martes. 16.04.2024
Nigel Farage

“El Brexit es la solución a todos los problemas” nos dijeron en 2016 en Reino Unido.

Durante los últimos tres años hemos visto datos, estadísticas y crisis en muchos sectores que han demostrado que el éxito esperado se ha convertido en un fracaso rotundo.

Parece que aquellos que empujaron por una salida lo más abrupta posible de la Unión Europea se han escondido y cuando alzan la voz evitan seguir hablando de los beneficios que nos va a aportar este tiro en el pie.

La primera razón de la salida de la “malvada” era la inmigración. En 2019 la migración neta en Reino Unido eran 226.000 personas y hasta junio de 2022 esta cifra sobrepaso los 500.000 migrantes, y se estima que la cifra total para 2022 superó el millón de personas.

Esta migración neta cuenta con los grandes números de ciudadanos y ciudadanas europeas que han salido del país tras el Brexit por la pérdida de atractivo.

La ultraderecha que empujó por salir de la UE parece que no es capaz de controlar nada, ahora que por fin consiguieron arrebatar a los burócratas de Bruselas el “control total” del país.

Aquellos que empujaron por una salida lo más abrupta posible de la Unión Europea se han escondido

Nigel Farage, socio en Europa de aquellos que hablan de “derechitas cobardes” y “socialcomunistas”, ha sido foco esta semana de la atención mediática británica por unas declaraciones en las que ha dejado claro que el Brexit ha fallado.

Ha concedido que los números de inmigrantes no han bajado y que la economía no ha logrado ningún beneficio desde la salida efectiva del bloque europeo.

Su táctica y sus discursos en la campaña del Brexit nunca se basaron en datos de afamados académicos ni de ningún think tank, y solo siguió las directrices de Bannon y de la mentira constante.

Las declaraciones de Nigel Farage quizás vengan causadas a su declive en la política interna y a intentar volver a buscar un espacio para pedir un “Brexit de verdad” o simplemente desmarcarse de los efectos devastadores que la decisión en el referéndum de 2016 está causando en la economía y sociedad británica.

Alguno de los vendedores de humo de la ultraderecha española ya insinuó alguna vez la “necesidad” del Spexit (salida de la UE de España) pero tras el experimento fallido en las islas británicas han decidido no volver a hablar en público de esta idea.

“Lo que el Brexit ha demostrado, me temo, es que nuestros políticos son tan inútiles como los comisionados en Bruselas” dijo el olvidado Farage en su entrevista en el canal GB News.

El gobierno de Sunak parece que tras las bravuconadas de Boris Johnson y tras un escrutinio de los siguientes pasos se ha dado cuenta que “la hoguera de leyes de la UE” que estaban deseando encender, no va a ser tal.

Los números de inmigrantes no han bajado y la economía no ha logrado ningún beneficio desde la salida efectiva del bloque europeo

De los más de 4.000 estatutos y leyes que inicialmente iban a ser “quemados” en esta hoguera, parece que finalmente se reducirán a alrededor de 800 textos legislativos.

La legislación que propuso Jacob Rees-Mogg y que buscaba lograr las “libertades del Brexit” chocan de frente con la lógica y la necesidad de estar alineados con la UE y se mantendrían en Reino Unido algunas de esas leyes que usaban como ejemplos de imposiciones de la UE como son leyes medioambientales o la directiva sobre la ordenación del tiempo de trabajo.

La macro hoguera de San Juan pasa a ser la barbacoa en el jardín de casa.

Es interesante ver la elección del vocabulario elegido por los medios británicos y la elección de la palabra hoguera tiene una intención clara, llevándonos a los términos usados por inquisidores en el pasado.

El ellos contra nosotros sigue siendo parte del discurso anti brexit, que va desapareciendo poco a poco… o mucho a mucho.

Las últimas encuestas ya dejan claro que ante un segundo referéndum la población ya habría aprendido a votar.

Las últimas encuestas ya dejan claro que ante un segundo referéndum la población ya habría aprendido a votar

En enero de este año, The Independent publicó los resultados de una encuesta que mostraba que dos tercios de la ciudadanía británica quiere un segundo referéndum que abriera las puertas a una vuelta a la UE y esta tendencia está subiendo constantemente 55% en 2022 a 65% en 2023).

Pero nadie se aventura a predecir este referéndum hasta como mínimo 2026 aunque podría ser una pieza para negociar si los laboristas, como parece, necesitan el apoyo de los liberales demócratas para formar una coalición tras las próximas elecciones generales que serán en 2025.

Si seguimos en la misma ruta hacia abajo y sin frenos, sin duda alguna, pasará a ser un tema para debatir en la campaña electoral y quizás los laboristas tengan que dejar su posicionamiento pro-Brexit, al menos Keir Starmer, y volver a la lógica y al sentido común.

Los grandes obstáculos para una repetición del referéndum han sido demolidos uno a uno y aquellas amenazas de los agoreros que pedían seguir en la UE se han mutado en realidad y son demostrados con los datos que muestra una economía en retroceso y que esta expulsando a empresas y sedes fuera del Reino Unido.

Mi ciudad Valladolid será beneficiada de rebote por el Brexit con la decisión de Inobat de montar su factoría de baterías en la ciudad del Pisuerga, con una inversión de 3.000 millones de euros.

Reino Unido era claro candidato a ser la base elegida por la empresa eslovaca tras el cierre de Britishvolt y la liquidación de este proyecto tras la falta de apoyo del gobierno británico, pero los 2.000 puestos de trabajo llegarán a Valladolid que incrementará así su posición en la fabricación de vehículos con la llegada del fabricante de autobuses eléctricos Switch Mobility y ahora con la llegada de Inobat.

A rio revuelto en Reino Unido, ganancia de pescadores europeos, y cada mes que pasa la ganancia es mayor.

La soberanía no da de comer y la arrogancia mostrada con los que eran sus socios no ha ayudado a que Reino Unido se asiente fuera de Europa… pero volverán.

Nigel Farage, impulsor del Brexit, dice que “el Brexit ha fallado”