años. La edad media de la población neozelandesa es de 36 años. Nueva Zelanda está inmersa en un proceso creciente de inmigración procedente mayoritariamente de Asia.

El idioma oficial es el inglés que es hablado por el 98% de su población, el otro idioma oficial es el maorí que lo hace con un poco más del 4% de su población.

El cristianismo es la religión predomínate en el país representando el 56% de la población. Dentro del mundo cristiano nos encontramos con iglesias anglicanas, católicas, presbiterianas y metodistas. Un 35% de su población no declaran religión alguna, dato este sorprendente y alrededor del 4% declaran otras religiones.

Los maoríes han poblado el país desde hace más de mil año. La tuberculosis, la fiebre tifoidea, la varicela y otras enfermedades junto con la introducción de armas de fuego y las constantes guerras inter-tribales y contra europeos ocasionaron una disminución muy significativa de su población. Se calculaba que en el año 1800 representaba un millón de habitantes.

En el año 2002, el censo de población daba que había 600.000 maoríes y representaban el 16% de la población. El crecimiento de la población maorí es mayor que el resto de la población del país.

LA ECONOMÍA

Nueva Zelanda tiene una economía muy desarrollada en todos los ámbitos, con una renta per cápita muy alta, rondando los 30.000 dólares anuales por persona, con un nivel de vida muy alto parecido al de los países del norte de Europa. Ocupa el cuarto lugar mundial en el Índice de Libertad Económica de 2011 en la publicación de Heritage Foundation. Sus ciudades Auckland y su capital Wellington figuran como la cuarta y la doceava ciudades con mejor calidad de vida del mundo.


Auckland

La agricultura y la ganadería han sido y son las principales actividades económicas del país. Siendo la lana su principal producto de exportación, llegando a representar afínales de la década de los cincuenta un tercio de todas sus exportaciones. A partir de ese momento su importancia ha disminuido porque el valor de la lana ha descendido mucho en el mercado internacional y ha dejado de ser rentable.

Por otro lado se ha dado un proceso constante en el crecimiento del número de vacas lecheras que se ha duplicado en los diecisiete últimos años para convertirse en la fuente de ingresos económicos del país más importante representando, suponiendo el 21 % de todas sus exportaciones.

Nueva Zelanda depende en gran medida del libre comercio, sobre todo de la producción agrícola puesto que es el sector más exportado del país, lo que le hace al mismo tiempo ser muy vulnerable. Debemos saber que el 50% de sus exportaciones provienen de la agricultura, la horticultura, la pesca y de la silvicultura.

El sector servicios es el sector más importante de la economía seguido por la industria, la construcción, la agricultura y la extracción de materias primas. El turismo también desempaña un papel importante pues supone más de 15.000 millones de dólares en su PIB y da trabajo al 9,6% de su población laboral. Se espera un crecimiento anual del 2,5% en los próximos años

El 69% de su energía provenía, en el año 2008, del petróleo, gas natural y del carbón. El restante 31% se producía mediante las energías renovables, fundamentalmente de la energía hidroeléctrica y la energía geotérmica. Tiene una buena red de transporte por carretera así como de puertos y aeropuertos.

Los principales socios comerciales del país son Australia, Estados Unidos, Japón, China y Reino Unido.

SU SISTEMA POLÍTICO

Nueva Zelanda es una monarquía constitucional y una democracia parlamentaria. La reina es Isabel II que tiene el título de Reina de Nueva Zelanda, debido a la Ley de títulos de 1974. Las funciones y poderes de la Reina están limitados por la Constitución. Se rige por la Ley Constitucional de 1986.

La Reina está representada por el Gobernador General que es nombrado bajo el asesoramiento del primer ministro del país. La Reina y el Gobernador no suelen ejercer ningún poder, excepto en circunstancias donde no hay ningún gabinete o este haya perdido la confianza del parlamento.


