domingo 08.12.2019

Arlés, puro sabor romano

El Anfiteatro de Arlés.
El Anfiteatro de Arlés.

Arlés es una ciudad pequeña situada al sur de Francia y es una de las ciudades que mejor conserva los numerosos restos romanos que posee y en consecuencia un lugar imprescindible para conocer el legado romano.

¿Me acompañan a conocerla?


La ciudad se encuentra en medio de las rutas comerciales más importantes de la época, pero también de la ruta jacobea

La historia de Arlés se remonta a la fundación griega en el siglo VI a. C. y tenía el nombre de Theline. La ciudad fue conquistada sucesivamente por los celtas, que rebautizan la ciudad con el nombre de Arelate, y posteriormente, por los romanos ya en el año 123 a. C.

Ya en la segunda mitad del siglo I a. C, la ciudad prosperará de una forma muy importante. Es esta una época cuando Julio César lucha en guerra civil contra Pompeyo. La ciudad de Arlés apoya a Julio César, que sale victorioso de la contienda.

Como agradecimiento, Julio César transfiere buena parte de las posesiones de Massalia, la actual Marsella, que había apoyado a Pompeyo, a Arelate. La ciudad recibe el título de colonia, que era una distinción especial que permitía el establecimiento en ella de los veteranos legionarios, ya retirados de sus funciones.

Estas colonias eran dotadas de todo tipo de grandes monumentos arquitectónicos como agradecimiento a la labor desarrollada durante tantos años por los veteranos. Se construyen teatros, termas, anfiteatros, circos y otros edificios de importancia para el disfrute de sus ciudadanos.

La Colonia Ivlia Paterna Arelatensivn Sextanorvm fue una de la más importantes de las Galias durante la época romana, llegando su momento de máximo esplendor a finales del siglo V, cuando el Emperador Constantino el Grande la considera su ciudad favorita, pasando en ella largas temporadas y dotándola de nuevos y bellos edificios, como las afamadas Termas de Constantino, cuyas ruinas aun se mantienen parcialmente.

Un segundo momento de esplendor lo encontramos ya en la Edad Media. La ciudad se encuentra en medio de las rutas comerciales más importantes de la época, pero también de la ruta jacobea.

arles vista panoramica

LA CATEDRAL DE SAN TRÓFIMO

La ciudad había atraído a muchas órdenes religiosas, incluyendo a los Caballeros Hospitalarios, los Caballeros Templarios y las órdenes mendicantes, que habían construido una serie de iglesias dentro de la ciudad

Construida en el siglo XII sobre el emplazamiento de una basílica anterior del siglo V, dedicada a San Esteban; un coro gótico con deambulatorio añadido en el siglo XV, reemplazó los tres ábsides originales.

Esta antigua catedral, fue convertida en iglesia parroquial en el año1801 y transformada en basílica menor en el año 1882 por el Papa León XIII.

Para la época en que se construyó la catedral, a finales del siglo XI o principios del siglo XII, Arlés era la segunda ciudad en tamaño de la Provenza, con una población entre 15.000 / 20.000 personas. Tenía un activo puerto sobre el río Ródano, y dos nuevas ciudades, a cada lado de la antigua ciudad romana, rodeadas por una muralla.

La ciudad había atraído a muchas órdenes religiosas, incluyendo a los Caballeros Hospitalarios, los Caballeros Templarios y las órdenes mendicantes, que habían construido una serie de iglesias dentro de la ciudad.

El ábside y el transepto fueron lo primero en construirse, a finales del siglo XI, y la nave y el campanario fueron acabados en el segundo cuarto del siglo XII. La iglesia románica tenía una larga nave central de veinte metros de alto; las laterales eran más bajas; un transepto sostenía el campanario central cuadrado. Las ventanas son pequeñas y quedan en lo alto de la nave, por encima del nivel de las naves laterales.

arles catedral 2

El claustro fue construido en la segunda mitad del siglo XII y la primera mitad del siglo XIII para el uso de los canónigos, los sacerdotes que atendían al obispo y manejaban la propiedad de la iglesia. Después de la reforma instituida por el Papa Gregorio, a los canónigos se les exigió vivir como monjes, con un dormitorio común, refectorio y claustro dentro del recinto de la catedral, separado por un muro de la ciudad.

El refectorio se construyó primero, junto a la iglesia, junto con una sala capitular, o lugar de reuniones, para los canónigos. El dormitorio para los canónigos era una gran habitación abovedada en el lado oriental del claustro, se construyó después. El trabajo en el claustro comenzó con la galería septentrional, luego la oriental, que se acabaron en torno a los años 1210-1220.

