martes. 23.04.2024
NÚRIA BUENAVENTURA

"Zapatero está pillado por los mercados"

Hace poco más de dos meses que ha aterrizado en la Carrera de San Jerónimo en sustitución de Joan Herrera y ya está metida de lleno en la vorágine que supone la vida parlamentaria. La única diputada 'verde' en la Cámara Baja advierte de que con las políticas que está poniendo en marcha el Gobierno del PSOE, "España saldrá de la crisis como un Estado muy diezmado en cuanto a derechos sociales básicos".

Isabel G. Caballero | 12.01.2011 | Núria Buenaventura, portavoz de Iniciativa per Catalunya Verds, apuesta por una salida ‘verde’ de la crisis económica. La diputada catalana no descarta que su formación concurra a las próximas elecciones generales con Equo, proyecto liderado por el ex presidente de Greenpeace España, Juantxu Uralde aunque precisa que aún es pronto para hablar de eso. Preguntada sobre cuál ha sido la receta que ha hecho que ICV no haya salido tan mal parado en los últimos comicios catalanes a deferencia de los otros dos socios del ya extinto tripartito asegura que, durante la campaña, tanto Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) como el Partido Socialista (PSC) “renunciaron a defender lo que habían estado trabajando durante siete años”.

Nuevatribuna.es | Iniciamos el nuevo curso político tras las navidades con muchos frentes abiertos en materia de política económica. El presidente Zapatero ha venido a decir que está dispuesto a inmolarse por el bien de la nación. ¿Qué lectura política hace usted de estas palabras?

Núria Buenaventura: El problema del presidente del Gobierno es que la postura que está tomando desde hace tiempo es intentar salir de la crisis de una manera determinada que nosotros ya hemos venido denunciando. De esta crisis vamos a salir no sabemos cuándo, puede ser dentro de cinco años o cuando sea, pero vamos a salir con unas condiciones de vida mucho peores de las que teníamos antes. Creemos que no es tan importante saber en cuánto tiempo vamos a salir (evidentemente la gente que lo está padeciendo en estos momentos, que están en el paro, el tema del tiempo es un tema importante) sino sobre todo de qué manera vamos a salir. Nosotros tenemos la percepción de que vamos a salir como un Estado muy diezmado en cuanto a derechos sociales básicos.

La reforma de las pensiones centra la actualidad de estos días por las negociaciones (hasta ahora frustradas) entre Gobierno y sindicatos que rechazan ampliar a 67 años la edad legal de jubilación. En lo que todos coinciden es en que es necesaria una reforma. ¿Cuáles son los puntos fundamentales de la propuesta que hace su formación?

En la comisión del Pacto de Toledo ya nos hemos posicionado y entendemos que se deben hacer algunas reformas, que son necesarias, porque evidentemente el mercado de trabajo y la situación ha variado. Por eso, en el Pacto de Toledo, se han ido revisando temas desde el año 1995 hasta ahora. Podemos entrar a considerar la flexibilización en cuanto al año de jubilación, pero las flexibilizaciones por sí solas a la alza seguro que no.

En 2006 se hizo una revisión importante sobre las pensiones contributivas y no contributivas, cuestiones de las cuentas de la seguridad social que, todavía, en estos momentos, no se han cumplido. Por tanto, para nosotros, es que los acuerdos de 2006 se cumpliesen con lo que tendríamos una situación muchísimo más saneada, aunque ya lo están. También podemos entrar a hablar de la base de cotización, la mínima y la máxima, y estaríamos dispuestos a poder hablar de los años que se cuentan de cotización. Hoy he visto que el Gobierno habla de 41 años, esto es impensable. No sé si los jóvenes actuales van a tener posibilidades de tener contratación 41 años seguidos tal y como están las cosas, pero se puede plantear y se puede discutir.

Además, entendemos que, comparado con otros países de Europa, tenemos un buen sistema público de pensiones, que aún estamos en un tanto por ciento inferior de lo que dedicamos a pensiones respecto a otros países, por lo tanto hay margen y por ello no entendemos el ‘pensionazo’ de los 67 años que parece que es la venta al mercado e intentar introducir las pensiones privadas, porque está visto que no están dando resultado y parece ser que quieran privatizar también las pensiones.

Hablaba hace un momento del Pacto de Toledo. El Gobierno ha dicho que legislará con o sin consenso. Este ha sido el último mensaje de Zapatero. ¿En qué términos se queda el Pacto de Toledo? ¿Ha perdido éste todo su significado? ¿Podemos darlo por muerto?

