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lunes. 04.07.2022

Celsa recibe 550 millones de la SEPI

Después de meses de negociaciones y enfrentamientos 
Celsa
Manifestación Celsa Atlantic

La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ha aprobado la ayuda propuesta por compañía siderúrgica Celsa España, cuya cuantía asciende a 550 millones de euros.

Es el mayor rescate de una empresa hasta la fecha por los efectos de la COVID. La subvención será canalizada a través de la concesión de un préstamo participativo por importe de 280,5 millones y otro ordinario de 269,5 con cargo al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE).

Dado que el importe del préstamo participativo es superior a 250 millones de euros, es necesaria la autorización por parte de la Comisión Europea antes de su elevación al Consejo de Ministros.

La operación ha sido aprobada por el Consejo Gestor del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas tras un proceso de “análisis de la situación económica y jurídica de la empresa, del impacto que ha sufrido por el COVID y del plan de viabilidad de CELSA España (Barna Steel S.A. y sus 13 filiales españolas operativas), de la reestructuración de la deuda con sus acreedores, así como de las perspectivas de evolución de la compañía y de las garantías aportadas para asegurar la devolución del apoyo financiero público temporal que va a recibir”, según ha explicado la SEPI en un comunicado.

La ayuda llega tras el desbloqueo por parte de Deutsche Bank, uno de los principales acreedores de la compañía, después de la conversación telefónica entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el CEO del banco alemán, Christian Sewing, a propósito del rescate de Celsa.

Entonces, Deutsche Bank lanzó un comunicado en el que apuntó la cercanía de un acuerdo: “Estamos buscando activamente un acuerdo con la empresa, los accionistas y otros acreedores que permita a Celsa reducir su deuda para que pueda continuar prosperando y crecer”.

Hasta ese momento, los acreedores habían lanzado un órdago a los propietarios de la compañía, la familia Rubiralta. Los principales acreedores había ofrecido convertir 630 millones de euros de la deuda e inyectar 50 millones a cambio de quedarse del 75% de las acciones. La deuda de la compañía supera los 2.400 millones de euros.

Celsa España, que forma parte de CELSA Group, es un grupo industrial familiar fundado en 1967 que desarrolla su actividad en el sector siderúrgico.

El grupo cuenta con una fuerte implantación tanto nacional como internacional, siendo el segundo fabricante europeo de productos largos de acero. El grupo, con sede en España, tiene 120 centros de trabajo en 9 países de Europa. En nuestro país tiene presencia en siete comunidades autónomas y trece provincias, con especial relevancia en Cantabria, Cataluña y el País Vasco.

Celsa España destina más del 60% de sus ventas de las plantas españolas al exterior. Su producción se centra fundamentalmente al mercado de la construcción y al sector de la automoción. Para Celsa España la crisis ocasionada por la pandemia generó caídas en sus mercados naturales del 25% en 2020, año que arrojó un resultado negativo de 364 millones de euros.

En España emplea directamente a 4.500 trabajadores y genera más de 33.000 puestos de trabajo (directos, indirectos e inducidos), según la SEPI. Asimismo, cuenta con una extensa red de proveedores en España (más de 7.000) y contribuye a generar una gran actividad logística, ya que trabaja con más de 800 transportistas y 80 armadores.

UGT y CCOO han instado en este proceso a los acreedores de Celsa a adherirse a los acuerdos y a facilitar la entrada de la financiación pública en la compañía.

Los sindicatos han situado la entrada de créditos públicos en Celsa, a través del fondo de Ayuda a la Solvencia de Empresas Estratégicas, como "un hecho fundamental" para el mantenimiento del modelo industrial que garantiza la reinversión de recursos y mantenimiento de empleo estable. "La propuesta de los fondos es incompatible con la financiación pública y con el verdadero apoyo a la economía industrial, y a la creación y mantenimiento de puestos de trabajo"

Al mismo tiempo, UGT y CCOO han apuntado que los fondos "nunca han sido" una solución por su bajo perfil industrial y han lamentado que ahora los trabajadores se vean obligados a defenderse de una decisión que aseguran que se les ocultó.

Según Celsa, además de la aplicación de 450 millones de euros procedentes de la ayuda pública y aportación privada al repago de deuda y el mantenimiento de una deuda de 662 millones de euros, la propuesta de los fondos exige la creación de un nuevo instrumento convertible por importe de 900 millones de euros con un tipo de interés anual del 10% y emitido fuera de España. La SEPI dio a mediados de mayo el visto bueno preliminar al expediente de Celsa para su rescate por 550 millones de euros.

Celsa es una empresa excepcional desde múltiples puntos de vista: es la primera industria privada de Catalunya y líder del sector siderúrgico en España y en Europa, es una empresa familiar con vocación de internacionalización, de innovación (es nuclear en el ciclo de la economía circular ligada a la siderurgia que no cerró ni un día durante la pandemia) y con una más que probada tradición de concertación con los trabajadores.

Celsa recibe 550 millones de la SEPI