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miércoles. 30.11.2022
Malinowski introdujo el concepto de observador participante
Malinowski introdujo el concepto de observador participante

Bronislaw Kasper Malinowski; nació en Cracovia, Polonia, en 1884 y falleció en New Haven, Estados Unidos, en 1942. Antropólogo y etnólogo británico de origen polaco. Estudió física en Cracovia y economía en Leipzig, estudios que prosiguió en la London School of Economics. Sin embargo, se inclinó por la antropología cultural, dedicándose a la docencia de dicha disciplina en la misma institución desde 1913 hasta 1938.

  1. Trabajo de campo
  2. Padre del funcionalismo
  3. Cultura y necesidades
  4. Jerarquía de las necesidades
  5. El simbolismo
  6. Crítica al psicoanálisis

Trabajo de campo

Su principal aportación es la aplicación a la antropología del rigor científico en las observaciones y la importancia que dio al trabajo de campo, que aplicó por vez primera entre los aborígenes de las islas Trobriand (Papúa y Nueva Guinea); su primer trabajo lo dedicó a la familia en la sociedad trobriandesa (La familia entre los indígenas australianos, 1913), y su siguiente obra, Los argonautas del Pacífico occidental (1922), fue el resultado de diez años de investigación, para lo cual realizó prolongadas estancias entre los nativos. De 1926 es su trabajo Sexo y represión en la sociedad salvaje, que continuó incidiendo en el estudio de la sociedad aborigen.

En 1939 empezó su actividad docente en la Universidad de Yale, tres años después de que apareciera Fundamentos de las creencias y la moral (1936), en la que se apartaba conceptualmente de la etnología para dedicarse a temas relativos a la antropología social y cultural. En 1945 apareció Dinámica del cambio cultural, y póstumamente se publicaron Magia, ciencia y religión (1948) y Estudios de psicología primitiva: el complejo de Edipo (1949), trabajos que fueron considerados clásicos de la antropología y que aún conservan plena vigencia.

Su principal aportación es la aplicación a la antropología del rigor científico en las observaciones y la importancia que dio al trabajo de campo

Su método de trabajo fue el trabajo de campo, que es un método etnográfico de investigación sobre el terreno, basado en la observación participante y utilizado en el ámbito de las ciencias naturales y sociales, como en el caso de la antropología social y cultural (es decir, aquella que describe las diferencias entre las personas no desde el punto de vista biológico, sino de sus manifestaciones culturales).

Padre del funcionalismo

En primer lugar, hay que tener en cuenta que Malinowski está considerado como el refundador de la antropología social británica por su introducción del trabajo de campo en esta disciplina, pero también por ser el padre del funcionalismo, al defender que la cultura adquiere un papel funcional en todos los grupos sociales. Su labor como investigador nos ha legado descripciones pormenorizadas de la vida cotidiana de los pueblos de las islas Trobriand (Nueva Guinea) y Australia, entre otros lugares. Fue en este período cuanto Malinowski empezó a introducir el concepto de observador participanteTodos estos conocimientos aparecen en su primer libro: Las islas Trobriand (1915).

Tras regresar a Inglaterra, se doctoró en Antropología en 1922 y sacó a la luz su obra más importante y divulgada: Los argonautas del Pacífico occidental, que le valió el reconocimiento internacional. Además, durante esta etapa en Gran Bretaña trabajó en la Universidad de Londres y publicó otros dos trabajos: Los mitos en la psicología primitiva (1926) y Sexo y represión en la sociedad salvaje (1927), fruto de su paso por Oceanía.

Malinowski está considerado como el padre del funcionalismo, al defender que la cultura adquiere un papel funcional en todos los grupos sociales

En noviembre de 1929, Malinowski viajó a La Habana, donde conoció al etnólogo y arqueólogo Fernando Ortiz. Su amistad con este cubano polifacético permitió a ambos intercambiar ideas e información sobre los fenómenos sociales que provocan cambios en las manifestaciones culturales y, en definitiva, de las civilizaciones.

En 1938, Malinowski se trasladó a Estados Unidos para estudiar la cultura india en Arizona y aceptó una cátedra de Antropología en la Universidad de Yale, a pesar de que también acabaría colaborando con las Universidades de Cornell y Harvard. Su brillante carrera no duró mucho más; mientras se encontraba en New Haven (Connecticut), un paro cardíaco puso fin a su vida en 1942, mientras se preparaba para dirigir un trabajo de campo en Oaxaca, México. Hacía apenas un mes que había cumplido los 58 años.

Tras la desaparición de uno de los grandes referentes de la antropología cultural del siglo XX, se divulgarían cuatro obras póstumas: Una teoría científica de la cultura (1944), La dinámica del cambio cultural (1945), Magia, ciencia y religión (1948) y Sexo, cultura y mito (1963).

La tesis central de Malinowski es que la cultura existe para satisfacer las necesidades biológicas, psicológicas y sociales del individuo

Cultura y necesidades

La tesis central de Malinowski es que la cultura existe para satisfacer las necesidades biológicas, psicológicas y sociales del individuo. Articuló su teoría de la cultura en torno a tres conceptos: función, jerarquía de necesidades y papel del simbolismo

Malinowski entiende la función en un sentido fisiológico. Si la cultura existe es porque los individuos tienen necesidades psicobiológicas que satisfacer, son organismos vivos: "La función, en este aspecto más simple y básico de la conducta humana, puede ser definida como la satisfacción de un impulso orgánico por medio del acto apropiado. Como es obvio, forma y función están inextricablemente relacionadas"(Malinowski 1944, Una teoría científica de la cultura). 

