domingo. 14.04.2024
Ursula Von der Leyen

La guerra que los EEUU han implementado concienzudamente con la complicidad de varias potencias europeas de la OTAN en Ucrania debería ser objeto de debate en la campaña electoral. La guerra globalista de la OTAN contra el resto del mundo debería ser objeto de los debates electorales y por varias razones:

1) Desde que la guerra se ha enquistado y no se busca adrede ninguna solución diplomática el precio de los alimentos ha subido de forma exponencial, igual que los combustibles y minerales esenciales para la industria. No solo ha subido el pan, el pollo o los tomates, han subido las herramientas, el hierro y el acero o el hormigón y las materias primas del plástico o los abonos agrarios. Todo ha subido mucho, las causas ya las hemos denunciado muchas veces y escrito más. Nuestra vida es más difícil e insegura. 

Desde que la guerra se ha enquistado y no se busca adrede ninguna solución diplomática el precio de los alimentos ha subido de forma exponencial

2) Las enormes cantidades de millones de euros que se le están aportando a Ucrania para material militar y municiones no salen del bolsillo de Borrell o Von der Leyen, sino de nuestros bolsillos y nadie nos ha preguntado si queremos pagar munición que por cierto los militares británicos ya han denunciado que los ucranianos gastan con una alegría sin límites. Claro no la pagan ellos. La UE esta enviando ingentes cantidades de dinero y nadie pregunta ni mucho menos exige la paz. Cuantos hospitales, maestras o dinero para empleos públicos o créditos baratos para agricultoras y agricultores nos van a costar la guerra, me pregunto, ya que nadie lo hace. Es más fácil salir en tv y decir que vamos a apoyar a Ucrania cueste lo que cueste, cuando ellos saben que el costo lo pagamos nosotras y nosotros, pero la mayoría del electorado lo desconoce porque se lo ocultan. Saben igualmente todos los contendientes a las elecciones del 23J que los recortes que va a imponer la UE van a ser sobre sanidad y lo público, que no para tanques de guerra.

3) Las sanciones a Rusia no solo no le hacen ningún daño, es hora de que dejen de mentir los medios corporativos. Es Europa y mejor dicho los pueblos de Europa quienes sufrimos, porque Rusia sigue vendiendo sus materias primas y gracias a las sanciones, Turquía, la India, incluso Marruecos entre otros muchos estado se ponen las botas revendiendo a los estúpidos europeos gas, petróleo, trigo… de Rusia o comprando gas natural cuatro o cinco veces más caro a los EEUU.

4) ¿Cuántos millones de euros destinados a servicios, sanidad, educación, cultura o reindustrialización de Europa están siendo destruidos en las estepas de Ucrania?

Las enormes cantidades de millones de euros que se le están aportando a Ucrania para material militar y municiones no salen del bolsillo de Borrell o Von der Layen

A la clase trabajadora no se le ha perdido nada en ninguna guerra y en la de Ucrania tampoco. La guerra siempre perjudica y mata a las gentes más pobres, más vulnerables, a las mujeres y a los niños.

Hacer la OTAN más grande no es motivo para que financiemos una guerra, máxime cuando la OTAN está para defender intereses capitalistas extranjeros o de multimillonarios españoles pero no los del pueblo. 

La izquierda gubernamental y oficialista europea está vendida al globalismo de Soros, también Podemos pues es hora de recordar que la fundación Soros es la más activa financiando las doctrinas Queer que Podemos ha abrazado con más fuerza que la defensa de los intereses de la clase trabajadora y la mujer obrera. Los verdes alemanes mentores del progresismo europeo son furibundos belicistas, neoliberales y otanistas hasta la medula. En eso pues, OTAN y guerra el PP y VOX coinciden al 100% con el Gobierno más progresista de la historia de España.

Europa gracias a su sumisión a los EEUU es ya pasado. Somos un pinche parque temático incapaz de producir ni tacitas de café

El PP y VOX desean ocupar el gobierno como sea y en este asunto de forma más astuta que el PSOE callan y silencian que harán en materia de política exterior y aparte de su fidelidad perruna a los EEUU poco más sabemos. Es decir todos están por la guerra y por la OTAN. Todos. Es pues obligación de otras y otros, de personas socialistas de clase y republicanos, los laboristas socialistas, decir y explicar lo que hay. No queremos fascistas ultra monárquicos en el gobierno del reino de España, pero no vamos a silenciar la conversión al globalismo de todas las izquierdas que salen en la televisión.

Mientras y ante la cumbre Unión Europea/América latina que va a desarrollarse en la presidencia española los mandatarios europeos o “euro pillos” como politólogos mejicanos nos definen a Europa de la UE, han recibido ya la primera bofetada de los mandatarios latinoamericanos cuando han dicho que eso de la guerra es una cosa de Europa y ni va con ellos ni condenan explícitamente a Rusia, son neutrales. Y es que el mundo amigas y amigos está en otra cosa. Estamos en guerra contra el 81% de la población mundial y por tanto nuestras mandatarias y mandatarios nos llevan a la derrota. Europa gracias a su sumisión a los EEUU es ya pasado. Somos un pinche parque temático incapaz de producir ni tacitas de café. 

Lo que nunca nos cuentan