sábado. 25.05.2024

El mercado de bonos registró este lunes con la precisión de un sismógrafo las vibraciones que presagian nuevas sacudidas en la zona euro. La prima de riesgo española volvió a escalar hasta los 220 puntos básicos en un movimiento motivado por el temor a que Grecia no pueda evitar la quiebra el próximo año.

La prima de riesgo ofrecida a los inversores por los bonos españoles a diez años respecto a sus homólogos alemanes registra un acusado incremento por la incertidumbre sobre Grecia y devuelve el diferencial sobre el 'bund' a 220 puntos básicos.

La tensión en los mercado de deuda responde a los planes de la Unión Europea, que sopesa un segundo plan de rescate para Grecia tras constatar que, por el agravamiento de su crisis de deuda, Atenas no será capaz obtener fondos de los mercados el año que viene, tal y como estaba previsto en el actual programa de asistencia de 110.000 millones de euros.

El Gobierno de Atenas necesita alrededor de 30.000 millones de euros extra en 2012 para refinanciar su deuda que no están contemplados en el actual plan de rescate, según fuentes de la eurozona citadas este lunes por la prensa europea.

El ministro de Finanzas griego, George Papaconstantinou, ha afirmado que, entre las opciones que se están estudiando, figuran una nueva asistencia a Atenas del fondo de rescate temporal de 750.000 millones de euros para que compre sus propios bonos, o prorrogar de nuevo el plazo de devolución de la deuda griega.

Estas opciones se examinaron en la reunión secreta que celebraron el pasado viernes en Luxemburgo los ministros de Economía de los principales países de la eurozona: el alemán Wolfgang Schauble; la francesa Christine Lagarde; el italiano Giulio Tremonti, la española Elena Salgado, y el luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker.

"Pensamos que Grecia necesita un plan de ajuste adicional", dijo Juncker al término del encuentro. Todos los participantes han desmentido la información publicada por el prestigioso semanario alemán 'Der Spiegel', según la cual Grecia sopesa abandonar la eurozona y volver al dracma. Además, la Comisión y el BCE insisten en descartar la reestructuración de la deuda griega por considerar tendría efectos "devastadores" para la estabilidad de la eurozona, comparables a la quiebra en 2008 del banco estadounidense Lehman Brothers.

Durante la reunión secreta de Luxemburgo, Papaconstantinou pidió a sus homólogos dos años más, hasta 2016 en lugar de 2014, para recortar su déficit público por debajo del umbral del 3% del PIB que marca el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), según asegura el rotativo estadounidense Wall Street Journal. Alemania es reticente a dar más tiempo a Atenas y exige a cambio más medidas de austeridad.

Reino Unido no participará en un segundo rescate

La UE decidió ya hace unas semanas rebajar el tipo de interés que aplica al rescate de Grecia del 5,2% al 4,2% y alargar de tres a siete años y medio el plazo de devolución. Una misión de la UE se encuentra estos días en Atenas para evaluar la puesta en práctica del plan de ajuste exigido a cambio del rescate.

Por su parte, el Gobierno de Reino Unido no quiere tomar parte en ningún nuevo rescate de Grecia, según afirmó el ministro británico de Economía, George Osborne, después de la reunión mantenida este fin de semana por varios de sus homólogos de la eurozona para discutir la situación del país heleno, así como de Irlanda y Portugal.

"No creo que sea inevitable el 'default' de Grecia", reconoció Osborne. "Creo que es inevitable que examinemos el programa de Grecia y veamos que pueden hacer para superar el próximo año, lo que quizás requiera ayudas adicionales de la eurozona", añadió.

El temor a la quiebra de Grecia eleva la prima de riesgo española