jueves. 30.05.2024

Los bancos británicos tendrán que devolver millones de libras después de que el Alto Tribunal británico rechazase el recurso presentado por el sector contra la venta abusiva a sus clientes de una polémica póliza de seguro.

Los bancos han sido criticados por haber vendido el llamado seguro de protección de pagos (PPI por sus siglas inglesas), que cubre los créditos personales si el deudor se queda sin trabajo por enfermedad o despido, a precios excesivos y de forma muchas veces indebida.

La Autoridad de Servicios Financieros ha modificado mientras tanto las reglas que gobiernan la venta de ese seguro y quiere aplicarlas retroactivamente, lo que obligaría a los bancos a esas millonarias devoluciones, según medios británicos.

El regulador calcula que esos cambios podrían costarle a la industria financiera unos 4.500 millones de libras (5.100 millones de euros), pero la Asociación de la Banca Británica, que representa al sector en este caso, cree que el impacto podría ser mucho más alto.

Sólo el Lloyds Banking Group, que tiene aproximadamente un tercio de ese mercado, podría tener que devolver 1.500 millones de libras (1.725 millones de euros), según analistas citados hoy, 22 de abril por el Financial Times.

Los grupos que representan a los consumidores se han felicitado del veredicto favorable a los clientes del Alto Tribunal.

Más de millón y medio de clientes afirman haber sido víctimas de esos abusos de la banca y piden ser compensados.

El defensor del cliente recibe cada semana alrededor de 5.000 nuevas demandas de compensación por ese tipo de pólizas, de las que se han vendido más de 16 millones.

A muchos clientes se les vendió el seguro sin que se enteraran y simplemente se añadió el costo al total del crédito otorgado mientras que otros, como estudiantes o autónomos, las suscribieron indebidamente.

La compensación media que han tenido que pagar hasta ahora los bancos por ese tipo de abusos ha sido de 2.750 libras (3.160 euros), pero un cliente llegó a ser indemnizado con 44.000 libras (50.600 euros).

Los bancos británicos tendrán que devolver millones a clientes