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miércoles. 10.08.2022
EMPERADORES ROMANOS

Marco Aurelio Antonino Caracalla, las contradicciones y crueldades de un guerrero

El nombre de nacimiento es Lucio Septimio Basiano conocido como Caracalla.
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Septimio Severo y Caracalla, Jean-Baptiste Greuze, 1769 (Louvre).

El nombre de nacimiento es Lucio Septimio Basiano conocido como Caracalla. Fue rebautizado como Marco Aurelio Antonino a la edad de siete años como parte del intento de su padre de justificar su descendencia de las familias de Antonino Pío y Marco Aurelio.

Caracalla nació en Lugdunum, que se corresponde con la actual Lyon, el cuatro de abril del año 188. Es hijo de Septimio Severo y de Julia Domna, lo que le confiere ascendencia paterna púnica y materna árabe. 

Tenía un hermano algo menor, Geta, con el que Caracalla gobernó brevemente como coemperador. Caracalla tenía cinco años cuando su padre fue aclamado Augusto, el nueve de abril del año 193.

Museo Nacional del Prado
Museo Nacional del Prado

A principios del año 195, el padre de Caracalla, Septimio Severo, se hizo adoptar póstumamente por el emperador deificado Marco Aurelio. En consecuencia, entre los años 195 o 196, Carcalla recibió el rango imperial de César, y fue nombrado Imperator designatus. Así, pasó a formar parte de la recordada dinastía Antonina. 

El padre de Caracalla le nombró augusto conjunto y emperador de pleno derecho el veintiocho de enero del año 198. ​ Era el día en que se celebraba el triunfo de Septimio Severo, en honor a su victoria sobre el Imperio parto en las guerras romanas-partas. Había logrado saquear la capital parta, Ctesifonte, tras ganar la batalla homónima, probablemente en octubre del año 197. 

También se le otorgó el poder tribunicio y el título de Imperator. En las inscripciones, Caracalla recibe a partir del año 198 el título de sumo sacerdote, pontifex maximus. 

Su hermano Geta fue proclamado nobilissimus caesar el mismo día, y su padre Septimio Severo recibió el apelativo honorífico Parthicus Maximus.

Ingresó en la cofradía sacerdotal de los hermanos arvales [1] en el año 199, y a finales de año recibió el título de pater patriae. Fue designado cónsul en el año 202, habiendo sido nombrado cónsul designatus el año anterior, junto a su padre en su tercer consulado.

En el año 202, entre el nueve y el quince y el de abril, Caracalla se vio obligado a casarse con la hija de Cayo Fulvio Plauciano, Fulvia Plautila era una mujer a la que odiaba, aunque se desconoce el motivo.

Caracalla fue designado cónsul por segunda vez en el año 205, en compañía de Geta, siendo el primer consulado de su hermano. Ese mismo año, Caracalla hizo ejecutar a Plauciano por traición, aunque probablemente fabricó él mismo las pruebas del complot. Fue entonces cuando desterró a su esposa, cuyo posterior asesinato podría haberse llevado a cabo por orden suya.

Termas de Caracalla en Roma
Termas de Caracalla en Roma

El veintiocho de enero del año 207, Caracalla celebró su decennalia, el décimo aniversario del inicio de su reinado. El año 208 fue el año de su tercer consulado, con Geta en su segundo consulado. Este último, recibió el rango de Augusto y poderes tribunicios en septiembre u octubre del año 209, o ya en el año 210.

Durante el reinado de su padre, la madre de Caracalla, Julia Domna, había desempeñado un destacado papel público, recibiendo títulos de honor como el de “madre de los campamentos”, pero también desempeñó un papel entre bastidores ayudando a su marido a administrar el imperio. 

  1. SU LLEGADA AL PODER
  2. SU LABOR DE GOBIERNO
  3. SUS VIAJES
  4. SUS PRINCIPALES OBRAS PÚBLICAS
  5. LAS GUERRAS DE CARACALLA
  6. SU FINAL
  7. CARACALLA Y LOS HISTORIADORES

Descrita como ambiciosa, Julia Domna se rodeó de pensadores y escritores de todo el imperio. Mientras Caracalla reunía y entrenaba a las tropas para su planeada invasión parta, Julia permaneció en Roma, administrando el imperio. 

