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viernes. 27.01.2023

La evolución del mercado trabajo ha sido histórica el pasado año, a pesar de estar inmersos en un contexto internacional lastrado por la crisis energética, la guerra en Ucrania, la escalada de la inflación y la amenaza de una recesión global. Según los datos correspondientes a diciembre publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y el Ministerio de Trabajo y Economía Social el año 2022 se cerró con más personas trabajadoras afiliadas a la Seguridad Social que nunca y los datos del paro registrado más bajos desde hace quince años. Estos son los efectos positivos de la reforma laboral pactada hace un año por el Gobierno de España con las organizaciones empresariales y las organizaciones sindicales, y que tiene como ejes centrales: potenciar la estabilidad en el empleo y reducir la temporalidad, reequilibrar la negociación colectiva y fomentar la flexibilidad interna para mantener el empleo.

En su primer año de la reforma laboral los resultados de la afiliación a la Seguridad Social y los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) sobre el paro registrado y el registro de contratos muestran un gran cambio en nuestro mercado laboral. La afiliación media a la Seguridad Social alcanza los 20,29 millones de afiliados en 2022, lo que supone un aumento de 471.360 personas respecto a 2021. El crecimiento, del 3,9%, es el más alto de los últimos años, y el número de mujeres afiliadas a la Seguridad social ha cerrado el año con un máximo histórico 9,5 millones. Aunque en el mes de diciembre la creación de empleo se desaceleró pues creció solamente en 12.640 personas respecto a noviembre. España supera ampliamente los niveles de empleo que había antes de la pandemia. Concretamente, ahora mismo hay 815.000 ocupados más en el mercado laboral que en 2019. 

2022 se cerró con más personas trabajadoras afiliadas a la Seguridad Social que nunca y los datos del paro registrado más bajos desde hace quince años

No solo se crea más empleo, sino que los registros de desempleo del SEPE son los más bajos desde antes de la crisis financiera, aun así, nuestra tasa de paro es la más elevada de la Unión Europea. El número de desempleados se redujo en diciembre en 43.727 personas, dejando la cifra total de parados en 2,8 millones de personas, la más baja desde 2007. La tasa de cobertura de la protección por desempleo de noviembre fue de un 63,1% cuando en mayo de 2018 era el 51,4%, casi 12 puntos porcentuales menos. Los buenos datos de ocupación no esconden una persistente brecha de género a nivel de desempleo que este 2022 no se ha corregido, hay más de medio millón de mujeres en paro que hombres, pese a que estos, en conjunto, son más numerosos en el mercado laboral. De esos 2,8 millones de parados, 1,14 millones son hombres y 1,69 millones son mujeres. El paro de los jóvenes ha descendido a mínimos históricos, con 195.000 menores de 25 años desempleados.

Durante los años de vigencia de la reforma laboral de 2012 impuesta por el Partido Popular (PP) la contratación indefinida suponía un 8% del total de los contratos registrados. En 2022 se registraron 18,3 millones de contratos y de ellos 7 millones fueron indefinidos, lo representa un 38,2% del total de contratos. En la Seguridad Social hay 2,3 millones de afiliados más con contrato indefinido de los que había en 2021, entre los meses de diciembre de 2021 y 2022, los afiliados a la Seguridad Social con contratos fijos discontinuos pasaron de los 381.961 a los 833.621, un 218,2% más. Este crecimiento tan importante de esta modalidad de contratación obedece a que son los contratos que mejor se ajustan para las actividades de carácter cíclico y estacional, que anteriormente se cubrían con contratos temporales.

Los buenos datos de ocupación no esconden una persistente brecha de género a nivel de desempleo que este 2022 no se ha corregido

En 2022 la contratación temporal tuvo una caída del 34,7% respecto al año pasado y la contratación indefinida ha aumentado en su conjunto un 232 %. También resalta la mayor estabilidad del mercado laboral, pues la duración de los contratos ha aumentado un 25%, en total, entre enero y diciembre, los contratos han durado 52 días más de media que los del mismo periodo de 2019. La tasa de temporalidad disminuye hasta el 20,18%, según los datos Eurostat de 2018 la tasa de temporalidad en España alcanzó el 27%Los jóvenes se han visto especialmente beneficiados: tres de cada cuatro menores de 30 años tienen ahora un contrato indefinido (76%), frente a uno de cada dos antes de la reforma laboral.

Esta fortaleza que ha demostrado nuestro mercado laboral es valorada muy positivamente por la Unión Europea y otros organismos internacionales. En cambio, desde el PP se niegan a reconocer estos resultados tan positivos para España. Desde hace meses, el PP acusa al Gobierno de “maquillar” los datos del paro por no contar como desempleados a los contratados como fijos discontinuos en los periodos de inactividad. Desde la Orden Ministerial del 11 de marzo de 1985 por la que se establecen criterios para la medición del paro registrado los fijos discontinuos nunca han sido considerados personas desempleadas.

En 2022 la contratación temporal tuvo una caída del 34,7% respecto al año pasado y la contratación indefinida ha aumentado en su conjunto un 232%

La acusación del PP es una gran falsedad, además que tampoco los gobiernos del PP han contado a los fijos discontinuos como parados. Con la actual normativa, aunque estén inactivos no se computan como parados, lo cierto es que los fijos discontinuos siempre se han excluido del paro registrado, pues son considerados demandantes de empleo no ocupados, si bien estén a la espera del llamamiento de la empresa. En cambio, la Encuesta de Población Activa (EPA), del Instituto Nacional de Estadística, por los criterios que utiliza, entre otros el haber estado la semana anterior a la realización encuesta sin trabajo, si los computa como parados.

En definitiva, lo verdaderamente importante para la mayoría de la sociedad es que en una coyuntura económica adversa las políticas económicas y sociales que viene desarrollando el Gobierno de Coalición Progresista han contribuido a la creación de empleo y a mejorar la calidad del mismo. Nuestra economía ha arrastrado históricamente dificultades para crear empleo estable y reducir la excesiva temporalidad injustificada, por eso la actual evolución favorable del mercado laboral es valorada de forma muy positiva en los ámbitos sociales y económicos. Para este cambio ha sido determinante la reforma laboral pactada en 2021, por eso para profundizar en los retos del empleo, como: reducir la alta tasa de paro, avanzar en la lucha contra la precariedad del empleo y eliminar las desigualdades es fundamental el diálogo social. 

Más y mejor empleo en 2022