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lunes. 26.09.2022
CASTILLO
Pedro del Castillo, presidente de Perú

Durante la campaña electoral, así como también lo hizo en su primera exposición como presidente del Perú, Pedro Castillo prometió una serie de medidas que consideró prioritarias para atender las principales demandas de la población más vulnerable. Sin embargo, a poco más de un año de haber sido electo presidente, las iniciativas que apuntaban a mejorar la vida del pueblo peruano brillan por su ausencia. 

Una de las promesas que el propio Castillo consideró como “bandera política” fue la de la reforma constitucional para la conformación de una Asamblea Constituyente que finalmente el Congreso rechazó. Del mismo modo fracasaron medidas de índole social destinadas a la construcción de viviendas, al fomento del empleo y a la inclusión. 

Según la opinión de Enver Leon, Secretario General y cofundador de Nuevo Perú, Castillo intenta asumir una política de sobrevivencia “con un gabinete que no tiene nada que ver con la izquierda, ni siquiera con un sentido popular”.

En diálogo con el programa radial “Cenizas de Babilonia. Diáspora Española” (emitido por Radio Argentina y presentado por Roberto San Martín y Francisco López), Leon expresó su preocupación por la extrema gravedad que atraviesa el pueblo peruano. “En Perú vivimos desde hace muchos años una crisis muy profunda. Hay una derecha muy recalcitrante que se ha dedicado a boicotear gobiernos, inclusive aquellos que no son populares sino más bien de derechas; hay una situación concreta de una lucha entre la ultraderecha y la derecha”.

En tal sentido, el Secretario General de Nuevo Perú se refirió a los ataques sufridos por los medios y la ultraderecha a todo movimiento político que lleve como sello distintivo al progresismo. 

“Hubo pedidos de vacancia hacia el presidente Pedro Pablo Kuczynski, luego también al presidente Martín Vizcarra; y ahora -con mucha más fuerza y desde el inicio de este gobierno- lo están haciendo, pidiendo la vacancia de Pedro Castillo. Hablamos de una ultraderecha fijada en el entorno del Fujimorismo, que de una u otra manera ha llegado en estos últimos dos períodos eleccionarios a la segunda vuelta, y no han reconocido su derrota. Esto implica que ellos y otras fuerzas políticas de ese tinte han logrado deslegitimar al gobierno, conjuntamente con una prensa mediática, la gran prensa peruana, que ha dado una lectura sobre un fraude electoral inexistente, y ahora toda esta conjunción de denuncias de actos de corrupción hacia el presidente, y también de una inoperatividad de su gobierno”. 

Lo que está haciendo es tratar de asumir una política de sobrevivencia con un gabinete que no tiene nada que ver con la izquierda, ni siquiera con un sentido popular

La derecha y los medios consideran que Pedro Castillo es un presidente que no está a la altura. En opinión de Leon, se ha hecho una campaña de desprestigio cuyo desgaste ha provocado varios pedidos de dimisión, al que ahora se agrega un pedido de traición a la patria. 

“Están llegando a niveles muy peligrosos. Ciertamente también hay una situación de parte del Ejecutivo del presidente, que si bien es cierto que ingresó con las fuerzas de izquierda y el progresismo, lamentablemente está gobernando de otra manera; tiene otra visión. Lo que está haciendo es tratar de asumir una política de sobrevivencia con un gabinete que no tiene nada que ver con la izquierda, ni siquiera con un sentido popular. Y lamentablemente se está olvidando de las promesas del Plan Bicentenario, más allá de todo el boicot, de toda la campaña que se hace desde la ultraderecha y sus medios”. 

Es posible que las políticas del presidente Castillo estén girando hacia la derecha, y esto claramente significa una enorme desilusión en sus votantes, en el progresismo y en el pueblo indígena. A este respecto, el Secretario General de Nuevo Perú sostiene que “hay un sector popular que cree que Castillo va a cumplir las promesas, inclusive él también se ha acercado últimamente a los sectores organizados, como movimientos sociales, etc; y de alguna manera todavía hay alguna expectativa de cambios. Esos sectores consideran que aún no se están haciendo lo prometido porque el Congreso se lo impide al presidente, pero en general hay una gran confusión por parte de la ciudadanía que votó por este presidente que iba a hacer los cambios de fondo, porque justamente entró con un partido de izquierda que luego ya no fue parte del gobierno, y también este partido de izquierda se ha juntado con sectores conservadores del Congreso”. 

