martes 25/1/22
JOAN COSCUBIELA

“No creo que a Rajoy le interese Fidalgo de ministro”

Al candidato de ICV-EUiA a las generales no le gusta hablar de futuribles pero intuye que la posibilidad de que el exsecretario general de CCOO entre a formar parte de un posible gobierno del PP no está en los planes de Rajoy. Coscubiela considera que la derecha está muy movilizada cara al 20N y que en España se está produciendo una recomposición del mapa político de la izquierda.

Nuevatribuna.es | Su candidatura ha despertado muchas expectativas no sólo en Cataluña sino en el resto de España en un momento muy complicado para la izquierda. ¿Qué lectura hace de esto y qué le ha llevado a dar este paso?

A los poderes económicos les gustaría que esta crisis diera paso a una sociedad sin contrapoderes sociales

Joan Coscubiela | Puede que sea por los amigos que he hecho en toda España a través de mi militancia en CCOO. Quizás porque las cosas que compartimos entre Catalunya y España sean más de las que a algunos les gustaría. O porque las personas estamos deseosas de algo con lo que ilusionarnos y mi candidatura pasaba por ahí. Quién sabe. Las razones del paso que he dado son sencillas : la convicción que hoy más que nunca hay que reivindicar la política frente a quienes quieren una sociedad gobernada por los poderes económicos, los mercados y sus lobbys y una cierta evolución natural de mi largo compromiso social, cívico y sindical.

Finalmente y no sin ciertas dificultades, ICV y EUiA han llegado a un acuerdo para reeditar la coalición con la que concurrirán juntos a las elecciones generales. ¿Cuáles han sido a su juicio los principales obstáculos que a punto han estado de abortar dicho acuerdo?

Los acuerdos entre fuerzas políticas nunca son fáciles y además puede haber influido el hecho de que a nivel de España se esté produciendo una recomposición del mapa político de la izquierda, con realidades muy distintas y poliédricas en las diferentes CCAA.

Su formación también ha llegado a un acuerdo con EQUO para presentarse juntos a las Europeas. ¿No le parece que tal amalgama de formaciones y coaliciones de izquierda pueden desperdigar el voto de aquellos que se sienten defraudados por el PSOE? ¿Cree que hubiera sido bueno que se hubiera conformado un ‘frente amplio’ que frene el espectacular avance de la derecha como ha estado defendiendo Gaspar Llamazares?

El acuerdo con EQUO forma parte de esta evolución de los espacios políticos de las fuerzas transformadoras, que se da también a nivel europeo. Los frentes amplios como la unidad es una de las palabras que cuesta menos declinar y más poner en práctica. Sin duda, siempre es mejor, pero resulta hasta cierto punto lógico que existan dificultades para aunar el trayecto de fuerzas de la izquierda tradicional con nuevas fuerzas emergentes que pretenden ocupar un nuevo espacio. Mi opinión personal es que la realidad sociológica y política de IU y la de EQUO son distintas y que en términos electorales no necesariamente compiten por el mismo espacio. Es más, creo que excepto en alguna zona fronteriza, en general son realidades electorales complementarias. Además no creo que el avance espectacular de la derecha se pueda parar solo con coaliciones electorales. La derecha está súper movilizada, porque está súper motivada ideológicamente. Y la parte mayoritaria de la izquierda, la que corresponde a los votos del PSOE, esta súper desmovilizada, porque está súper desmotivada ideológicamente.

¿Qué le parecen algunas de las propuestas planteadas por el candidato Rubalcaba cara a las elecciones del 20N? ¿Se puede hablar de un cierto giro a la izquierda del PSOE tras la gestión de la crisis llevada a cabo por el Gobierno de Zapatero? O por el contrario, ¿siguen siendo propuestas poco creíbles?

Respeto a Rubalcaba como persona y político, pero sus propuestas parecen de cartón piedra y destinadas a figurar como decorado durante el proceso electoral. El problema de Rubalcaba es que las medidas que propone, sus insinuaciones de cambio sin concreción, todas ellas han sido negadas por el PSOE durante esta legislatura, al menos 3 veces, como San Pedro, y en ocasiones más.

La izquierda social y la izquierda política deberán plantar cara en todos los espacios, la sociedad y las instituciones

¿De qué forma, una fuerza política como la suya puede servir de enlace (tal y como usted mismo ha manifestado) a los movimientos sociales surgidos, tales como el 15M?

La próxima legislatura será muy dura, porqué la crisis económica continuará y porque los poderes económicos intentarán continuar aprovechando la crisis para imponer políticas que nada tienen que ver con la solución de los problemas y mucho con la imposición de un modelo de sociedad que responda a su ideología: poca intervención pública salvo para socializar pérdidas, sector público pequeño y sistema fiscal débil y regresivo. En este contexto, la izquierda social y la izquierda política deberán plantar cara en todos los espacios, la sociedad y las instituciones. Y ahí es donde puede ser útil personas que puedan contribuir a este engarce.

Usted ha avanzado que una de las primeras acciones que quiere plantear como diputado será reformar el reglamento para facilitar la participación ciudadana en los procesos legislativos. ¿Podría detallarnos un poquito más su propuesta?

