<---Taboola---> <---Taboola---> #TEMP
jueves. 06.10.2022
Núñez Feijóo junto al ex intendente de Mar del Plata, Carlos Arroyo, acusado de antisemitismo por la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas

Hasta hace algunos años podía considerarse que el Partido Popular estaba salpicado por la corrupción. Hoy, tras décadas de salpicaduras, se tiene la certeza de que definitivamente el PP está mojado por la seguidilla de escándalos que lo ubican bien alto en el triste podio de la corrupción política.

Tras la moción de censura que obligó a Mariano Rajoy a marcharse del Palacio de La Moncloa en 2018, no cesaron las sospechas de los vínculos del PP con todo aquello que, desde los medios de comunicación de la derecha española, pretendieron siempre endilgar a la izquierda y al progresismo en general. 

El conocido “Caso Gurtel” puso al descubierto que desde la cúpula del Ministerio del Interior se había orquestado una red de espionaje contra el ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, principal acusado y -al mismo tiempo- fuente indispensable de información para los investigadores del caso. El partido se había financiado ilegalmente a través del cobro de comisiones por la adjudicación de obras públicas. Un escándalo mayúsculo que hizo temblar los cimientos mismos del Partido Popular. 

Tras la asunción Pablo Casado en la dirección del partido se combinaron los mismos elementos, desatando otra avalancha ligada al espionaje y al cobro de comisiones; esta vez transmitido por televisión y sustentado en pruebas irrefutables. El partido con mayor número de afiliados de España sufrió un duro revés al ser expuesto como nunca antes, desatándose acusaciones mutuas de traición, corrupción y guerra sucia

Podría decirse incluso que 2022 es el año de la pérdida definitiva de la disciplina interna que el PP había sabido sostener a lo largo de su historia; el año en el que la sumatoria de episodios ligados a lo más bajo de la política lo han expuesto al escarnio público, incluso al poder inquisitorio de sus propios afiliados.

Micaela Núñez Feijóo fue nombrada directora de Eulen para el noroeste de España en el 2016, después de que la administración gallega asignara a las firmas del grupo contratos por valor de más de 6,2 millones

El Partido Popular ha sabido trascender las fronteras de España, ligándose a las derechas latinoamericanas mediante encuentros, debates e influencias en los Consejos de Residentes Españoles en el exterior. El ida y vuelta ha sido permanente, y la simbiosis con la derecha Latinoamericana pretende afianzar una suerte de internacional que se gesta en foros en los que participan políticos, intelectuales y referentes ideológicos de ambas latitudes. Los cientos de miles de emigrados españoles representan para el PP un buen caudal de potenciales votantes; de modo que la representatividad ha sido el nexo conector para captar el interés de los residentes en el exterior. 

Pero tratándose del PP no debiera sorprender que fuera de las fronteras de España también existan dudas respecto de la transparencia de sus acciones. 

La Red de Círculos de Podemos Exterior denunció mediante un comunicado el expolio de propiedades de Centros Gallegos en Latinoamérica a través de la “compra de voluntades y los negocios clandestinos” 

El comunicado expresa la preocupación de la agrupación progresista “tras la derogación del Voto Rogado y las políticas poco transparentes de los Gobiernos Autonómicos en poder del PP en el exterior, su compra de voluntades políticas a través de subvenciones practicadas de forma directa o mediante conexiones con fundaciones subvencionadas con dinero público”. 

Según sostienen desde la Red de Círculos de Podemos Exterior, “el anterior presidente de la Xunta de Galicia no tiene muy buena trayectoria democrática y de transparencia”, haciendo referencia a la denuncia efectuada por la prensa respecto de la amistad que Alberto Núñez Feijóo mantuvo durante la década de los noventa con Marcial Dorado, entonces conocido contrabandista y posteriormente condenado por narcotráfico; una amistad que revela toda la connivencia entre el PP y las actividades delictivas en la costa gallega, amén de los posibles contratos entre empresas de Dorado y el Servicio Galego de Saúde. “Hay que recordar también que se compran las voluntades de los principales medios de comunicación gallegos a través de pautas publicitarias por parte del gobierno del Partido Popular. Una Galicia oficial con un sistema de medios de comunicación condicionado en el sector privado por la publicidad y el reparto discrecional de dinero de la Xunta y en el sector público por el control político de la CRTVG”. 

Como puede verse en el Diario Oficial de Galicia, la distribución de las ayudas directas a los medios de comunicación desde el 2015 corresponde un 10% a los fondos que la Xunta destina anualmente a los medios en régimen de concurrencia no competitiva, lo que significa que se conceden las subvenciones atendiendo al orden de llegada de las solicitudes, o se realiza un reparto proporcional entre todas las solicitudes. No se trata de un concurso público al uso, de modo que es de suponer que el restante 90% se asigna a dedo. Entre los medios citados por la Red de Círculos de Podemos Exterior se encuentran La Voz de Galicia, Faro de Vigo, y El Progreso de Lugo, mientras que en el Exterior son España Exterior y Crónicas de la Emigración, subvencionados con amplio apoyo publicitario de la Xunta de Galicia y Castilla y León; medios que según expresa el comunicado, “han obviado hablar del desvío de fondos públicos para publicidad del Partido Popular en el gobierno en años electorales”. 