La población mira con bastante preocupación al país. Pedro Castillo parece un tanto alejado de cuestiones globales como el compromiso con la Patria Grande, una cohesión Latinoamericana sumamente importante para la región.

“Castillo se ha alejado de esta apuesta de la izquierda; él tuvo un Ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Béjar un hombre de izquierda que siempre tuvo bien clara su posición respecto a las relaciones internacionales, aunque el Congreso lo desaforó. El presidente cambió a los ministros de relaciones exteriores por ministros que tienen una mirada más conservadora. Por ejemplo, ahora tenemos un Ministro de Relaciones Exteriores que expresa públicamente una postura en contra de Bolivia y muy conservadora respecto a las relaciones internacionales de la América Grande. Dio un discurso en la ONU sobre “América para los americanos”, lo que significó una señal para los Estados Unidos, como decirle que cuenta con el apoyo país, creando una situación muy confusa. Estas situaciones ayudan a entender que el gobierno no tiene intención de enlazar relaciones con los países progresistas de la región, de abrigar una política de cohesión. No es clara su política de converger con los países vecinos que están siendo elegidos desde la izquierda. Hay una confusión en ese sentido pero también estos matices nos ayudan a ver por dónde va Pedro Castillo. Y lo que nos llama poderosamente la atención es lo del Ministro de Relaciones Exteriores, que es un conservador”. 

Algunas de las reformas prometidas significaban un verdadero cambio en favor de las clases más vulnerables. Sin embargo de momento no se ha avanzado

Las clases populares en Perú han sido históricamente las más postergadas. La esperanza de esa facción de la sociedad puso su confianza en Castillo para comenzar a salir de la asfixiante situación en la que vive. Algunas de las reformas prometidas en campaña por el actual presidente, significaban un verdadero cambio en favor de las clases más vulnerables. Sin embargo de momento no se ha avanzado en ninguna de las medidas propuestas por el gobierno.

“El gobierno empezó bien. Impulsó la segunda reforma agraria, como un elemento principal de la campaña. Tuvo un Ministro de Agricultura que fue dirigente agrario, se establecieron bases muy importantes con las organizaciones sociales para que esta segunda reforma agraria cumpliera el objetivo trazado; pero lamentablemente el presidente Castillo optó por retirar a ese ministro. Y los siguientes ministros no estuvieron a la altura y no continuaron este proceso. Con respecto al tema salud, tuvimos un buen Ministro, Hernando Cevallos, que llegó a vacunar al ochenta por ciento de la población peruana. Y fue un éxito, porque a raíz de eso ha bajado enormemente el nivel de contagios de Coronavirus y ahora estamos protegidos. Pero Castillo también optó por retirar a Cevallos, cuando tenía una aprobación bien alta. En cuanto a lo laboral se han hecho algunas reformas importantes para el sindicalismo, ya que acá en el Perú el movimiento sindical ha sido muy golpeado; la balanza ha sido inclinada en favor de los empresarios, pero ahora Castillo ha logrado inclinar al menos un poco esa balanza. Pero sin embargo también han cambiado a ese ministro de trabajo”. 

La creación de viviendas en la zona de Cusco fue otra de las promesas de la campaña electoral de Castillo. Sin embargo tampoco ha visto la luz ningún proyecto que materialice la propuesta.

“El Ministro de Vivienda está cuestionado; lo han trasladado a otro ministerio. Están tratando de vincularlo con los actos de corrupción que existen alrededor del gobierno, con los sobrinos de Pedro Castillo. El tema de vivienda no ha trascendido más allá de las promesas, pero no hay nada concreto”, sostiene Leon.

Casi un diez por ciento de la población peruana está en el exterior, en países limítrofes, y también en Europa. Las políticas sociales en pos de favorecer el retorno de los peruanos emigrados no es por ahora una prioridad del gobierno, ya que, según asegura Leon, “No hay ninguna política clara para el retorno de nuestros compatriotas emigrados. Si bien tenemos ahora una macroeconomía estable, se sostiene en un ochenta por ciento por la población que trabaja de manera informal”.


FUENTE: “Cenizas de Babilonia. Diáspora Española” (AM 570. Radio Argentina) 

Perú, un gobierno que no avanza