La decoración del claustro del siglo XII-XIV, está constituida por bellas esculturas destacando los capiteles y los magníficos pilares de la galería norte, completada a finales del siglo XII. Los de la galería este, a lo largo del comedor, evocan la vida de Cristo correspondiendo a inicios del siglo XIII.

Después de las dos primeras galerías, el trabajo se interrumpió de repente. La ciudad comenzó a decaer, marchando de la ciudad los condes de Provenza y la autoridad eclesiástica, además de que se vio afectada en el año 1348 por la Peste Negra que redujo drásticamente la población.

Las galerías meridional y occidental no se construyeron hasta los años 1380 y 1390, ya en estilo gótico. La galería sur tiene los capiteles decorados con la vida de San Trófimo. La galería occidental presenta temas provenzales y bíblicos con Santa Marta luchando contra el dragón.

Arles catedral

Las bases de las columnas junto al portal están decoradas con estatuas de leones, Sansón y Dalila, y Sansón y el león

La portada occidental es uno de los tesoros de la escultura románica, presentando la historia del Apocalipsis según San Juan y el Evangelio de San Mateo. Su portada está organizada como un arco de triunfo con la representación escultórica del Juicio Final.

Se encuentra un Pantocrátor con Cristo en el tímpano enmarcado en una mandorla con los símbolos de las cuatro figuras del tetramorfos, es decir. los evangelistas: el ángel alado de San Mateo, el león alado de San Marcos, el toro alado de San Lucas y el águila de San Juan.

Están representados en el friso del dintel los apóstoles y en el friso que recorre toda la portada se encuentran esculpidos los condenados a la derecha de la portada y los elegidos a la izquierda.

La decoración del pórtico incluye también una multitud de escenas bíblicas: la Anunciación, el Bautismo de Jesús, la Adoración de los Magos los Reyes Magos ante Herodes, la matanza de los inocentes y los pastores con sus rebaños.

Separado por pilastras y columnas de piedra oscura en un nivel inferior, hay estatuas de santos conectadas con la historia de Arlés; a la izquierda, San Bartolomé, Santiago, San Trófimo, San Juan Evangelista y San Pedro; y a la izquierda, San Felipe, Santiago el Justo, San Esteban, San Andrés y San Pablo.

Las bases de las columnas junto al portal están decoradas con estatuas de leones, Sansón y Dalila, y Sansón y el león.

LA PLAZA DE LA REPÚBLICA

arles plaza republica

Es el verdadero epicentro de Arlés, pues no solo es la sede del ayuntamiento sino que aquí se encuentran algunos de los monumentos más importantes que ver en Arlés.

La plaza es verdaderamente escénica. En medio está ubicado el antiguo obelisco que antaño se localizaba en la spina del circo romano de la ciudad. Enfrente, la bonita fachada del Ayuntamiento, en cuyos sótanos de encuentran los criptopórticos.

A nuestra derecha, contemplaremos el pórtico de entrada a la Catedral de San Trófimo. Arlés es el resultado de un desarrollo progresivo según múltiples operaciones arquitectónicas y urbanas. En la Edad Media se redujo a una estrecha plaza entre la iglesia de Saint-Trophime y la iglesia de Sainte-Anne. Su superficie actual fue entonces ocupada por varios islotes de vivienda.

Debemos destacar los criptopórticos, que se construyeron por debajo del bajo del Foro Romano y que tienen su entrada en el mismo Ayuntamiento y se corresponde a una de las estructuras más curiosas que ver en Arlés.

El Foro Romano de Arelate se encontraba en la actual plaza del Foro, vecina a la plaza de la República

El Foro Romano de Arelate se encontraba en la actual plaza del Foro, vecina a la plaza de la República. El foro se construyó en una ladera que debía ser cimentada. Para ello se construyeron esta serie de misteriosos y oscuros pasadizos, de forma cuadrangular con varias ramificaciones que dan lugar a diferentes celdas.

Las galerías del sur se encuentran a nivel de la plaza de la República y las galerías norte, por debajo de la Plaza del Foro. Esto ocurre a finales del siglo I a. C.

Los criptopórticos son unas estancias oscuras y húmedas que podrían haber sido utilizadas como almacén e incluso donde se podrían haber ubicado los esclavos. La verdad es que no está clara su misión exacta, más allá de ser necesaria como cimientos del Foro Romano.

El Obelisco de Arlés es un obelisco romano construido originalmente en el siglo cuarto, erigido en el centro de la Plaza de la República, enfrente del Ayuntamiento.

El obelisco es de granito rojo de Asia Menor. No posee ninguna inscripción. Su altura junto con su pedestal es de aproximadamente veinte metros. Fue erigido por primera vez bajo el emperador romano Constantino II en el centro de la spina del circo romano. Después de que el circo fue abandonado en el siglo sexto, el obelisco se cayó y se rompió en dos partes. Fue redescubierto en el siglo XIV y reconstruido en el año 1676.

