miércoles 25/11/20

Cuando nada es casualidad. En apoyo a Jeremy Corbyn

El líder laborista británico Corbyn, devolvió la ilusión en la recuperación del socialismo democrático, tras los desastres del felipismo, la tercera vía y el bairismo que dejaron una socialdemocracia sin ideas, incapaz de ilusionar y haciendo políticas neoliberales en lo económico y social. Una socialdemocracia derrotada y asumiendo los dictados del FMI o el Banco Mundial plegada a los intereses geoestratégicos y de dominación de los EE.UU, es decir sin nada diferente que aportar al sistema más que mantener la injusticia y la pobreza.

Corbyn fue capaz de reorganizar el Partido Laborista como una organización de clase con el decidido apoyo de los sindicatos, logrando el apoyo de la juventud precaria y estudiantes de las clases trabajadoras asfixiados por la falta de becas. Igualmente de pobladores de las barriadas sin servicios públicos y viviendas en muy malas condiciones En medio de todo ello fue capaz desde el parlamentarismo de proponer un programa electoral a la izquierda que defendía nacionalizaciones de sectores estratégicos. Un programa que pretendía acabar con el sistema de poder aristocrático y clasista que domina Gran Bretaña y dar su lugar en politica a la clase trabajadora.

El socialismo que fue la herramienta principal del movimiento obrero históricamente y Corbyn logró insuflárselo a la juventud británica y recuperar a la clase obrera de la sociedad de los servicios y los restos de la industria. La clase obrera tradicional, pero también la nueva clase obrera de los servicios y la función pública.

No venció en las elecciones últimas, a pesar de lograr un incremento de votos del Labour, hecho este que se oculta y mantuvo una ambigüedad ante el Brexit calculada, pero que por otra parte era tradicional en el partido. De hecho los votos de la clase obrera tradicional y fiel votante laborista apoyaron al Brexit, hecho este que también se oculta y lo hicieron por razones diferentes a las derechas británicas.

El socialismo democrático es muy peligroso para el sistema y por eso los neoliberales y personajes que defienden a las multinacionales y multimillonarios infiltrados en los partidos socialdemócratas, que además mandan en ellos les hacen el trabajo sucio y los ponen al servicio de las patronales y los ricos del mundo, dado que tienen un objetivo conjunto a nivel internacional y es liquidar el socialismo y acabar con una fuerza política que desde la libertad desea cambiar el mundo de base. Nada mejor que hacerlo desde dentro con discursos que pretenden ser realistas y legalistas o constitucionalistas desde unos partidos que nacieron precisamente y están para cambiar constituciones y leyes en favor de la democracia y la igualdad.

Allende primero, Lula después y ahora Corbyn, eso por no retroceder a los años veinte y treinta son sus objetivos desde el último tercio del siglo XX, privando a las fuerzas del trabajo de un instrumento de igualación y liberación, reparto y justicia. No conseguido del todo con Lula, ahora es Corbyn su víctima con la socorrida excusa del antisemitismo y que sitúa a los lobby capitalistas e imperialistas judíos en el ojo del huracán con un falso victimismo, dado que estos lobby están en la cúspide del poder político, económico y militar. Hay muchos judíos de izquierdas y obreros o humildes, pero esos son nuestros hermanos y hermanas de clase y eso ni Corbyn, ni nadie desde el socialismo lo discute, Marx y Kaustky eran de origen judío.

Por tanto estamos ante una campaña de mentiras. El socialismo y Corbyn estamos contra toda clase de racismo y apoyar la causa palestina es una manifestación de antirracismo y de defensa de los derechos humanos y la vida. Los que construyen muros y dinamitan hogares son los racistas.

Corbyn es pues víctima de la cobardía de muchas y muchos que se llaman socialistas y no lo son, pues destruyen la causa del socialismo. También del establishment británico que lo odia y desea liquidar todo el corbinismo haciendo volver el laborismo al blairismo o la tercera vía sometido a los intereses más reaccionarios que también anidan en los poderosos lobby del Partido Demócrata de los EEUU y el deseo de medios de información e influencia,  así como multimillonarios propietarios de los mismos que dicen ser progresistas y fundaciones anti-socialistas al objeto de convertir todo el movimiento que fue socialista es sucursales del “clintonismo”, del liberalismo norteamericano actual.

La cosa es fácil, liquidar, silenciar a quienes sabemos que el socialismo no es gestionar el capitalismo, sino en libertad repartir la riqueza del mundo.

La recuperación de un socialismo internacionalista puede tener en Corbyn un referente frente a quienes desean privar a la clase trabajadora de sus instrumentos de acción politica liberadora e igualitaria.

El sistema sabe y utiliza el hecho de que somos humanos y todos podemos tener alguna miseria en el armario y encima estas campañas las instigan personajes corruptos, enriquecidos no se sabe cómo, corruptores de voluntades y políticas y personas llamadas a veces intelectuales que están en sus nóminas. Difamar es fácil, manchar a una persona socialista es más fácil todavía y acogerse a fundaciones, organizaciones y publicaciones “independientes” es muy socorrido. Por eso apoyar a Corbyn es un grito frente al establishment, a los poderosos y a quienes desean que las clases trabajadoras no hagamos politica, que eso es cosa de ellos.

Cuando nada es casualidad. En apoyo a Jeremy Corbyn