martes 19/1/21
SARKOZY NO TIENE ASEGURADO EL VOTO DE LE PEN

Se espera una victoria mayoritaria de Hollande en la segunda vuelta

Tras conocer los resultados de la primera vuelta Sarkozy emprendió su campaña contra Hollande. Hizo resurgir el mismo tema de la inseguridad nacional y miedo a la crisis del pueblo francés para captar la atención de los votantes.

Los resultados de la primera vuelta de las presidenciales francesas dieron favorito a François Hollande, líder del Partido Socialista.

Con el 28,6% de los votos a su favor, Hollande contabilizó un punto y medio más que Sarkozy, su más destacado rival y su actual adversario en la segunda vuelta de las elecciones que tendrán lugar el día 6 de mayo. Si bien Hollande obtiene un resultado inferior al que le pronosticaban los sondeos, consiguió distanciarse de la derecha y marcar la tendencia de las próximas elecciones.

Se espera efectivamente una victoria mayoritaria del candidato socialista con 6 u 8 puntos de más que el candidato de la Unión para un Movimiento Popular (UMP). Consciente de que los sondeos no le dan como favorito, Sarkozy emprendió apenas conocer los resultados de la primera vuelta su campaña contra Hollande. En el mitin que celebraba tras la revelación de los votos, Sarkozy hizo resurgir el mismísimo tema de la inseguridad nacional y del miedo a la crisis del pueblo francés para captar la atención de los votantes.

"Consciente de que los sondeos no le dan como favorito, Sarkozy emprendió apenas conocer los resultados de la primera vuelta su campaña contra Hollande"

Denunciando el miedo a la situación de crisis que vive el país y a la dictadura de Europa (temas que influenciaron consecuentemente al voto de muchos electores hacia la extrema derecha representada por Marine Le Pen), Sarkozy emprendió un discurso paternalista en donde quería representarse como el protector del pueblo.

“Los franceses, proclamó, han expresado un voto de crisis, manifestando sus inquietudes, sus sufrimientos y sus angustias frente a este nuevo mundo que se está dibujando. Estas angustias, estos sufrimientos, los conozco. Estas angustias, estos sufrimientos, los entiendo.”

El hecho que Sarkozy no haya esperado ni un solo instante para empezar su carrera a las presidenciales reside en el poco apoyo que cuenta a su favor. Si Hollande tiene, además de sus electores, las reservas de voto de los candidatos de izquierda: Jean-Luc Mélenchon del Frente de Izquierda y Eva Joly de Ecologista -Los Verdes, Sarkozy no tiene asegurado el voto de los partidarios de Le Pen y ni siquiera las de Bayrou, el candidato centrista.

No cabe duda que el discurso del candidato Sarkozy sobre le inseguridad tenía por objetivo la captación de voto de los Le Penistas que representó el 18,2% de los electores. Una fuerza muy potente que Le Pen padre nunca llegó a obtener.

La gran decepción de estas elecciones viene por el resultado mucho más bajo que esperado del candidato izquierdista Mélenchon. Tras haber obtenido un fuerte apoyo de los medias e intensiones de votos del 14% por parte de varios sondeos solo alcanzó un 11,7% de votos durante la primera vuelta a pesar del fuerte número de la población francesa que participó a las elecciones primarias (80%).

Tras conocer los resultados, Mélenchon, sin citar en ningún momento de su discurso el nombre del candidato socialista, invitó a sus electores a seguir la lucha y a no dejar ninguna posibilidad a Sarkozy durante la segunda vuelta. Y la reacción de Eva Joly fue similar. Con un 2,2% de votos, Joly llamó a sus electores a asociarse al partido socialista con el cual no descarta una coalición. Lo más importante siendo aplastar al “Sarkozysmo” a toda costa y luchar contra la extrema radical.

Si bien François Bayrou comparte la inquietud de Mélenchon y Joly frente a la subida de votos del Frente Nacional de Le Pen, el partido centrista no llamó a ningún reagrupamiento de sus electores con los candidatos restantes. A pesar de criticar la crisis del desempleo, la crisis económica y social, que condujeron al pueblo francés a una crisis moral, la cual, dice Bayrou, fue demostrada por la radicalización del voto francés, el candidato quiere esperar a que Hollande y Sarkozy se pronuncien más sobre sus programas para dar su decisión de apoyar a uno u otro de los candidatos. Este apoyo de los centristas hacia un candidato representaría un 8,8% de la población.

Se espera una victoria mayoritaria de Hollande en la segunda vuelta
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