Fue principalmente con la construcción del Ayuntamiento en el siglo XVII que la plaza está profundamente modificada. Se enriquece durante la época del estilo de monumentos y diversas funciones, para presentar finalmente un conjunto original, cantado por el orden de múltiples fachadas, lo que le da el ritmo de lugar para el italiano. Su amplia superficie le permite dar la bienvenida al público de eventos tradicionales importantes.

TEATRO

arles restos romanos

El teatro comenzó a descubrirse a partir del año 1828, debido al alcalde barón de Chartrouse

El teatro de Arlés se construyó en lo alto de la colina del Hauture sobre el decumano, a finales del siglo I a. C. s. Su construcción acabó probablemente a partir del 12 a. C. y la riqueza de su decoración daban prueba de la importancia concedida a la colonia arlesiana por el emperador Augusto.

El emperador Constancio II celebró una representación grandiosa el diez de octubre del año 353 y este lugar de espectáculos siguió funcionando hasta principios del siglo V. En esa época, la Iglesia, ferozmente opuesta a los actores y a los espectáculos paganos, utilizó el teatro como cantera para la construcción de la basílica paleocristiana de San Esteban construida bajo el episcopado de Hilario.

Posteriormente, entre finales del siglo VII y comienzos del VIII, uno de sus muros se reforzó, integrándose en el recinto de la ciudad y fue dotado de una torre de defensa denominada la Torre de Rotland.

Se construyeron algunos palacetes​ y las órdenes religiosas se instalaron como los jesuitas que establecieron su primer colegio y las hermanas de la Misericordia. Entre los años 1755 / 1789, el patio del convento tenía visibles las dos columnas que sirvieron para presentar al público los descubrimientos arqueológicos hechos.

El teatro comenzó a descubrirse a partir del año 1828, debido al alcalde barón de Chartrouse. Los trabajos se reanudaron en los años 1840 y terminados en 1860. El teatro antiguo de Arlés forma parte de los monumentos históricos de Francia.

El teatro antiguo fue construido poco después de la fundación de la colonia romana. Se convirtió en uno de los primeros teatros de piedra del mundo romano. El teatro se inscribe dentro de la cuadrícula romana y forma parte del plan de urbanismo del emperador Augusto. Las primeras excavaciones realizadas en el año 1651 sacaron a la luz la famosa Venus de Arlés que es una estatua en mármol, que se encuentra en el museo del Louvre.

El teatro circo ofrecía espectáculos interpretados por actores y se representaban tragedias, comedias, mimos y pantomimas romanos o griegos con destino a un público probablemente más refinado. Estas obras teatrales representadas esencialmente en fiestas celebradas en honor de dioses, eran gratuitas para que todos pudieran asistir.

La cávea tenía un diámetro de 102 metros y podía acoger a 10.000 espectadores sentados sobre treinta y tres hileras de gradas. Los espectadores se repartían según su clase social: el pueblo en lo alto y los caballeros y los notables sobre las gradas inferiores y la orquesta.

La escena estaba constituida por una plataforma de madera de cincuenta metros de largo por seis metros de ancho y albergaba en sus estructuras inferiores, la maquinaria del teatro.

La pared del fondo estaba decorada, sobre tres niveles, por un centenar de columnas de orden corintio, pero sólo dos se mantienen actualmente. La pared sostenía probablemente un tejadillo para proteger la escena de las inclemencias. Los nichos de la pared guardaban una estatuaria de inspiración griega.

EL ANFITEATRO Y EL CIRCO ROMANO DE ARLÉS

arles anfiteatro

El anfiteatro funcionó hasta el final del Imperio romano. El emperador Gallo hace celebrar con juegos las victorias de sus ejércitos contra los galos en el año 225. A principios del siglo IV, Constantino I hace representar grandes cazas y combates con motivo del nacimiento de su hijo mayor.

Posteriormente, Mayoriano ofrece allí varios espectáculos. Finalmente, se sabe gracias a Procopio que en el año 539, Childeberto I, rey de París, quiso que se renovase en su presencia los juegos de la Antigüedad.

Los documentos históricos ponen de manifiesto que se utiliza aún bajo el episcopado de Cesario entre los años 503/542. Ya con el dominio de los francos pervivieron hasta alrededor del año 550.

A finales del siglo VI, fue transformado en bastida, especie de fortaleza urbana que al hilo de los tiempos se dota de cuatro torres y en la cual se integraron más de 200 viviendas y dos capillas.

El médico y geógrafo Jérome Münzer de paso en la ciudad de Arlés en 1495 escribió: “Hoy gentes pobres viven en este teatro, teniendo sus cabañas en las curvas y sobre la arena”.

