El arrepentimiento en el envejecimiento
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El arrepentimiento es una emoción psicológica vinculada a la toma de decisiones. Surge cuando una persona imagina que otra elección habría producido un resultado mejor. Según los expertos, esta emoción ayuda a aprender de los errores, anticipar consecuencias y mejorar decisiones futuras.
Los arrepentimientos recientes suelen provocar emociones más intensas y viscerales. Son los errores todavía abiertos,sobre los que existe la sensación de que quizá aún se puede actuar. En cambio, los remordimientos antiguos adquieren un tono más melancólico. El enfado se transforma poco a poco en contemplación, nostalgia o tristeza resignada.
El arrepentimiento nos ayuda a tomar mejores decisiones de cara al futuro
La psicología lleva años diferenciando entre dos grandes categorías de arrepentimiento:
- Los de acción: estos nacen de algo que sí se hizo: aceptar un trabajo que salió mal, casarse con la persona equivocada o invertir dinero en una mala decisión.
- Los de omisión: son los que aparecen por aquello que nunca llegó a hacerse: no haber declarado un amor, no haber estudiado una determinada carrera o no haberse reconciliado con alguien antes de que fuera demasiado tarde.
Los adultos mayores reportan menos arrepentimientos recientes que los adultos jóvenes, según una investigación publicada por la Asociación Americana de Psicología, publicada en la revista Emotion.
Además, aunque los adultos mayores y jóvenes reportan un número similar de arrepentimientos a largo plazo, los adultos mayores experimentan menos enfado y frustración cuando piensan en esos errores y oportunidades perdidas. La investigación destaca cómo tanto la edad como el tiempo moldean nuestras respuestas emocionales ante decisiones pasadas.
"Los arrepentimientos son increíblemente comunes. Casi todos experimentamos grandes arrepentimientos en nuestra vida personal y profesional, desde casarnos con la persona equivocada hasta no terminar nunca la universidad. La buena noticia es que, para muchos de nosotros, la experiencia del arrepentimiento parece volverse menos negativa con la edad", dice la autora principal Julia Nolte, PhD, de la Universidad de Tilburg en los Países Bajos.
Las cosas que no hicimos siguen siendo un espacio en blanco en nuestra historia, lo que hace que sea más fácil romantizar o preguntarse sobre ellas con el paso de la edad
En el estudio, los investigadores encuestaron a 90 adultos estadounidenses de entre 21 y 89 años, pidiéndoles que enumeraran hasta cinco arrepentimientos recientes (del último año) y cinco arrepentimientos a largo plazo. Luego, los investigadores pidieron a los participantes que se centraran en su arrepentimiento a largo plazo más significativo y en el arrepentimiento reciente más significativo, describiendo y valorándolos en detalle.
Los participantes valoraron los arrepentimientos en función de factores como hace cuánto tiempo ocurrieron, qué emociones despertaron y qué tan controlables se sentían, es decir, cuánto sentían que podían manejar el arrepentimiento, ya fuera cambiando su decisión o cambiando cómo se sentían al respecto. Los participantes también describieron cómo estaban afrontando estos arrepentimientos y cómo podrían manejar situaciones similares en el futuro.
Los investigadores descubrieron que los adultos mayores reportaron menos y menos intensos emocionalmente arrepentimientos recientes. También descubrieron que los adultos mayores tendían a arrepentirse de las "oportunidades perdidas" —momentos en los que no actuaban— más a menudo que de haber cometido un error.
Miguel de Cervantes dijo: “un buen arrepentimiento es la mejor medicina que tienen las enfermedades del alma”
Se necesita más trabajo para entender exactamente por qué el envejecimiento cambia la experiencia de los arrepentimientos o si las diferencias pueden reflejar cambios generacionales en lugar de diferencias de edad, según Nolte. Investigaciones adicionales también podrían explorar si el arrepentimiento cumple el mismo propósito psicológico tanto para adultos jóvenes como mayores, afirma.
"Se asume que el arrepentimiento nos ayuda a tomar mejores decisiones de cara al futuro", dice Nolte. "Pero los adultos mayores pueden obtener otros beneficios del arrepentimiento, como la oportunidad de reflexionar o buscar sentido."
Preguntas clave respondidas por los autores:
¿Por qué los adultos mayores lamentan más las "oportunidades perdidas" que las "acciones equivocadas"?
Esto se denomina a menudo efecto de inacción. Con el tiempo, tendemos a racionalizar y encontrar "aspectos positivos" para los errores que realmente cometimos (acciones). Sin embargo, las cosas que no hicimos siguen siendo un espacio en blanco en nuestra historia, lo que hace que sea más fácil romantizar o preguntarse sobre ellas con el paso de la edad.
¿Este cambio se debe al envejecimiento o simplemente a una generación diferente?
Esta es una pregunta importante para los investigadores. Aunque el estudio sugiere que el envejecimiento en sí mismo aporta herramientas de regulación emocional, es posible que las generaciones mayores se criaran con actitudes culturales diferentes hacia "llorar por la leche derramada" en comparación con las generaciones más jóvenes.
¿Pueden los jóvenes aprender a "sentir" el arrepentimiento como los adultos mayores?
Sí. La investigación destaca la "controlabilidad emocional". Al centrarse en cambiar tu reacción ante un error pasado en lugar de obsesionarse con el error en sí, los adultos jóvenes pueden adoptar la perspectiva de "dar sentido" que les resulta natural a los adultos mayores.
Hallazgos clave de la investigación
- Frecuencia vs. Intensidad: Los adultos mayores (de 21 a 89 años) reportan menos arrepentimientos recientes (del último año) y los describen con una intensidad emocional significativamente menor.
- El sesgo de la "oportunidad perdida": Los adultos mayores tienen más probabilidades de arrepentirse de la inacción (oportunidades perdidas) que de acciones equivocadas.
- Resiliencia emocional: Aunque ambos grupos cargan con un equipaje "a largo plazo" similar, los adultos mayores experimentan menos frustración fisiológica y psicológica al pensar en errores pasados.
- Cambio de propósito: Para los adultos jóvenes, el arrepentimiento actúa como una "corrección de rumbo" para decisiones futuras. Para los adultos mayores, el arrepentimiento se convierte en un mecanismo de reflexión y de encontrar sentido en la historia de la vida.
- Sensación de control: Un factor clave en la reducción de negatividad fue lo "controlable" que se sentía el arrepentimiento, concretamente, la capacidad de cambiar cómo se siente respecto a una decisión pasada, aunque la decisión en sí no pueda deshacerse.
Por último, compartir esta reflexión de Miguel de Cervantes: “Un buen arrepentimiento es la mejor medicina que tienen las enfermedades del alma”.