#TEMP
martes. 05.07.2022

Rajoy nos toma el pelo

Rebajar las cotizaciones a la Seguridad Social es algo que se estaba haciendo de forma selectiva o no tan selectiva...

Si pensamos un poco en lo que ha pasado durante los últimos casi veinte años, veremos que la propuesta de Rajoy no es ninguna novedad. Rebajar las cotizaciones a la Seguridad Social es algo que se estaba haciendo de forma selectiva o no tan selectiva dependiendo de los colectivos de que se tratase. Desde 1996 se instituyeron como sistema de fomentar el empleo indefinido. Se gastaron miles de millones de euros para ello y el resultado es que no sirvió para nada. La tasa de precariedad alcanzó sus máximos históricos al tiempo que se destinaban tantos fondos como al resto de políticas activas.

Ahora la medida para reactivar el empleo es una tarifa plana. Más de lo mismo. Reduce a la tercera parte las cotizaciones de algunos contratos. Veremos cuál es la letra pequeña este sábado cuando salga publicada en el BOE.

Parece como si el gobierno no supiera lo que ha hecho. Su reforma laboral ha destruido más empleo asalariado que en la parte más aguda de la crisis, entre 2007 y 2009. La reforma laboral de este gobierno destruyó 320.600 empleos más que el pinchazo de la construcción. Entre 2013 y 2011 se han destruido 1,4 millones de empleos asalariados frente a los 1,1 entre 2007 y 2009. Hay medidas que tienen un fuerte componente destructor. Es lo que la derecha llama “reformas estructurales”.

Además, dinamitó la negociación colectiva para provocar una espiral de caída de los salarios. El resultado es obvio: si todos ganamos menos y carecemos de seguridad, gastamos mucho menos. El problema que tiene el bar para contratar un camarero no es la carestía de la Seguridad Social, es que la gente no tiene dinero para consumir. Tiene que priorizar sus gastos y recorta donde puede. No necesita un camarero porque no tiene apenas clientes. La disminución de 2.500 euros en Seguridad Social no le sirve para nada porque aún así le cuesta 13.500 euros y no gana para ello. Este es el problema.

Esta “tarifa plana” la utilizarán quienes ya tienen previsto realizar una contratación o van a realizar un relevo de otro trabajador. En vez de más empleo, se traducirá en menos cotizaciones. Un argumento a mayores para justificar lo bien que ha venido el recorte de las pensiones para garantizar su sostenibilidad. El empleo lo crea la actividad económica y esta depende fundamentalmente del consumo interno.

Cuando desde el gobierno se hable de crear empleo, se le debe exigir que sea mínimamente serio. Si ha puesto en marcha una reforma diciendo que era necesaria para que se crease empleo, su saldo positivo no empieza con  los que se puedan ir creando desde ahora, que hay 13.705.525 personas asalariadas, de media anual. Este gobierno empezará a crear empleo con el asalariado número 15.105.476, que es uno más de los que había cuando llegó e hizo la reforma. Y para ese faltan 1.399.951 personas.

Ayer decía que disminuye la caída del empleo. Lógico, solo faltaba que siguiera el ritmo que provocaron inicialmente sus reformas. Ahora empezarán con las fanfarrias loando lo maravillosa que son sus reformas porque en vez de destruirse un 5,5% anual, como provocó en el primer trimestre de 2013; la caída es solo de la mitad, solo un 2,75% o la tercera parte...  y todo gracias a sus reformas estructurales…

Rajoy nos toma el pelo