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sábado. 28.01.2023
PSICOLOGÍA SOCIAL

¡Muévete! Los beneficios de tener una vida social intensa

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Se entiende por relaciones sociales al conjunto de las interacciones que ocurren entre dos o más personas, o dos o más grupos de personas, de acuerdo a una serie de protocolos o lineamientos mutuamente aceptados, o sea, de acuerdo a normas específicas

Las relaciones sociales pueden ser:

Materiales. Involucran algún tipo de intercambio de objetos. Estas son relaciones concretas que incluyen aquellas que poseen vínculo con lo económico, lo material

Ideológicas. Involucran la adhesión o la transmisión de algún tipo de patrones de pensamiento. Son relaciones abstractas que se vinculan a lo moral, espiritual, político, etc.

Por otro lado, las relaciones sociales suelen sustentarse en protocolos y normas. Dichas normas están determinadas histórica y culturalmente, pero también en base a las necesidades del colectivo.

  1. Clasificación de las relaciones sociales
  2. Comunicación en las relaciones sociales
  3. El bienestar y las relaciones sociales
  4. Consejos para una buena comunicación

Clasificación de las relaciones sociales

Las relaciones sociales pueden clasificarse de distinta manera, dependiendo si el enfoque al respecto es psicológico, sociológico o de otra naturaleza:

Relaciones afectivas. Aquellas que tenemos con las personas escogidas para conformar nuestro entorno íntimo: amigos, parejas y compañeros, gente con la que desarrollamos conexiones emocionales profundas.

Relaciones laborales. Aquellas que debemos emprender en nuestro entorno de trabajo, sea el que sea, y que suelen regirse por normas jerárquicas, formales y diferentes a las íntimas. En general son nexos menos profundos emocionalmente, pero muy importantes en la cotidianidad.

Relaciones familiares. Otro tipo de relaciones íntimas y de mucha intensidad, pero que no podemos realmente elegir, ya que vienen dadas de antemano, son las de nuestra familia, al menos el núcleo cercano de padre-madre-hermanos. De hecho, estas relaciones son psicológicamente vitales para los individuos, tanto en un sentido positivo como negativo.

Relaciones circunstanciales. Aquellas relaciones superficiales, efímeras y locales que tendremos con desconocidos a lo largo del día, muchas de las cuales podrían pasar a ser de otro tipo, o no. Suelen tener poco vínculo emocional y ser olvidadas rápidamente.

La vida en sociedad supone y requiere un constante intercambio de ideas, sean opiniones, sentimientos, órdenes, sugerencias, etc.

Comunicación en las relaciones sociales

Realmente, no existirían relaciones sociales si no hubiera la comunicación entre los individuos que la conforman. La comunicación sirve para expresar tus ideas o para asumir roles y organizar la sociedad.

La misma puede ser tanto verbal como no verbal, tiene como fundamento la intencionalidad. En otras palabras, la comunicación ha de ser intencional tanto por parte del emisor como del receptor para que cumpla su cometido y finalidad: el de comunicar.

Además, una de las características de la comunicación en la de que favorece la organización social, ya que permite que los grupos interactúen. En ese sentido, la vida en sociedad supone y requiere un constante intercambio de ideas, sean opiniones, sentimientos, órdenes, sugerencias, etc.

El bienestar y las relaciones sociales

El bienestar ha sido definido de diversas maneras por muchos autores. Sin embargo, existe una definición amplia en la que se plantea que el bienestar es un estado en el que se es saludable en varias áreas de la vida. Estas áreas son: el área social, laboral, familiar, el ámbito emocional, nuestra vida espiritual, intelectual, salud física, económica y ambiental. Todos estos componentes se entretejen entre sí y proveen bienestar integral al ser humano. Cuando uno de estos componentes se ve alterado, podemos sentir que la vida no está completa. Por lo que entender la complejidad de las relaciones sociales en la vida toma vital importancia de manera que podamos lograr balancear nuestras interacciones con los demás, repensar cómo son nuestros acercamientos a otros que son diferentes, cómo enfrentamos la diversidad y desarrollamos respeto por lo diferente a mí o mis ideales. 

Es muy conocida el refrán de “las alegrías compartidas son doble alegría y las penas compartidas son medias penas

Por lo tanto, podemos hacer hincapié en algunos de los beneficios que nos aporta las relaciones sociales:

  • Aportan felicidad: Tener un entorno sano de amistades viviendo siempre experiencias placenteras (escuchar, aconsejar, compartir vivencias, etc.), hace que nuestro cerebro genere las que se denominan “hormonas de la felicidad” (endorfinas), suministrándonos así sensaciones de alegría y felicidad.
  • Ayudan a salir de la zona de confort y nos dan diferentes puntos de vista: Cada uno de los amigos que nos rodea ha tenido, a lo largo de su vida, diversas experiencias por lo que hace que tengan otra perspectiva del mundo en el que vivimos. Esto hace que nos enriquezcamos con los puntos de vistas diversos que puedan tener y así abrir nuestra mente en todos los aspectos.