La creciente influencia de esta matrona en los asuntos de Estado fue el inicio de una tendencia de influencia de las madres de los emperadores, que continuó durante toda la dinastía de los Severos.

SU LLEGADA AL PODER

Su padre, Septimio Severo falleció, el cuatro de febrero del año 211, lo que dejó a sus dos hijos como coemperadores y gobernantes del Imperio. A la muerte de su padre, Caracalla adoptó el cognomen de éste, como Imperator Caesar Marcus Aurelius Severus Antoninus Pius Augustus, y asumió el cargo de pontifex maximus. 

Septimio Severo murió en Eborarum la actual York, en Inglaterra, mientras estaba en campaña en Caledonia al norte de la Britania romana, y en consecuencia, Caracalla y su hermano, Geta, heredaron conjuntamente el trono. 

Los hermanos pusieron fin a la invasión romana de Caledonia entre los años 208 y 210. Tras concluir una paz con los caledonios se volvió a la frontera de la Britania romana al muro de Adriano. 

Durante el viaje de vuelta a Roma con las cenizas de su padre, Caracalla y su hermano discutieron continuamente entre ellos, lo que hizo que las relaciones entre ambos fueran cada vez más hostiles. ​ 

Termas de Caracalla en Roma.
Termas de Caracalla en Roma.

Los coemperadores consideraron dividir el Imperio en dos a lo largo del Bósforo para que su cogobierno fuera menos conflictivo, con Caracalla en el oeste y Geta en el este, aunque su madre les convenció para que no lo hicieran.

El veintiséis de diciembre del año 211, en una reunión de reconciliación organizada por su madre Julia Domna, Geta fue asesinado en brazos de su madre por miembros de la Guardia Petroriana leales a Caracalla. 

Se considera como claramente probable, que Caracalla ordenara el asesinato en persona, ya que ambos nunca habían tenido una buena relación entre ellos, y mucho menos después de suceder a su padre.

Caracalla, entonces, persiguió y ejecutó a la mayoría de los partidarios de Geta y ordenó una damnatio memoriae [2] pronunciada por el Senado contra la memoria de su hermano. La imagen de Geta fue eliminada de todas las pinturas, las monedas fueron fundidas, las estatuas fueron destruidas, su nombre fue borrado de los registros de papiro y en piedra, y se convirtió en un delito capital hablar o escribir el nombre de Geta.

Se calcula que tras la damnatio memoriae fueron masacradas unas veinte mil personas, quienes formaban parte del círculo íntimo de guardias y asesores de Geta, amigos y otros militares a su servicio.

Cuando Geta murió en el año 211, las responsabilidades de Julia Domna aumentaron, ya que Caracalla consideraba que las tareas administrativas eran mundanas. ​ Es posible que asumiera una de las funciones civiles más importantes del emperador, que era recibir peticiones y responder a la correspondencia. 

Complejo de las termas de Caracalla en Roma.
Complejo de las termas de Caracalla en Roma.

Es bastante probable que se exagere el alcance de su papel en este cargo, puede que representara a su hijo, que participara en las reuniones y respondiera a las preguntas, pero, sin embargo, la autoridad final en asuntos legales era de Caracalla. El emperador desempeñaba todas las funciones del sistema jurídico como juez, legislador y administrador.

La representación oficial de Caracalla como emperador único supone una ruptura con las imágenes distantes de los emperadores-filósofos que le precedieron. Su corte de pelo corto es el de un soldado, su ceño fruncido una presencia realista y amenazante. 

Este rudo soldado-emperador, un arquetipo icónico, fue adoptado por la mayoría de los siguientes emperadores, como Maximino el Traci, quienes dependían del apoyo de las tropas para gobernar el imperio.

Denario en la época del emperador Caracalla.
Denario en la época del emperador Caracalla.

Herodiano describe que Caracalla prefería la ropa del norte de Europa. Caracalla es el nombre de la túnica gálica con capucha que puso de moda, y a menudo llevaba una peluca rubia. Dion Casio menciona que cuando Caracalla era un niño, tenía tendencia a mostrar una expresión facial de enfado o incluso de salvajismo.

La forma en que Caracalla quería ser representado ante su pueblo puede verse a través de los numerosos bustos y monedas que se conservan. Las imágenes del joven emperador no pueden distinguirse claramente de las de su hermano menor Geta. 

