martes. 05.03.2024
Sara Wagenhnet, líder del BSW alemán
Sara Wagenhnet, líder del BSW alemán

Europa/UE ha renunciado a ser. Ha renunciado a sus intereses, su agricultura, su industria y la paz en beneficio de la Anglosfera (EEUU/Reino Unido). Hablar de construcción europea y europeísmo es hoy, un fraude. En realidad es la OTAN la que decide, luego son los intereses de los oligarcas anglosajones y sus partidos los que mandan.

La vieja Europa unida ha decidido ser un parque temático turístico para asiáticos, norteamericanos y sus propias clases medias. Nada más. En todo caso un centro de bancos, servicios financieros y pan, para quien se lo pueda pagar y mucho circo. El problema es que eso y la guerra son malos compañeros.

Mientras tanto, el campo europeo, agricultores y agricultoras centro-europeas están en pie de guerra. El campo desde Francia a Alemania y Polonia se ha rebelado contra los productos agrarios de Ucrania que están arruinando la agricultura centroeuropea. El caso es que en Ucrania una gran parte ya de las tierras productivas y cerealistas que son muchas y muy fértiles están en manos de fondos de inversión anglosajones preferentemente y no de ucranianos. Así que la ayuda a Ucrania comprando sus productos agrarios va al cajón de magnates estadounidenses. Ucrania es a todos los efectos un estado dependiente y colonizado donde Europa/UE libra una guerra por indicación de la OTAN la cual marca con Zelenski las estrategias bélicas y así les va.

Hablar de construcción europea y europeísmo es hoy, un fraude. En realidad, es la OTAN la que decide

Gran Bretaña impulsa las guerras y su ardor guerrero tanto en favor del sionismo como de la intervención en Ucrania es similar a su decadencia y su estupidez. Mientras el pueblo británico en las calles da las espaldas a sus dirigentes y apoya al pueblo palestino masivamente y rechaza los bombardeos contra Yemen.

Que hace ante todo esto y más asuntos la izquierda woke o “europeísta” pues seguir las indicaciones de la OTAN y en el caso de Alemania ser todavía más belicistas si eso es posible con unos verdes que marcan la ruta de todas y todos los verdes de Europa más atlantistas que nadie. La izquierda postmoderna woke se embarca en reivindicaciones identitarias y sigue a pies juntillas las indicaciones de las fundaciones globalistas norteamericanas. La mayor muestra del fracaso de estos progresismos es que cada vez las desigualdades son mayores y los ricos más ricos y con más poder político.

Las y los agricultores centro europeos comienzan a preguntarse porque hay tantos millones para la guerra de Ucrania y sostener a Zelenski mientras no han fondos para apoyar la producción agraria europea. Lo peor de todo para los globalismos verdes y socioliberales es que en Alemania, que se considera la primera línea del frente anti-ruso, mucha gente ya comienza a cuestionarse porqué se paga una guerra y esto curiosamente no favorece a una “izquierda” otrora pacifista, sino lo hace en beneficio de la extrema derecha. Menos mal que una escisión muy numerosa en Die Linke liderada por Sara Wagenhnet y con la sombra alargada de ese gran político socialista Oskar Lafontaine, ha comenzado a recuperar espacio a la izquierda y contener el discurso de la extrema derecha con una apuesta valiente y políticamente incorrecta desde su nuevo partido el BSW.

La mayor muestra del fracaso de estos progresismos es que cada vez las desigualdades son mayores y los ricos más ricos y con más poder político

Hay síntomas y tendencias de cambio y lo ocurrido en Eslovaquia es muy significativo pues un partido de la Internacional Socialista, el de Robert Fico ha ganado las elecciones con un mensaje de paz y entendimiento con Rusia, y la respuesta esta siendo la propuesta de “sanchistas” europeos y otros postmodernos y liberales por cierto todos ellos sumisos también al sionismo genocida, de expulsar a los socialdemócratas eslovacos de la IS por no plegarse a la doctrina de los demócratas de Biden, de los EEUU. A pesar de ello los eslovacos miembros de la UE están firmes y su primer ministro más. 

Las posiciones de Jeremy Corbin, de Sara Wagenhnet, de Oskar LafontaineRobert Fico e importantes sectores de la Francia Insumisa comenzando por Melenchon vuelven a marcar posturas distintas y alejadas de los globalistas de España, Alemania o Gran Bretaña. Es posible construir una izquierda de clase independiente y que en el caso del estado español hoy no representa ningún partido de las izquierdas del arco parlamentario, además de que todos los populismos “progresistas” woke han fracasado en su idea de “sorpassar” o debilitar al PSOE que al revés es más fuerte cada día. Pero el actual PSOE está con los EEUU de forma clara y con el rey y la corona de forma contundente, alejado por tanto de las ideas de clase. Los alternativos woke, están en declive y auto inmolándose en el estado español en medio de rabietas infantiles, disputas por poltronas y teorías minoritarias pequeño burguesas que le resbalan a la clase trabajadora, sobre todo la más explotada y humillada comenzando por las mujeres obreras. 

Queda un camino apasionante por hacer y una respuesta a una olvidada y despreciada clase trabajadora que dar.   

 

El suicidio de Europa, necesitamos recuperar la izquierda de clase