Francisco I que visitó la ciudad en el año 1516, se asombra y lamenta encontrar tal edificio en un tan triste estado.

Esta función residencial se perpetúa en el tiempo antes de que la expropiación comenzada a partir de finales del siglo XVIII no se termine definitivamente hasta el año 1825 bajo el impulso del alcalde de la época, el barón de Chartrouse.

El anfiteatro se volvió a usar a partir del año 1830, en una fiesta inaugural con motivo de la celebración de la toma de Argel. Se realizó un espectáculo taurino, lo que le vale el nombre actual de “Arenas”.

arles anfiteatro 2Se le califica como “monumento histórico de Francia” en el año 1840 a iniciativa del escritor Próspero Mérimée, que era inspector de Monumentos históricos. Este edificio acoge hoy numerosos espectáculos, en particular corridas de toros, además de teatro y espectáculos musicales, una manera de combinar la conservación del patrimonio antiguo y la vida cultural de hoy.

Los ingenieros romanos construyeron el anfiteatro de Arlés sobre la colina del barrio arlesiano “L'Hauture”. Para ello, tuvieron que demoler el recinto de época augústea creado un siglo antes.

Fue construido hacia los años 80-90, en el marco de las extensiones flavias de la ciudad y poco después de construirse el Coliseo de Roma, del que toma las principales características. Incluye un sistema de evacuación por numerosos pasillos de acceso vomitorios, una escena central de forma elíptica rodeada con gradas, con los soportales, sobre dos niveles, a lo largo de un total de 136 metros con una dimensión superior al anfiteatro de las Las Arenas de Nimes, construido poco después. Este edificio puede acoger 25.000 espectadores.

Estaba distribuido en dos niveles, a diferencia del Anfiteatro de Roma o el de Nimes, cuyos espectadores eran distribuidos en tres niveles. Como no podía ser de otra forma, ambos niveles no se comunicaban, de manera que en el nivel inferior se podían ubicar, únicamente, los máximos dignatarios de la ciudad.

Las arenas inspiraron a numerosos pintores, de las que probablemente la más célebre es la de Vincent van Gogh en el año 1888, que representa al público acudiendo a una corrida de toros en el anfiteatro.

El circo romano de Arlés es el edificio romano más vasto de la ciudad. Fue edificado a partir del año 149, bajo el poder de los Antoninos para las carreras de carros. Hoy sólo siguen viéndose, bajo el museo, los restos de la construcción subterránea de la cavea y del exterior del sphendone, extremo redondeado del circo. Su decoración más famosa, el obelisco de la spina, se instaló en el siglo XVII sobre la plaza Real o de la República.

LAS TERMAS ROMANAS DE CONSTANTINO

arles termasSe construyeron a principios del siglo IV sobre las orillas del río del Ródano cuando Constantino I residía en Arlés. Hasta el siglo XVI, se interpretaron erróneamente como las ruinas de un palacio romano, en lugar de unas termas.

Las termas fueron parcialmente descubiertas a partir del siglo XIX. Los vestigios actualmente visibles corresponden al ábside semicircular del caldarium, con pisos de calefacción suspendidos y una bonita piscina en ábside semicircular, abierta en tres ventanas y cubierta de una bóveda de horno. También se conserva los fuertes muros del tepidarium

Tenían una superficie de 3.750 m2 de los que solamente se conservan unos 1.100 m2. La entrada era libre donde los hombres y mujeres debían acudir a los baños en días y momentos distintos.

LOS ALYSCAMPS

arles imagen

Les Alyscamps, desde la época romana hasta la Edad Media, fue una necrópolis pagana, que posteriormente se hizo cristiana y está situada a la entrada sureste de la ciudad de Arlés sobre la vía Aurelia, fuera de la ciudad como la mayoría de las necrópolis romanas.

Es esta una de las varias necrópolis de la que constaba la ciudad de Arelate desde la época romana hasta la Edad Media. Actualmente, podemos contemplar una larguísima avenida arbolada jalonada de ataúdes de varias épocas. Los primeros corresponden a la época pagana y los últimos, a la época cristiana.

Hay una leyenda, que dice, que San Ginés fue quemado en esta localización por negarse a firmar las sentencias de muerte contra los cristianos en época de Diocleciano, cuando las persecuciones religiosas llegaron a su apogeo.

Por este motivo el culto a San Ginés se extendió rápidamente hasta el punto que esta localización forma parte de la ruta francesa del Camino de Santiago.

Al final de la avenida de los sarcófagos se encuentra la iglesia de San Honorato. Esta iglesia románica reconstruida en el siglo XII sobre un templo bastante anterior, hay una cripta donde reposan los restos del venerado San Ginés.