Quisiera entender que no porque además hay contradicciones por parte del Gobierno, contradicciones aparentes como mínimo. De hecho, Rodríguez Zapatero, en la comparecencia que hubo en noviembre pasado sobre el paro ya anunció que con consenso o sin consenso habría reforma de las pensiones y de la negociación colectiva. Ya amenazó (y no sólo en la reforma laboral), ya lo fue anunciando. Ayer tuvo una reunión con los empresarios -curiosamente sólo con los empresarios- y habla de la necesidad de un pacto social, de que va a llamar a los partidos políticos ahora para ver si llegamos a pactos… Son posturas contradictorias. Pienso que ha tomado una decisión de contentar solamente a los mercados pero se ha dado cuenta que ahí va a tener un conflicto social por lo que va a intentar jugar a dos bandas. Por coherencia con lo que está haciendo en los últimos tiempos va seguir adelante con las reformas aunque no haya consenso porque está pillado delante de los mercados.

¿Qué le parece la propuesta hecha por CCOO para un gran pacto de Estado?

Me parece muy correcto en un momento de crisis como el que estamos padeciendo, en un momento en el que hay más cuatro millones de parados con unas perspectivas difíciles. Pero también lo veo complicado, lo veo difícil porque un pacto de Estado de estas características quiere decir apostar por otro modelo de economía y de producción, es difícil poder llegar a eso. Las circunstancias exigen que hagamos esfuerzos para conseguirlo aunque lo veo muy difícil.

Comentaba hace un momento que Zapatero está gobernando en base a lo que dictan los mercados. En su opinión, ¿el Gobierno está haciendo lo que cree que debe hacer, lo que cree que aprobarán sus votantes o sólo sobre la base de lo que dictan los mercados?

No está haciendo lo que se comprometió a hacer cuando se presentó a las elecciones en 2008. En ningún momento planteó una reforma laboral, en ningún momento planteó una reforma de las pensiones con las características que se están planteando, con lo cual, no responde a los compromisos que él adquirió con sus votantes y con la ciudadanía en general y está respondiendo a las peticiones del mercado sin más.

Hace unos días, usted registró una batería de preguntas al Gobierno instándole a aclarar si mantendrá su compromiso de que el Salario Mínimo Interprofesional alcanzará los 800 euros en 2012. ¿Qué dudas hay al respecto?

Entiendo que no se va a cumplir. Siguiendo la trayectoria de lo que comentaba antes, todos sus compromisos de mantener el precario Estado de Bienestar no los está cumpliendo y no creo tampoco que esto se cumpla.

La formación que usted representa se autodenomina ecosocialista y a usted se la puede considerar como la única diputada verde en el Congreso ¿Cómo es posible combinar economía y ecología sobre todo en tiempos de crisis?

Pienso que es justo lo contrario. En estos momentos, una economía que busca justicia social tiene que pasar en el siglo XXI por una conservación de nuestro entorno y salir de la crisis apostando por una economía verde es también una gran oportunidad de creación de empleo. El tema de la ecología es un tema de responsabilidad en un momento en que a nivel mundial no se esta asumiendo al cien por cien. En un momento en el que estamos delante de un cambio climático, con unas perspectivas que nos pueden llevar a que las condiciones de vida de nuestro planeta desaparezcan a medio o largo plazo con el problema de la crisis energética que se nos avecina, con la subida del petróleo, y el crecimiento que puedan tener las economías en desarrollo. Toda esa situación aconseja apostar por una economía verde que ayudaría a crear puestos de trabajo. En Cataluña hicimos en nuestro programa una propuesta de ocupación y lo contabilizábamos en 300.000 puestos de trabajo posibles en Cataluña y una parte importante era la apuesta por el tema de energías renovables, de otro tipo de turismo, de agricultura, por lo que también es una oportunidad. Creo que en el siglo XXI salir de la crisis ha de ser pasando por lo verde, por lo ecológico.

¿Entiendo entonces que España tiene un camino largo que recorrer en cuanto a políticas verdes?

Tiene un camino largo pero posible, aunque hace falta voluntad política para hacerlo.

¿Qué hay de cierto de los escarceos entre su formación y ‘Equo’, el nuevo proyecto liderado por el ex presidente de Greenpeace España, Juantxu Uralde?

A título personal hay un compañero de la ejecutiva de ICV que está en la Fundación que se ha constituido. Estamos ahí, pero en Cataluña también estamos en coalición con IU, estamos en el mismo grupo que Gaspar Llamazares en el Congreso. Ahí estamos, trabajando, hablando, y viendo… Pienso que sumar fuerzas y voluntades siempre es positivo.

¿Entonces, hay posibilidades de que concurran a las elecciones generales junto a Uralde bajo la marca de un partido verde nacional?