Queenstown

Nueva Zelanda está representada legislativamente por la Cámara de representantes, que tiene 120 parlamentarios, de los cuales 7 están reservados para la minoría maorí. El resto son elegidos por un sistema mixto, donde por un lado se eligen por circunscripciones y por partidos. El número de votos por partido debe ser superior al 5% de los votos para conseguir representación.

Nueva Zelanda fue pionera en el voto femenino pues las mujeres votan desde el año 1893 y pueden presentar candidaturas desde el año 1919. En el año 2005, las mujeres ocupaban el 32% de los escaños del Parlamento. Casi dos millones de mujeres trabajan y representan el 46% de la masa laboral del país.

LA HISTORIA DE NUEVA ZELANDA

Nueva Zelanda fue poblada cerca del siglo IX, por maoríes provenientes de la Polinesia, quienes desarrollaron una cultura con un considerable nivel de elaboración de tejidos, construcción de viviendas, canoas y horticultura. El medio ambiente siempre fue bien preservado para futuras generaciones.

El holandés Abel Tasman llegó a la isla del Sur en el año 1642. Sin embargo, fue el británico James Cook, en el año 1769, el que abrió el proceso de colonización. Los primero europeos en establecerse en el país fueron los balleneros, marinos y comerciantes, además de desertores de la marina y fugitivos de las cárceles australianas.

En el siglo XIX, la colonización se aceleró con la llegada de inmigrantes y misioneros británicos, quienes introdujeron en las islas los nuevos valores cristianos, pero también las enfermedades, lo que provocó de forma radical un cambio en las formas de vida de los maoríes.

Nueva Zelanda pasó a ser colonia británica en el año 1840. Las islas mayores tomaron formas jurídicas diferentes. La isla del Sur por el derecho supuesto del descubrimiento. La isla del Norte por el Tratado de Waitigi, firmado en 1840 entre los jefes maoríes y los representantes del gobierno británico. Por dicho Tratado, los jefes maoríes aceptaban a los colonos y al gobierno de la Corona. A cambio, los maoríes se aseguraban el respeto irrestricto de su soberanía como nación.

A pesar de esto las guerras de la tierra entre los maoríes y los europeos, fueron en esencia guerras de soberanía y defensa de las tierras, los bosques, las pesquerías...

La inmigración masiva incorporó gradualmente territorios maoríes y de los 27 millones de Ha., que poseían por el Tratado de 1840, hoy sólo les queda un millón.

Mientras que el norte del país se sumergía en guerras, en el sur con el descubrimiento de oro se produjo una gran prosperidad y trajo una gran inmigración de británicos, chinos y australianos que dinamizaron la economía de la región.

A finales del siglo XIX, el gobierno liberal que dominaba la escena política del país fue el primero que permitió el sufragio femenino y adoptó medidas para proteger a los trabajadores de origen británico, que crecía en la misma medida que se desarrollaban las ciudades y la industria del país.

Hasta el siglo XX no hubo movimientos políticos que disputaran el poder a los liberales. Con la implantación del Partido Laborista apoyado por los trabajadores y la clase media urbana y además logró este partido un pacto con los maoríes hizo que por primera vez llegaran al poder en 1935.

El estallido de la Segunda Guerra Mundial marcó una nueva etapa en el país debido a la imposibilidad de los británicos de defender las islas, lo que provocó la llegada de los Estados Unidos a la zona como gran potencia. Pero fue durante la guerra del Vietnam donde el país sintió los costes, debido a que se vio comprometido en dicha guerra.

Ya en el año 1993, Nueva Zelanda cambió su sistema electoral, pasando del sistema de mayoría relativa al de representación proporcional. Este sistema más justo con los partidos políticos fomentaba la participación electoral.

Podemos decir que Nueva Zelanda goza de una gran estabilidad general, lo que hace que sea uno de los países mejores para vivir. Esperemos que esta situación continúe y que se mejoren los derechos del pueblo maorí.

Nueva Zelanda, siempre sorprendente