La situación abre un debate respecto de la transparencia del PP en estos asuntos. “Esta situación es intolerable y demuestra hasta qué punto existe una connivencia del poder del PP y Feijóo, antes en Galicia y ahora al frente del PP nacional. No solamente existe esta compra de voluntades y corruptelas, hay que tirar de hemerotecas”, reza uno de los párrafos del comunicado. “El proceso de fusión de las Cajas Gallegas impulsado por Feijóo -saneado con dinero público- acabó con la venta de éstas a precio de saldo al banco venezolano Banesco, con un patrimonio neto muy inferior a la entidad que compraba el señor Juan Carlos Escotet, dueño venezolano que declaró un beneficio de 1.157 millones. Esto significa que en el primer ejercicio recuperó con creces lo que le costó el banco. Desde su compra acumula 3.000 millones de beneficios (la mayoría parlamentaria del PP tiene congelada la Comisión de Investigación sobre la fusión de las cajas gallegas desde el año 2013 sin permitir nuevas comparecencias, información, ni emitir las conclusiones)”. 

Se mencionan además otros ejemplos. “La AP9, que fue privatizada por el gobierno de Aznar en el año 2004, después de ser saneada con dinero público, con Feijóo de Conselleiro de Política Territorial con una concesión hasta 2048, AUDASA, a partir de una infraestructura sin competencia posible, que factura anualmente unos 145 millones, obteniendo el 50% de beneficios antes de impuestos. La privatización de ENDESA, siendo una empresa pública rentable y sin competencia posible. El negocio de la sanidad privada, que anunció en 2019 y que en Galicia había alcanzado la mayor cuota de mercado de la historia”. 

En cuanto a los mayores, según se expresa en el comunicado no se creó ni una sola plaza de residencia pública de gestión directa a pesar de que Galicia está muy por debajo de la media estatal en plazas. Por otra parte, ex-conselleiros lideran empresas del sector eólico que “pasan por encima de los derechos de los habitantes del rural, del patrimonio natural, cultural o paisajístico, para incrementar un negocio que ya factura más de 600 millones anuales, de los que son beneficiarios bancos, fondos buitre, constructoras o eléctricas. O la empresa que dirige la hermana de Feijóo en Galicia, Micaela Núñez Feijóo, que recibió adjudicaciones récord de la Xunta antes de ser ascendida”. 

Micaela Núñez Feijóo fue nombrada directora de Eulen para el noroeste de España en el 2016, después de que la administración gallega asignara a las firmas del grupo contratos por valor de más de 6,2 millones. 

“Con estos ejemplos, y muchos otros que se vienen repitiendo, vemos que el único programa del Señor Feijóo en Galicia -y ahora al presentarse en España- es el sistemático saqueo económico de las bases del desarrollo. Así podríamos seguir con innumerables casos, pero como diría el señor Feijóo "solo son pillines con pillerias", sostiene el comunicado.

En el exterior la preocupación va en aumento. “Nos preocupa esta trayectoria de corrupción y compra de voluntades. Existen más ejemplos: Irregularidades en la gestión de la mutualista Casa de Galicia de Uruguay, cuya liquidación fue decretada por el gobierno de Luis Lacalle Pou. Los hechos reseñados vienen del siglo anterior y se sustentan en una opaca gestión que se verifica desde 2006 bajo la presidencia de Alberto Núñez Feijóo, también integrante del Partido Popular gallego. En el centro de la trama se ubica el interés de empresarios gallegos y uruguayos, de acceder a la valiosa propiedad de unos 4.500 m2 que Casa de Galicia posee en avenida 18 de Julio 1471 de Montevideo, valorada en 24 millones de euros”. 

En el domicilio citado en el comunicado de Podemos Exterior estaba prevista la construcción de un hotel. “Allí aparece nuevamente el banquero venezolano Juan Carlos Escotet –fundador de Banesco radicado en España- como eje de la financiación. El proyecto de Casa de Galicia se haría con falsos créditos otorgados por ABANCA, “institución bancaria que le fuera adjudicada a Escotet por el presidente de la Xunta de Galicia”. 

Otro de los casos de dudosa transparencia llevados a cabo por el Partido Popular en el exterior se remonta al año 2009. “En Argentina el Gobierno gallego presentó una propuesta de nueva gestión para hacer frente al importante déficit. Fue un intento por privatizar el Centro Gallego de Buenos Aires, una actitud por parte de los cargos públicos -en especial del entonces secretario general de Emigración, Santiago Camba- que los emigrantes calificaron de “mafiosa y chantajista. Si parte de la diáspora afectada estuviera en Galicia, muy probablemente estaría luchando contra el fraude de los centros DomusVi, Pemex, la sanidad en la diáspora, etc”

La Red de Círculos de Podemos Exterior solicita “transparencia al Consejo de Cuentas de Galicia en plazo, y que se incorpore al portal de transparencia la información relativa a los fondos europeos y ayudas a medios del Exterior y Centros”. 

Sólo en Buenos Aires, la ciudad con mayor concentración de residentes gallegos, existen más de cuarenta centros gallegos. Cada uno de ellos con nombres no sólo de ayuntamientos o comarcas, sino incluso de parroquias. 

El comunicado expresa el “clientelismo con frases como cómo “habrá comida gratis después del acto” en las elecciones a los Consejos de Residentes Españoles en centros de votación en la casa de Galicia”. En este sentido Podemos Exterior sostiene que “las ayudas deben darse con transparencia; son ayudas institucionales, no compra de voluntades con favores recíprocos. Ante la derogación del voto Rogado hay que estar atentos a estas prácticas y combatirlas, más sabiendo que el Señor Feijóo está al frente del PP. Solicitar transparencia y que no se utilice a los Centros de Españoles como herramienta para comprar voluntades a los mercenarios de turno. La colectividad española debe estar atenta a los intentos de posibles manipulaciones por parte del PP en toda Latinoamérica a través de sus empleados a sueldo, financiados por fundaciones subvencionadas por los Gobiernos del PP en Castilla y León o Galicia”. 

La trama de Feijóo en el exterior