Caracalla aparece laureado en las monedas tras convertirse en Augusto en el año 197. Geta aparece con la cabeza descubierta hasta que se convirtió en Augusto en el año 209. Entre el año 209 y la muerte de su padre en febrero del año 211, ambos hermanos se muestran como jóvenes maduros que estaban preparados para hacerse cargo del Imperio.

Entre la muerte del padre y el asesinato de Geta a finales del año 211, el retrato de Caracalla permanece estático con una barba corta y completa, mientras que su hermano desarrolla una barba larga con mechones de pelo como su padre. 

Esto último era un fuerte indicador del esfuerzo de Geta por ser visto como el verdadero sucesor de su padre, un objetivo que quedó en nada cuando fue asesinado. 

La presentación de Caracalla en las monedas durante el periodo de su reinado conjunto con su padre, entre los años 198 a 210, se ajusta a grandes rasgos a la representación imperial del siglo iii. La mayoría de los tipos de monedas comunican mensajes militares y religiosos, y otras dan mensajes de saeculum aureum y virtudes.

Caracalla y Geta: Pelea de osos en el Coliseo, Lawrence Alma-Tadema, 1907
Caracalla y Geta: Pelea de osos en el Coliseo, Lawrence Alma-Tadema, 1907

Durante el reinado en solitario de Caracalla, entre los años 212 a 217, se produjo un cambio significativo en la representación. La mayoría de las monedas producidas durante este periodo se asociaban con la divinidad o tenían mensajes religiosos; otras tenían mensajes inespecíficos y únicos que sólo circularon durante su reinado en solitario.

SU LABOR DE GOBIERNO

La “Constitutio Antoniniana” o Constitución Antonina fue un Edicto emitido en el año 212 por Caracalla, en el que se declaraba que todos los hombres libres del Imperio romano debían recibir la plena ciudadanía romana, con la excepción de los dediticii, personas que se habían sometido a Roma por rendición en la guerra, y los esclavos liberados. ​

Antes del año 212, la mayoría de los ciudadanos romanos habían sido habitantes de la Italia romana, y entre el 4 y el 7% de todos los demás pueblos del Imperio romano eran ciudadanos romanos en el momento de la muerte de Augusto en el año 14 d. C. 

Fuera de Roma, la ciudadanía se limitaba a las colonias romanas y un pequeño número de nobles locales, como los reyes de los países clientes. Los provinciales, en cambio, no solían ser ciudadanos, aunque algunos magistrados y sus familiares y parientes poseían el derecho latino. 

Dion Casio sostiene que uno de los propósitos de Caracalla al promulgar el Edicto fue el deseo de aumentar los ingresos del Estado. En ese momento, Roma se encontraba en una situación financiera difícil y necesitaba pagar los nuevos aumentos de sueldo y beneficios que se conferían a los militares. 

Caracalla como faraón, Templo de Kom Ombo.
Caracalla como faraón, Templo de Kom Ombo.

El Edicto ampliaba la obligación de servicio público e incrementaba los ingresos a través de los impuestos de sucesión y emancipación, que sólo debían pagar los ciudadanos romanos. 

Sin embargo, pocos de los que obtuvieron la ciudadanía eran ricos, y aunque es cierto que Roma se encontraba en una situación financiera difícil, se cree que este no pudo ser el único propósito del Edicto.

Los provinciales también se beneficiaron de este Edicto porque ahora podían considerarse socios de los romanos en el Imperio en igualdad de condiciones.

Otro propósito para emitir el Edicto, como se describe en el papiro en el que se inscribió parte de este, era apaciguar a los dioses que habían librado a Caracalla de la conspiración. 

El complot en cuestión fue la respuesta al asesinato de Geta por parte de Caracalla y la posterior matanza de sus seguidores. El fratricidio sólo se habría condonado si su hermano hubiera sido un tirano. 

La damnatio memoriae contra Geta y los grandes pagos que Caracalla había hecho a sus propios partidarios tenían como objetivo protegerse de posibles repercusiones. 

Denario de plata de Caracalla acuñado en Roma en el año 216.
Denario de plata de Caracalla acuñado en Roma en el año 216.

Tras el éxito obtenido, Caracalla sintió la necesidad de pagar a los dioses de Roma devolviendo el favor al pueblo de Roma mediante un gesto igualmente grandioso, lo que se hizo mediante la concesión de la ciudadanía.