Además, con ellos podemos salir de nuestra zona de confort al poder realizar diferentes actividades y/o planes que no nos atreveríamos a hacer en el supuesto caso de estar solos.

  • Aumentan la autoestima: Si nos rodeamos de un entorno en el que sabemos que nos valoran, escuchan y ayudan haciéndonos sentir parte fundamental de ellos, provoca que en nuestro día a día nos encontremos con más optimismo, alegría, motivación y autoestima con nosotros mismos.
  • Dormimos mejor: El hecho de sentirnos cómodos y a gustos en nuestro grupo social favorece que durmamos mejor y más tranquilos durante toda la noche. Aquellas personas que se sienten apartadas socialmente duermen a intervalos de sueño poco profundos y sienten continuamente una gran inestabilidad.
  • Mejoran la gestión de emociones: El sentirse arropado y apoyado tanto con las cosas buenas como las malas que van sucediendo a lo largo de nuestra vida y compartirlas con nuestro entorno, facilita el poder enfrentarnos y afrontar los vaivenes de la vida. Por ello mismo es muy conocida el refrán de “las alegrías compartidas son doble alegría y las penas compartidas son medias penas”.

Las relaciones sociales de alguna manera nos forman. Desde nuestro nacimiento estamos desarrollando relaciones afectivas con nuestras familias y cuidadores

Las relaciones sociales fortalecen y equilibran ante los golpes de la vida.

  • Reducen el estrés: Siempre que se puedan transmitir nuestras emociones y sentimientos mediante una conversación con alguien en quien confiamos, hará que la ansiedad y la tensión que tengamos acumulada se reduzca debido al descenso de “las hormonas del estrés” que nuestro cuerpo segrega.
  • Aumentamos nuestra empatía: Uno de los principales aspectos que nos caracterizan a los seres humanos es la capacidad que tenemos de ponernos en el lugar de la otra persona. Sin embargo, cuando nos relacionamos con nuestras relaciones de amistad lo llevamos más aún al extremo. Esto es debido que si hay algo que afecta a la persona que tenemos al lado, a nosotros también nos afecta y viceversa. Por lo tanto, en nuestro sentido del “yo” están incluidas nuestras personas más cercanas.
  • Crece la capacidad intelectual: El simple hecho de compartir tiempo con las personas que nos rodea hace que parte de nuestras funciones cerebrales y nuestra resiliencia mejore y aumente. Es por ello por lo que se ha demostrado que el deterioro cognitivo de una persona muchas veces tiene relación por la ausencia de relación e interacción con los demás

Además de contribuir al bienestar de cada quién, las relaciones sociales también incluyen la formación de quiénes somos y de cómo vemos el mundo

Consejos para una buena comunicación

- Antes de hablar, organizar bien los pensamientos para que el mensaje tenga precisión y claridad.

- Configurara un contexto común para conectar con los receptores a los que se dirige el mensaje, favoreciendo así su apoyo y participación.

- No agrupar demasiada información en un mismo enunciado.

- Escuchar activamente para responder adecuadamente y en función de lo que se dice.

- No quedarse en los detalles irrelevantes y recoger el sentido de la frase.

Las relaciones sociales de alguna manera nos forman. Desde nuestro nacimiento estamos desarrollando relaciones afectivas con nuestras familias y cuidadores. Luego, al comenzar la etapa preescolar y escolar afianzamos lazos con otros niños y niñas y adultos importantes, como lo son maestros. Estos vínculos propician el desarrollo de nuestra visión del mundo y nos ayudan a definir nuestras creencias. Contribuyen a nuestros prejuicios y crean distintas categorías en nuestra mente para analizar todo lo que enfrentamos. Es por esto por lo que el estudio de las relaciones sociales es tan importante. Además de contribuir al bienestar de cada quién, también incluyen la formación de quiénes somos y de cómo vemos el mundo. Lo que implica que nuestros prejuicios, estereotipos y visión del mundo son influenciados muchas veces por nuestras relaciones significativas. 

Por último, compartir esta reflexión de Karl Wilhelm Von Humboldt: 

“En el fondo son las relaciones con las personas lo que da sentido a la vida.”

¡Muévete! Los beneficios de tener una vida social intensa