martes. 21.05.2024
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La muerte de Jaime Torres Bodet el 13 de mayo de 1974 permite recordar al escritor y diplomático mexicano e igualmente permite al lector interesado en la literatura de ese país conocer a su grupo: 'Los Contemporáneos', conjunto de autores que escribiría buena parte de su obra en la revista del mismo nombre, la de un grupo especialmente interesado en la renovación de la literatura del momento.

Torres Bodet destacó gracias a la publicación de obras como Fervor (1918), una de sus más conocidas colecciones de poemas, y a narraciones como La educación sentimental (1929). Desempeñó, además, el cargo de director de la Unesco a mediados del siglo pasado y, lamentablemente, se suicidaría en 1974 tras luchar más de quince años contra un cáncer.

El mes de mayo es, por otro lado, aquel en el que los lectores de medio mundo perdimos a otro autor: Juan Carlos Onetti, fallecido el 30 de ese mes de 1994. Nacido en Montevideo en 1909, sería reconocido como una de las mejores esperanzas de la nueva literatura latinoamericana tras la publicación de su primera novela: El pozo, de 1939. Onetti es también autor de otras narraciones de anorme popularidad, como La vida breve (1950) y, en especial, por El astillero (1961) o Juntacadáveres (1964) y, después de vivir durante años a caballo entre Montevideo y Buenos Aires y exiliarse en España con una edad avanzada, Onetti terminaría recibiendo galardones tan prestigiosos como el Premio Miguel de Cervantes, ya en 1980.

DeBolsillo, afortunadamente, acaba de publicar sus Cuentos completos, conjunto de relatos que nos permiten disfrutar de otra de sus especialidades: el texto breve. Y es al gran G. K. Chesterton a quien también debemos recordar ahora, pues nació en Londres hace siglo y medio, el 29 de mayo de 1874. ¡A leer... que son dos días!

Juan Carlos Onetti, renovador de la novela