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sábado. 25.06.2022
CRÓNICAS DE AMÉRICA LATINA | ANA INÉS LÓPEZ ACCOTTO

Cristina Fernández pone límites: “Ni explotación ni extorsión. Necesito sindicatos solidarios”

La presidenta Cristina Fernández produjo un terremoto en el escenario nacional con un discurso a la vez conceptual y emotivo, que derivó en ríos de tinta por parte de periodistas y analistas políticos.

En el marco del lanzamiento del Plan de Abaratamiento para Minoristas en una ciudad del Conurbano Bonaerense, CFK lanzó un llamamiento a la población, "debemos comprender que un país no lo puede hacer solo un Presidente o Presidenta, se necesita de la responsabilidad y madurez de todos", y una advertencia a los sectores gremiales, en el marco de una fuerte puja distributiva: “cuando a una organización sindical solamente le importa lo que les pasa a sus afiliados y toma actitudes que terminan perjudicando al conjunto de la sociedad, deja de ser un sindicato para transformarse en una corporación”, afirmó.

Después de señalar los logros en la recuperación económica del país, en los derechos de las trabajadoras y los trabajadores durante los dos últimos gobiernos, de lucha contra la explotación laboral, de recuperación de la política como actividad al servicio del bienestar de las mayorías, la presidenta entró de lleno en la crítica a dirigentes de sectores sindicales que están complicando la gestión del país, dejando en claro que el gobierno “no es neutral”, que siempre ha estado y estará del lado de los trabajadores. Pero, añadió, “no tenemos que permitir el fenómeno de la extorsión. No quiero explotación ni extorsión en la República Argentina”.

Los medios de comunicación opositores (Clarín, La Nación) leyeron el discurso como el principio de la ruptura entre el gobierno y el secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano: “Cristina y Moyano: ¿grieta o precipicio?”, tituló La Nación al día siguiente; “Cristina, dura con los gremios: ‘No podemos ser rehenes”, interpretó Clarín, afirmando que la presidenta “desestimó el apoyo de los sindicalistas a su reelección”.

Tiempo Argentino, periódico alineado con el gobierno, tituló su nota editorial “La jefa soy yo”, interpretando que el discurso de Cristina apuntó a dejar claro que su candidatura está condicionada a que también el sindicalismo que se proclama afín acepte plenamente su liderazgo político: “No me muero por ser candidata a presidenta, muchachos, no me van a correr”, sostuvo.

Desde Página 12, diario más proclive al gobierno aunque no ahorra críticas, la lectura fue matizada: “Entre los conflictos que contribuyeron a caldear el ánimo presidencial en los últimos días, estuvieron los de los docentes y los petroleros de Santa Cruz, a los que tácitamente hizo referencia cuando habló de ‘los sectores que mejor están’. Los maestros santacruceños están entre los mejores pagos del país. Los petroleros son de los trabajadores de mayor básico, aunque sus protestas suelen ser violentas”. En esa semana los camioneros mantenían un bloqueo a refinerías en la Provincia de Buenos Aires, que generó serios problemas de distribución de combustibles.

En este sentido, el Ministro de Trabajo, Carlos Tomada, puntualizó:“La conflictividad laboral se explica en mayor medida a partir de hechos que se dan al interior de un sindicato o entre sindicatos, y son sectores que no están vinculados a Hugo Moyano, sino al barrionuevismo u otros partidos políticos” (antigubernamentales). Tomada señaló que “lo que se cuestiona es la forma de dirimir los conflictos, sobre todo teniendo en cuenta que hay un Estado que ha recuperado su capacidad de mediación y de arbitraje, por lo que sería razonable que los procedimientos fueran otros, por ejemplo, que se respetara la conciliación obligatoria”.

Por su parte, diversos dirigentes de la CGT optaron por manifestar su acuerdo con la presidenta y pusieron el acento en la necesidad de revisar los métodos de reivindicación sindicales. El abogado de la CGT y diputado nacional Héctor Recalde apuntó que los enemigos del gobierno y del movimiento obrero “quieren fracturar la relación de Moyano con Cristina” y que “lo más importante es que no haya desmadres, se ejerzan los reclamos con razonabilidad y que Cristina acepte la candidatura”. Tironeos más o menos, todo indica que ni al gobierno ni a la CGT les interesa poner en peligro una alianza que favorece la continuidad de las políticas actuales.

El discurso completo de Cristina Fernández del 12 de mayo de 2011 puede verse en:



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