Malinowski considera la sociedad un todo integrado de instituciones relacionadas que cumplen funciones complementarias y la cultura como una amplia y compleja red de comportamientos: "Le hemos dado el nombre de "instituciones" a estos grupos organizados, que están conectados con actividades de un propósito definido y que están invariablemente ligados por la referencia espacial al medio ambiente y al aparato material que regentan". (Malinowski (1939), "El grupo y el individuo en el análisis funcional"). Las instituciones culturales ofrecen respuestas integradas a una diversidad de necesidades.

Para Malinowski la cultura es, en primer lugar, un instrumento; pero también es un sistema en el cual cada parte existe como un medio para un fin. El carácter integrador de la cultura deriva de su instrumentalidad.

En suma, la cultura es instrumental, adaptativa y funcionalmente integrada. La explicación de la cultura requiere, según Malinowski, determinar su función.

Jerarquía de las necesidades

La teoría de la jerarquía de las necesidades la explica así: La cultura debe satisfacer el sistema biológico de necesidades, tales como las impuestas por el metabolismo, la reproducción, las condiciones fisiológicas de la temperatura, la protección contra la humedad, el viento y los impactos directos de fuerzas dañinas del clima y de la intemperie, la seguridad con respecto a seres humanos o animales peligrosos, el reposo ocasional, el ejercicio del sistema nervioso y muscular en movimiento y la regulación del desarrollo. (...) Toda manifestación que implique el uso de utensilios materiales y la realización de actos simbólicos, presupone al mismo tiempo, que se ha dado importancia a un rasgo de la anatomía humana y que hay una referencia, directa o indirecta, a la satisfacción de una necesidad corporal".

Malinowski dividió las necesidades en tres categorías: necesidades básicas (psicobiológicas); necesidades instrumentales (culturales) y necesidades simbólicas o integradoras (culturales).

Según su teoría de la jerarquía de las necesidades, la cultura debe satisfacer el sistema biológico de necesidades, tales como las impuestas por el metabolismo, la reproducción, etc.

El simbolismo

Para Malinowski el simbolismo es un componente esencial de la cultura. Su prototipo de sistema simbólico es el lenguaje. El simbolismo hizo su aparición con las primeras apariciones de la cultura humana. Es en esencia esa modificación del organismo humano que le permite transformar el impulso fisiológico en un valor cultural

El carácter simbólico de la cultura produce una serie de necesidades entre las que destacan la de poder transmitir y comunicar la experiencia con principios simbólicos consistentes y establecer formas de control intelectual, emocional y pragmático del destino y la oportunidad. 

El conocimiento, por un lado, y la religión y la magia, por otro, son los sistemas de pensamiento y fe que utilizan los seres humanos para satisfacer esas necesidades. Actuando como siempre lo hace, en una atmósfera de incertidumbre, con esperanza, pero pendiente de sus temores y ansiedades, el hombre necesita ciertas afirmaciones positivas de estabilidad, éxito y continuidad. Las afirmaciones dogmáticas de la religión y la magia satisfacen estas necesidades.

El simbolismo es en esencia esa modificación del organismo humano que le permite transformar el impulso fisiológico en un valor cultural

Crítica al psicoanálisis

Entre las numerosas aportaciones está su crítica al psicoanálisis freudiano. En La vida sexual de los salvajes del noroeste de la Melanesia y otras obras, Malinowski criticó con datos empíricos la universalidad del complejo de Edipo, postulado por Freud como un concepto central de su teoría psicoanalítica. 

En 1924Malinoswki propone el concepto de "complejo principal" (al.: Kernkomplex) como una generalización del concepto freudiano. La crítica de Malinowski se basa en que el complejo de Edipo supone la familia monogámica patrilineal y que ese concepto de familia no puede ser generalizado a otras sociedades: Si la vida familiar es de importancia decisiva para la vida anímica, entonces su carácter precisa ser observado con mayor atención. Pues "la familia" no es la misma en todas las sociedades humanas. Su naturaleza cambia en gran medida con el grado de desenvolvimiento y el tipo de civilización de un pueblo, y tampoco es idéntica en las diferentes etapas [del desarrollo] de la misma sociedad.

Malinowski quería generalizar y ampliar la teoría freudiana para que sea aplicada a otras sociedades y no rechazarla

La propuesta de Malinowski es que el complejo principal puede tomar diferentes formas en diferentes sociedades, de modo que, en la sociedad europea que vivió Freud, ese complejo toma la forma del complejo de Edipo. En este contexto es importante enfatizar que Malinowski quería generalizar y ampliar la teoría freudiana para que sea aplicada a otras sociedades y no rechazarla: El psicoanálisis creó el fundamento correcto para la psicología de los “pueblos primitivos”, pues enfatizó que el interés de los primitivos se concentra en ellos mismos, como también en las personas de su entorno, y que él es de naturaleza libidinosa, lo que hasta ahora estaba envuelto en falsas concepciones sobre el interés no afectivo de los hombres por la naturaleza y por las especulaciones filosóficas sobre el Ser-ahí y el Destino.

Por último, compartir esta reflexión de André Malraux: “La cultura hace al hombre algo más que un accidente del universo”.

Una aproximación a la obra de Malinowski