domingo. 19.05.2024

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En la cartelera de Amazon Prime, el videoclub online de la empresa de paquetería de Jeff Bezos, hay dos nuevos productos audiovisuales de "entretenimiento para toda la familia": American Fiction y Roadhouse (en sus dos versiones, la nueva y la buena, la de Patrick Swayze). No tengo intención de hablar de ninguna de estas pelis. De la primera ya dijo Vanessa de Paula (Nuevatribuna.es, 12 de marzo) todo lo que merece la pena ser dicho: "Sin embargo, a pesar de su potencial, la película no logra alcanzar todo su esplendor". De la otra, el remake de Roadhouse, ya ha hecho Jaime Polo (Nuevatribuna.es, 17 de marzo) una crítica mucho mejor que la que se me pueda ocurrir a mí. Yo voy a aprovechar estos productos para hablar de la lucha de clases (exacto, de la lucha-de-clases).

Un contexto, el estadounidense, en el que una élite blanca parece haberse apropiado del derecho a definir lo negro, la izquierda y la clase obrera desde su propio privilegio histórico, económico y cultural

Por suerte, una peli mediocre pero con un plot muy potente me ha llevado a una novela cojonuda. Una novela, que es una broma posmoderna, de un tipo llamado Percival Everett y que la editorial de referencia de los hipsters españoles (Blackie Books) editó en 2011 como “X”. El título original es Erasure, (y la excelente traducción es de Marta Alcaraz) algo así como "borrado" o "borradura", que creo que tenía un sentido relacionado con Rauschenberg (el borrado de Rauschenberg del dibujo de De Kooning) anque con X se pierde esa referencia. El tal Percival es todo un personaje, muy parecido al Monk de la peli y del libro, que después de licenciarse en filosofía (como el Dalton de Roadhouse) se ha dedicado a los "estudios literarios" como profesor universitario (en vez de convertirse en segurata de tugurios chungos). En fin, que es un tipo más o menos respetable que ha escrito una novela llena de trampas intelectuales para frikis culturetas y referencias hipertextuales que solo sabrán descifrar los miembros de la secta de los cultural studies(esos seres turbios y extraños que se masturban con Derrida y rezan a Raymond Williams, o viceversa), pero que aun así, los demás podemos leer y disfrutar, aunque nos perdamos gran parte de los "juegos del lenguaje" a lo Wittgenstein que sostienen su sofisticado entramado conceptual. 

Por eso, aunque lo más resultón pueda parecer la inclusión de una falsa novela dentro de la verdadera novela, -esa distinción se pone en cuestión todo el tiempo-, que ocupa de la página 89 a la 174 (viene impresa en otra tipografía), y se puede leer, esa es la idea, como una novela corta en sí misma, ese es solo otro truco más para reafirmar la idea central del texto, que se deja clara desde la primera página: "Soy Thelonious Ellison. Llamadme Monk". 

En la industria cultural de EE.UU., resulta más creíble que un hombre blanco doctorado en filosofía se meta a portero de discoteca, que el que un hombre negro escriba sobre el Sarrasine de Balzac.

Más allá del básico y gastado "Llamadme Ismael" de Moby Dick, el elegir Monk como "nombre", en evidente referencia a Thelonious Monk (el pianista de jazz), es toda una declaración de intenciones. Thelonious Monk fue una especie de mito de la locura del genio musical de los años 50 y 60 estadounidenses. Se presuponía que sufría una enfermedad mental que le impedía "hacer-vida-normal", pero bien podría ser (esa es ahora la hipótesis más aceptada) que en realidad Monk simplemente fue una víctima más del racismo estructural de EE.UU. Con esta elección, lo que Everett cuestiona, es obvio, no es sólo la idea de autor, sino indirectamente el mismo concepto de identidad, (algo que marca la actual agenda política). Lo que se pone en juego es, por tanto, la vieja pregunta de ¿quién construye nuestra identidad? Y llevado a nuestro terreno, la clásica dialéctica de la conciencia en-sí y la conciencia-para sí. Es decir; ¿qué significaser negro en EE.UU? ¿Qué define ser o no ser de clase obrera? ¿Cuál es mi situación objetiva en la formación social concreta en la que me desarrollo? Y todo esto en un contexto, el estadounidense, en el que una élite blanca parece haberse apropiado del derecho a definir lo negro, la izquierda y la clase obrera desde su propio privilegio histórico, económico y cultural. Contra esa apropiación cultural, realizada por el establishment, se dirige todo el rencor de Monk; contra el estereotipo del gánster negro del gueto que ha creado la industria cultural, es decir; contra el negro que quieren imaginar los blancos. Porque esa es la verdadera American Fiction: la ficción de la igualdad. La ficción por la cual, en la industria cultural de EE.UU., resulta más creíble que un hombre blanco doctorado en filosofía se meta a portero de discoteca, que el que un hombre negro escriba sobre el Sarrasine de Balzac.

Por eso creo que todo lo que Everett pretende con X se puede resumir en las páginas 22 a 28, donde Monk nos da una abstracta y aburrida conferencia sobre Roland Barthes (cuyas notas se transcriben) titulada "F/V: fragmento de una novela". Aquí el juego meta-literario nos describe, sin decírnoslo directamente, lo que vamos a leer realmente en X. Y lo hace, irónicamente, escondiéndolo en una nota al pie, farragosa y difícil (pag.25): "El significado del texto bien podría estar en su contrario, pues todo positivo conlleva la comprensión de su negación." Nos vacila, nos chulea, y lo hace con mucho estilo (lo reconozco). Everett coloca este discurso teórico duro al principio de su novela demostrando que sabe a qué juega (y lo hace porque intuye que nadie, o casi nadie, va a leer esa jodida nota al pie), lo hace porque sabe que “Mi poblemática” (no es una errata, así se llama la novela chunga que Monk escribe bajo pseudónimo) va a centrar todas y cada una de las críticas, de las reseñas y de los comentarios del libro. ¿Qué es sino lo que le pasa a Monk? Exacto.

¿Y la lucha de clases qué? De eso hemos hablado todo el tiempo, ¿no? Pero por si acaso: "Historia del arte y lucha de clases" es el título de un libro clásico de Nicos Hadjinicolaou (1972), editorial Siglo XXI. Jeff Bezos seguro que lo vende en Amazon.

Historia del arte y lucha de clases: 'American fiction' y 'Roadhouse'