Vamos a proponer cambios legislativos que permitan a la ciudadanía jugar un papel más activo en la actividad parlamentaria. Con instrumentos para activar políticas (en positivo) o para frenarlas (en negativo), con más espacios para promover referendos y procesos de consulta. Por ejemplo, sobre si ante la necesidad de los ajustes presupuestarios estos deben hacerse solo reduciendo gastos sociales o incrementando los ingresos vía impositiva, a partir de un mayor esfuerzo de quienes no pagan o no lo hacen en función de sus rentas, sus patrimonios. Y mientras no se consiguen estas reformas legales, sería importante que el máximo de diputados apuesten por un papel más activo de la ciudadanía.

Desde el 15M se ha puesto en la picota no solo a los partidos políticos sino también a otras instituciones sociales como los sindicatos. Como exsecretario general de CCOO de Cataluña, ¿a qué cree que se debe la creciente desafección social hacia los sindicatos? ¿Responde esencialmente a la brutal campaña del PP y en particular de dirigentes de la derecha como Esperanza Aguirre, o piensa que los sindicatos deben asumir cierta autocrítica?

Resumiendo un tema de gran complejidad, los problemas de legitimación de sindicalismo son de tres tipos distintos y complementarios. Unos provienen de las dificultades para adaptarse a los cambios que en las formas de producir, de organizar las empresas, de organizar la sociedad y las relaciones de poder se han producido en función de los grandes cambios tecnológicos. Está desapareciendo el “hábitat natural” del sindicalismo propio de la sociedad industrialista y aún no emergen con fuerza nuevas formas de desarrollar la acción colectiva del sindicalismo de la sociedad del XXI. En segundo lugar, por los errores o rutinas que siempre cometen las organizaciones de determinadas dimensiones. Y en tercer lugar porque la crisis está siendo aprovechada por los poderes económicos para neutralizar al máximo los contrapoderes sociales del siglo XX – sindicatos entre otros – y los incipientes contrapoderes del siglo XXI, relacionados con las múltiples formas de organización que el uso de las tecnologías y las redes sociales propician. A los poderes económicos les gustaría que esta crisis diera paso a una sociedad sin contrapoderes sociales.

Según publicó recientemente elconfidencialdigital.com, Aznar habría propuesto a Rajoy el nombramiento de José María Fidalgo como ministro de Trabajo. ¿Qué opina sobre ello y, de ser cierto, que supondría para Comisiones Obreras que su exsecretario general entrara a formar parte del futuro gobierno del PP?

No me gusta hablar de futuribles, cuando todo el mundo sabe que en política cuatro semanas es una eternidad, pero contestaré porque no quiero que parezca un escaqueo. Personalmente, todo el mundo tiene derecho a tomar las decisiones que crea oportunas. La hipótesis que me planteáis no creo que interese ni a un hipotético gobierno de Mariano Rajoy. Le supondría comenzar la legislatura con más obstáculos de los que ya va a tener cualquier gobierno ante el recrudecimiento de la crisis. En general, la historia nos dice que las personas que han ocupado responsabilidades sindicales de primer nivel no suelen tenerlo fácil para ejercer de interlocutores en el otro lado de la mesa. Intuyo que la noticia forma más parte de deseos de otros que de la voluntad de Rajoy. En todo caso, todo son futuribles y habrá que esperar al 20N.

Hablemos de Cataluña. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, parece haber dejado aparcado su discurso soberanista para subirse al carro de los recortes y ajustes en Cataluña muy en la línea que avanza el PP. ¿qué balance hace cuando se va a cumplir un año del Gobierno de CiU?

Creo que los ciudadanos de Catalunya van a tener muy presente en el momento de votar la política de recortes de derechos sociales del Gobierno de CIU. Una manera de evitar preventivamente la dureza de futuribles recortes por parte del futuro gobierno español es que las urnas evalúen y suspendan a los gobiernos autonómicos que han aplicado recortes sociales.

Parece que la campaña anticatalanista liderara por el PP por el Estatut ha hecho mella en las relaciones entre Cataluña y España a nivel de la ciudadanía. Declaraciones como las de Durán i LLeida asegurando que los agricultores extremeños y andaluces que se benefician del PER se pasan todo el día en el bar no ayudan precisamente a la concordia. ¿Qué opina?

Parece que demasiados dirigentes políticos están cayendo en la inmoralidad de confrontar a los ciudadanos entre sí como sistema de recolección de votos. Lo hacen con la inmigración, haciendo suyas las propuestas de la extrema derecha nacionalsocialista. Lo hacen confrontando pueblos. Así, además, intentan despistar a la ciudadanía ante el conflicto social por excelencia que es el conflicto por la distribución de la riqueza y ahora por el reparto de los costes de la crisis.

Por último, ¿qué papel le gustaría que jugara ICV en Madrid en defensa no solo de los intereses de Cataluña, sino también del resto del Estado?

Espero que salgamos elegidos muchos diputados/das de la izquierda transformadora que permitan hacer fuerza para que, junto a las movilizaciones sociales podamos propiciar un cambio radical en las políticas de ajuste. Si no se hace, los riesgos de más injusticia y de una cronificación de la crisis son muy grandes. Sin descontar efectos colaterales en formas de conflictividad social.

“No creo que a Rajoy le interese Fidalgo de ministro”
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