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viernes. 12.08.2022

El 29-S, YO VOY

NUEVATRIBUNA.ES - 16.9.2010El próximo día 29 este país vivirá la sexta Huelga General de nuestro periodo democrático. Los Sindicatos mayoritarios se han visto obligados a convocarla como respuesta a la actuación del Gobierno planteando una reforma laboral que agrede los derechos de los trabajadores y refuerza el poder patronal. Sí que existen razones más que sobradas para esta huelga general.
NUEVATRIBUNA.ES - 16.9.2010

El próximo día 29 este país vivirá la sexta Huelga General de nuestro periodo democrático. Los Sindicatos mayoritarios se han visto obligados a convocarla como respuesta a la actuación del Gobierno planteando una reforma laboral que agrede los derechos de los trabajadores y refuerza el poder patronal. Sí que existen razones más que sobradas para esta huelga general.

Nunca en nuestra historia democrática reciente los derechos de los trabajadores fueron atacados con tanta contundencia. Nunca un Gobierno de la izquierda acometió una reforma del mercado laboral tan desequilibrada, injusta e injustificada.

¿Qué justificación, que no sea ideológica, tienen el abaratamiento del despido? ¿Cómo se explica la implantación del despido preventivo, figura totalmente novedosa y singular que junto al despido exprés permitirá que cientos de miles de trabajadores puedan ser despedidos sin necesidad de acreditar una causa real por parte del empresario y con un costo ridículo, porque parte de la indemnización se pagará con los fondos del FOGASA y por tanto con dinero de las cotizaciones de todos los trabajadores? ¿Por qué la aproximación a la figura del contrato único, al crecer de manera paulatina la indemnización del contrato temporal de 8 a 12 días, al mismo tiempo que se extiende y facilita el despido con indemnización de 20 días en perjuicio de la indemnización actual de 45? De esos 20 días, 8 los pagará el Fondo de Garantía Salarial con lo que el empresario sólo pagará 12, lo que significa que la indemnización del contrato temporal y la del indefinido se igualan. Por fin todos iguales, todos igual de temporales y precarios. Y a ello hay que sumar el debilitamiento de la negociación colectiva, fuente de derechos y solidaridad, en beneficio de la individualización de las relaciones laborales y salariales. Más poder para el empresario en una sociedad en la que lo que sobran son parados.

Así NO Señor Presidente del Gobierno, así no se protege a los trabajadores, así no se valora el factor trabajo, mayor riqueza de la sociedad, así se refuerza el poder del patrón, así se camina por la senda del exterminio de derechos conquistados con sudor, privación de libertad y sangre de la clase trabajadora a lo largo de la historia. Y lo peor de todo, Señor Presidente, es que Vd. lo sabe.

El día 29 los trabajadores estamos convocados de manera razonable y razonada a una acción que a quien menos gusta es a los convocantes y a los propios trabajadores. Efectivamente, como decía el compañero Toxo el otro día, la huelga es una gran putada, todas las huelgas son una putada, porque es la expresión del fracaso del dialogo, del consenso y de la palabra y el resultado de la ausencia de la negociación. Los trabajadores en general, y los sindicatos CCOO y UGT en particular, no desean nunca y en ningún caso convocar y hacer huelga en ninguna de sus vertientes.

Pero la huelga es un derecho universal en el mundo libre y democrático y en nuestro país está amparado por el ordenamiento constitucional. Derecho del que los trabajadores hacemos uso para defendernos de agresiones a los derechos conquistados. Todo cuanto tenemos los trabajadores/as ha sido ganado, conquistado a través de la lucha, el dialogo, la negociación y el acuerdo. Es un derecho y un instrumento eficaz para la defensa y la conquista de nuevos derechos y de mejores condiciones de trabajo para progresar en las condiciones de vida, una vez que el dialogo y la negociación se han agotado. Así ha sido a lo largo de la historia y así seguirá siendo, por mucho que algunos dirigentes del PP persigan eliminarla del ordenamiento laboral.

Este gobierno está provocando el mayor retroceso social y ataque a los derechos de los trabajadores en nuestra historia reciente: bajada de los salarios a los empleados públicos, congelación de las pensiones, regalo a la banca de las cajas de ahorro, reforma laboral, desaparición de las ayudas a la vivienda protegida, anuncio de retraso en la edad de jubilación y ampliación del periodo de cálculo a 20 años. Todo ello supone la mayor regresión social producida en nuestro periodo democrático.

Todas las huelgas se cobran y esta también la cobrará la clase trabajadora. No hay más que hacer un pequeño ejercicio de memoria desde la huelga general del 14-D del 88, la primera convocada por los dos sindicatos mayoritarios hasta la última del 20-J de 2002, por citar la más lejana y la más cercana.

En los Presupuestos Generales del Estado del 90 se logró que se pagara la deuda histórica a los empleados públicos, nacieron las pensiones no contributivas y se enterró el contrato juvenil, aquel contrato para jóvenes que el gobierno de entonces pretendía implantar con menor salario y sin protección ni derechos, cuestiones que motivaron y formaron parte de las razones de la convocatoria de huelga.

En cuanto a la última, la de 2002, recordemos cómo el gobierno del señor Aznar tuvo que retirar el paquete de medidas regresivas que pretendía imponer, entre las que se encontraba una muy lesiva para Andalucía: la desaparición del Subsidio Agrario para los trabajadores y trabajadoras del campo y de las inversiones para el Plan de Empleo Rural.

Recordemos que las movilizaciones no pararon con la Huelga General del 20-J de 2002, sino que continuaron hasta aquella gran concentración de trabajadores de toda España en la Puerta de Alcalá de Madrid. Los andaluces realizamos una marcha a pie desde Córdoba hasta la Puerta de Alcalá. Tal vez en esta ocasión los trabajadores nos veamos en la necesidad de continuar las movilizaciones después de la huelga. Costó pero se cobró. Sí, las huelgas siempre las cobran los trabajadores/as y esta también se cobrará.

Los trabajadores y trabajadoras de este país estamos convocados a la huelga el día 29 para frenar unas reformas que son desequilibradas, injustas e injustificadas, que sólo nos traerán más parados y más precariedad.

Debemos responder con firmeza y decisión parando el día 29. YO VOY.

Julio Ruiz Ruiz

El 29-S, YO VOY
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