sábado. 02.03.2024
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Una de las mesas situadas en el Hospital 12 de Octubre para la consulta popular. (Foto: @SanidadConsulta)

La Asamblea de Vecinos y Vecinas de los Barrios y Pueblos de la Comunidad de Madrid están celebrando una consulta ciudadana sobre el estado de la Sanidad Pública en el territorio de la Comunidad madrileña.

La consulta se desarrollará entre los días 17 y 23 del presente mes y ya se han instalado más de 1700 mesas de votación en 58 municipios y con miles de voluntarios para atenderlas.

La pregunta que se plantea a los ciudadanos es clara:

¿Estás de acuerdo en exigir al Gobierno de la Comunidad de Madrid, como tarea prioritaria, la financiación necesaria que permita el aumento en la dotación de personal y medios sanitarios en la Atención Primaria (centros de salud, servicios de urgencia de atención primaria, servicios de urgencia de Atención Primaria, servicios rurales) y hospitales de la Comunidad de Madrid, para recuperar una sanidad 100% pública, de calidad y universal?

Los ciudadanos que acudan a votar podrán expresar con total libertad su opinión positiva o negativa a la pregunta que se les plantea.

Haciendo un imprescindible ejercicio de memoria conviene recordar lo que ha ocurrido estos últimos años en la evolución del sistema sanitario público madrileño y así poder entender cómo los ciudadanos madrileños se han visto concitados a organizarse para defender su sanidad pública. Veamos:

No se hace necesario pormenorizar una vez más, todo el proceso de irrupción del sector privado en la sanidad pública madrileña desde 2003 hasta la actualidad, lo he expuesto en muchos artículos en estos años; tampoco recordar los brutales recortes que en el sistema sanitario madrileño han llevado a cabo todos los gobiernos del Partido Popular en ese amplio periodo.

La llegada de la pandemia puso de manifiesto las debilidades del sistema sanitario madrileño que eran consecuencia de las políticas de austeridad y aversión a lo público de los gobiernos del Partido Popular madrileño. Su gestión de la pandemia fue manifiestamente mejorable y su error, debilitando aún más la Atención Primaria y el conjunto de instituciones de su ámbito, imperdonable.

Su total responsabilidad en la gestión de las Residencias de Mayores y las gravísimas consecuencias que se derivaron de su negligencia en esa gestión han pasado ya a la historia negra de la Comunidad de Madrid.

Es en ese contexto, con Centros de Salud cerrados y otros funcionando con recursos humanos muy escasos y gran carga de trabajo, con los Servicios de Atención Rural (SAR) cerrados y desmontadas las urgencias extrahospitalarias, cuando durante muchos meses los ciudadanos de barrios y pueblos de Madrid se movilizaron y organizaron, y empoderándose convocaron con éxito las dos mayores manifestaciones que en defensa de la Sanidad pública se han materializado en nuestro país con asistencia masiva de cientos de miles de personas en cada una de ellas (13N 2022 y 12F 2023).

Este movimiento ciudadano de vecinos y vecinas de barrios y pueblos de la Comunidad de Madrid, con el apoyo de numerosas organizaciones de la sociedad civil y también profesionales, convoca a los madrileños a que de forma pacífica y democrática exprese libremente su opinión sobre la pregunta que se expuso anteriormente.

Dicho lo anterior y al hilo del título de este texto me parece oportuno exponer algunas cuestiones y reflexiones.

La Constitución Española en su Título Preliminar (art 9.2) hace referencia a la participación de los ciudadanos en la parte final del apartado "corresponde a los poderes públicos facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social".

La Constitución Española recoge el DERECHO DE PARTICIPACIÓN en el artículo 23, ubicado en la sección de los derechos fundamentales y de las libertades públicas que en su apartado primero establece que "los ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de sus representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal".

El artículo 87 de la Constitución "la iniciativa legislativa" recoge en su tercer apartado la iniciativa popular en los siguientes términos: "Una ley orgánica regulará las formas de ejercicio y requisitos de la iniciativa popular para la presentación de proposiciones de ley. En todo caso se exigirán no menos de 500.000 firmas acreditadas. No procederá dicha iniciativa en materias propias de ley orgánica, tributarias o de carácter internacional, ni en lo relativo a prerrogativa de gracia".

El artículo 92 "referéndum" recoge en su apartado primero: "las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos".

El artículo 105 "Participación de los ciudadanos" recoge en su apartado primero: "la audiencia de los ciudadanos, directamente o a través de las organizaciones y asociaciones reconocidas por la ley, en el procedimiento de elaboración de las disposiciones administrativas que les afecten".

Como estamos hablando de una consulta a los ciudadanos madrileños en relación a su servicio sanitario público, conviene recordar el artículo 43 "Protección de la Salud" de la Constitución Española que en su apartado segundo indica: "compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios".

Expuestas las referencias que respecto a la participación ciudadana se enumeran en nuestra Constitución, y sin poner en ningún caso en tela de juicio la plena legitimidad de nuestro sistema de democracia representativa, y por tanto el papel fundamental de los partidos políticos como instrumentos fundamentales para la participación política, soy de la opinión que se debería avanzar en desarrollar y regular procedimientos de participación directa de la ciudadanía en temas de trascendencia (el servicio de salud y su deterioro lo es); los existentes hoy son a mi juicio muy restrictivos y difíciles de materializar.

Facilitar mecanismos de participación directa a través de consultas populares en mi opinión fortalece la democracia y ayuda a disminuir la desafección y la pasividad de los ciudadanos.

Es por ello, que dada la enorme sensibilización que en una gran parte de la población de la Comunidad de Madrid ha levantado la caótica situación de su servicio sanitario público y muy en particular su Atención Primaria, parece razonable pensar que ello quedará reflejado en la consulta convocada durante esta semana. Así sea.

Consulta por la sanidad: caminando hacia una democracia más participativa