Ahora tenemos las municipales y autonómicas en el resto del Estado y es ahí donde tenemos que basar nuestro trabajo y ahí estamos en coalición con EUiA (Esquerra Unida i Alternativa) en Cataluña.

Hablemos de la monarquía y de la ‘ley sinde’, (algunos de sus últimos caballos de batalla en el Congreso). La semana pasada peguntó al Gobierno sobre la supuesta “neutralidad” del discurso navideño de, Rey Don Juan Carlos. ¿Qué es lo que le parece censurable de lo que dijo el monarca?

Fundamentalmente, el posicionamiento que tomó de la salida de la crisis, parecía muchísimo más un discurso de jefe de Gobierno que de Jefe de Estado y más de una monarquía, que es más de figura institucional y no de posicionamiento político. Y es ahí donde nosotros centramos el tema.

Le comentaba también la ley antidescargas. Este lunes, los internautas han enviado un escrito al Senado pidiendo que no “se reanime el cadáver” de la ‘ley sinde’. ¿Qué intereses hay detrás de todo esto?

Detrás está el negocio cultural, las grandes empresas culturales. Hay que respetar el derecho de los autores para que puedan vivir de su creación. Lo que no se puede admitir es la manera en la que se plantea la ‘ley sinde’. Creo que puede haber maneras de buscar la posibilidad de que a nivel de creación tengan sus compensaciones pero a la vez que haya libertad en Internet. Estamos en el siglo XXI y, evidentemente, los medios que se utilizan en estos momentos para la difusión artística han de ser distintos que los que había en el siglo XX, como estos fueron distintos a los que había en el siglo XIX.

¿Cree que el Gobierno lo intentará de nuevo?

Sí, creo que sí y ahí también vamos a ver qué pasa con algún grupo parlamentario, sobre todo CiU. El PNV tiene un posicionamiento muy claro en contra de la ‘ley sinde’. Vamos a ver qué pasa con Convergencia i Unió. Además, desde que están en el Gobierno aquí en Cataluña seguro que van a variar sus planteamiento en Madrid.

¿En qué sentido?

En el sentido de intentar negociar temas con el Gobierno para conseguir cosas para Cataluña. Ha sido de hecho la estrategia utilizada por CiU durante treinta años, no es nuevo. En estos últimos siete años no ha podido hacerlo, ha conseguido cositas pero sin entrar en profundidad, y no cosas para el pueblo catalán sino para los intereses de una minoría que son los que representa CiU.

Le pido por último una valoración sobre los resultados de las elecciones catalanas. De los miembros del Tripartito, ICV ha sido el menos perjudicado al perder sólo dos escaños. ¿Qué lectura hace?

La lectura que nosotros hacemos es que nos hemos mantenido con bastante coherencia en nuestros planteamientos, tanto desde el gobierno como en campaña electoral, defendiendo las políticas que hemos estado lanzando dentro del gobierno y además apostando clarísimamente por un gobierno de progreso, de izquierdas, por la necesidad de implantar estas políticas. Y los otros grupos, tanto Esquerra como el Partido Socialista han renunciado a defender lo que habían estado trabajando durante siete años. Hay que reconocer, por mucho ruido que haya proporcionado el tripartito, que se ha hecho mucho trabajo, tampoco es que haya habido grandes problemas, pero ha sido un tema muchísimo más mediático que real de disputas internas en el propio gobierno. La obra de gobierno ha sido inmensa en estos años en cuanto a infraestructuras, servicios, apuestas por programas nuevos. Lo que pasa es que si tú te presentas a unas elecciones y renuncias a lo que has estado haciendo pues evidentemente no vas a rentabilizar lo que se ha hecho, con lo cual han pagado factura.

Por otro lado, Convergencia i Unió ha hecho una campaña durante el último año de no explicar lo que se va a hacer sino decir que ellos son la solución. También la crisis castiga a todas las formaciones que están en el gobierno y hay una ola de gobiernos de derechas en toda Europa con lo cual también arrastra esto. Y lo bueno yo diría de la situación, nuestra perspectiva en estos momentos a nivel de oposición de izquierdas en Cataluña, es que somos la única formación política que no tenemos un congreso por delante para decidir qué vamos a ser de mayores, a quién vamos a poner al frente de nuestra organización, sino que lo tenemos claro, tenemos un proyecto clarísimo consolidado, con un cambio generacional que hemos hecho sin ningún tipo de problemas internos, al contrario, hay una cohesión muy fuerte dentro de nuestra organización con lo cual hemos podido empezar ya una oposición clara, constructiva pero también contundente.

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