martes. 21.05.2024
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Extracto del número 6262 de 'el Socialsta' al que hace referencia este artículo.

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@Montagut5 |

A propósito de una Real Orden publicada en 1929 prohibiendo las luchas de gallos y otros espectáculos de la misma índole, los socialistas, desde las páginas de El Socialista, reflexionaron sobre la protección de los animales.

Para los socialistas era muy positivo que se dieran disposiciones legales en este sentido, pero la cuestión clave estaba en la educación. Las leyes y los decretos eran necesarios pero lo que terminaría con el sufrimiento de los animales tenia que ver con una perseverante labor educativa.

La Sociedad Protectora de Animales realizaba una gran labor, recordaba el periódico socialista, a pesar de las críticas que recibía porque se la acusaba de priorizar la defensa de los animales frente a la de los niños, aunque, como se recordaba, defender a los animales encuadraba la protección a la infancia contra la crueldad y la barbarie.

El artículo del periódico obrero es, sin lugar a dudas, un ejercicio de defensa de los sentimientos y de la empatía (“compasión” es la palabra concreta empleada), insistiendo en la educación, en la “educación del sentimiento”, a través de todas las edades, en la infancia, la juventud y la edad adulta.

Se toleraban muchas travesuras de los niños con los animales, argumentando que eran cosas de chicos, pero esos chicos eran después jóvenes que se divertían con peleas de perros o de gallos, y eran los que presenciaban en las plazas de toros el destripamiento de caballos por los toros, y en el boxeo no se sentían afectados cuando uno de los boxeadores desfiguraba al rival.

Y de esas generaciones surgieron los “semihombres” que en plena guerra europea apostaron sobre cual de los dos contendientes, es decir, franceses o alemanes era el que cometía más hechos brutales, como hundir barcos repletos de pasajeros, bombardear hospitales o ciudades indefensas, y se deleitaban leyendo como los obuses reducían a escombros las catedrales, diezmando a ejércitos, sin que en ningún momento sintieran odio o repugnancia hacia los causantes de estos hechos terribles.

En conclusión, todo un canto en contra de la crueldad.

Hemos trabajado con el número 6262 del miércoles 6 de marzo de 1929 de El Socialista.

El socialismo y la protección de los animales a fines de los años veinte