martes 27/10/20
RECUERDO PARA JOSé COUSO Y JULIO ANGUITA PARRADO

Periodismo en riesgo

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Todo el mundo tiene derecho a vivir dignamente, a que se le respete la integridad física y a poder ejercer su profesión con libertad

El artículo 19 de la DUDDHH dice: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

Todo el mundo tiene derecho a vivir dignamente, a que se le respete la integridad física y a poder ejercer su profesión con libertad.

Dicho esto, ha dado inicio la campaña “Periodismo en riesgo” puesta en marcha por la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) de Colombia, la ONG Reporteros sin Fronteras, la Federación Colombiana de Periodistas (FECOLPER) y la Asociación Colombiana de Editores de Diarios y Medios Informativos (Andiarios).

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Con ella, estas instituciones quieren recordar la situación en que viven muchos periodistas y medios en Colombia como consecuencia de las amenazas y violaciones sufridas a manos de diferentes actores armados del conflicto colombiano.

Después de quince años de vigencia del programa de protección a periodistas en Colombia la situación no ha mejorado sustancialmente. La poca eficacia del servicio prestado por la Unidad Nacional de Protección, que se encarga de la seguridad de las y los profesionales en el ejercicio de sus tareas informativas y que ha sido denunciada por negligencia y sospechas de corrupción, no ha hecho sino empeorar las cifras.

Según los datos del monitoreo llevado a cabo por la FLIP, en lo que va de 2015 se han producido 72 casos de violaciones a profesionales de la información en Colombia con un total de noventa y nueve víctimas. Entre esas violaciones se recogen obstrucciones en el desempeño, amenazas, agresiones, estigmatizaciones e, incluso, secuestro y asesinato. En agosto de 2014 era asesinado Luis Carlos Cervantes y en febrero de 2015 Antonio Peralta.

Con este trabajo de análisis, información y denuncia, las organizaciones firmantes pretenden establecer los lineamientos para una protección integral del periodista que incluya justicia y eficacia en las actuaciones del Estado

Alertan de que los riesgos para los periodistas suponen mucho más que amenazar la libertad de expresión. Conlleva, además de desamparo para los periodistas, recortes de las libertades civiles y pérdidas para la democracia y la convivencia pacífica. Tal como decía Albert Camus, y nos recuerda la FLIP en la cabecera de su web, “Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa que mala.”  

Situación de la libertad de prensa en el mundo en 2014 según RSF

Por desgracia, esa situación de riesgo para medios y periodistas no se da solamente en Colombia. En casi todo el mundo, incluidos los Estados Unidos y su aliado oriental Israel, se vulneran los derechos a la información y a la libertad de expresión. Baste con recordar a Snowden, a Manning o a los setenta y un periodistas muertos en el mundo en 2014, más once colaboradores y veinte net-ciudadanos (según datos de RSF), con Siria (15 fallecidos), Ucrania (6), Pakistán (4), México (3) o Palestina (7), en acciones del ejército israelí, a la cabeza. Sin contar los desaparecidos o encarcelados.

En lo que va de 2015, según la Federación Internacional de Periodistas (FIP), ya han sido abatidos, entre reporteros y trabajadores de medios, sesenta y cinco personas, y van más de dos mil doscientos periodistas fallecidos en los últimos veinte años. Entre los más recientes, un fotoperiodista en México junto a cuatro mujeres y un locutor de radio en Brasil mientras emitía en directo.

La consigna tiene que ser acabar con la impunidad que rodea los actos violentos contra comunicadores y medios. Terminar con las múltiples violencias, empezando por las estructurales.

Aprovechemos también para recordar que entre los treinta artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos no se recoge el derecho a la comunicación. Una demanda mucho más amplia que la libertad de expresión y que pide reconocer y atender aquellas voces silenciadas que no son escuchadas y no tienen cabida en los convencionales medios masivos de difusión de noticias.

Kapuscinski dijo: “El verdadero periodismo es intencional… Se fija un objetivo e intenta provocar algún tipo de cambio. El deber de un periodista es informar, informar de manera que ayude a la humanidad y no fomentando el odio o la arrogancia. La noticia debe servir para aumentar el conocimiento del otro, el respeto del otro. Las guerras siempre empiezan mucho antes de que se oiga el primer disparo, comienza con un cambio del vocabulario en los medios.”

Muchos años antes, Camus nos decía: “(…) conciliar justicia y libertad. El objetivo que debemos perseguir es que la vida sea libre para cada uno y justa para todos. (…) la dura y maravillosa tarea de este siglo (era el XX) es edificar la justicia en el más injusto de los mundos, y salvar la libertad de esas almas destinadas a la servidumbre desde su comienzo. Si fracasamos, los hombres volverán a la oscuridad. Pero, al menos, se habrá intentado.”

Un recuerdo especial para José Couso y Julio Anguita Parrado. Justicia para todos.

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