Otro propósito para emitir el Edicto podría estar relacionado con el hecho, de que la periferia del Imperio se estaba convirtiendo en el centro de su existencia, y la concesión de la ciudadanía podría haber sido simplemente un resultado lógico de la continua expansión de los derechos de ciudadanía de Roma.

Su Política monetaria

Los gastos que hizo Caracalla con las grandes primas que dio a los soldados le llevaron a degradar la moneda poco después de su subida al trono en solitario. A finales del reinado de Septimio Severo y principios del de Caracalla, el denario romano tenía una pureza de plata aproximada de alrededor del 55%, pero a finales del reinado de este último la pureza se había reducido a alrededor del 51%.

Caracalla introdujo el antoniniano en el año 215, que era una moneda destinada a servir de doble denario. Esta nueva moneda, sin embargo, tenía una pureza de plata de alrededor del 52% para el período entre 215 y 217 y una relación de tamaño real de 1 antoniniano a 1,5 denarios. 

La reducción de la pureza de la plata de las monedas hizo que la gente atesorara las antiguas monedas, que tenían un mayor contenido de este metal, lo que agravó el problema de la inflación causada por la anterior devaluación de los denarios.

SUS VIAJES

En la primavera del año 214, Caracalla partió hacia las provincias orientales, por lo que pasó por las provincias danubianas y las provincias anatolianas de Asia y Bitinia. Pasó el invierno entre los años 214 y 215 en Nicomedia.

La manera típica en que se representaba a Caracalla (Walters Art Museum)
La manera típica en que se representaba a Caracalla (Walters Art Museum)

El cuatro de abril del año 215, ya había partido de la ciudad. En verano de ese mismo año se encontraba en Antioquia, en el Orontes. ​ Llegó a Alejandría en diciembre del año 215, donde permaneció hasta marzo o abril del año 216.

Cuando los habitantes de Alejandría se enteraron de las afirmaciones de Caracalla indicando, que había matado a su hermano Geta en defensa propia, produjeron una sátira en la que se burlaban de esto, así como de otras pretensiones del emperador.

Caracalla respondió a este insulto masacrando a la diputación de ciudadanos destacados, que se habían reunido desprevenidamente ante la ciudad para saludar su llegada en diciembre del año 215 Saquearon sus tropas Alejandría durante varios días.

Regresó a Antioquía en la primavera del año 216, y antes del veintisiete de mayo se puso al frente de su ejército para luchar contra los partos. Durante el invierno de los años 215 y 216 se estacionó en la ciudad de Edesa. Caracalla se dirigió entonces hacia el este, hacia Armenia, reino que ya en el año 216 había atravesado, y ese mismo año llegó al sur de Partia.

Al principio de su reinado, Caracalla declaró el apoyo imperial a Serapis [3] como dios sanador. “El Iseum et Serapeum de Alejandría” fue renovado durante el gobierno conjunto de Septimio Severo y Caracalla, lo que se constata en dos inscripciones encontradas cerca del templo que parecen llevar sus nombres. 

Los túneles subterráneos de las termas de Caracalla.
Los túneles subterráneos de las termas de Caracalla.

Existen pruebas arqueológicas adicionales de ello, con la existencia de dos papiros que se han fechado en el periodo del emperador Severo y también dos estatuas asociadas al templo, que se han fechado en torno al año 200. 

Tras la llegada al poder de Caracalla como único gobernante en el año 212, la ceca [4] imperial comenzó a acuñar monedas con la imagen de Serapis. 

Esto era un reflejo del papel central del dios durante el reinado de Caracalla. Tras la muerte de Geta, Caracalla dedicó a Serapis el arma que lo había matado, probablemente para que Serapis asumiera el papel de protector de Caracalla frente a la traición.

SUS PRINCIPALES OBRAS PÚBLICAS

Una de sus obras más celebres son las termas de Caracalla que comenzaron a construirse en el año 211, al inicio del gobierno de este emperador, aunque lo más probable es que su padre fuera el responsable de su planificación. 

Fueron inauguradas parcialmente en el año 216, pero el perímetro exterior de las mismas no se completó hasta el reinado del emperador Alejandro Severo. 

Estas grandes termas eran típicas de la práctica romana de construir complejos para actividades sociales y estatales en grandes ciudades densamente pobladas. ​ Los baños cubrían unos 202. 000 m² y podían acoger a unos mil seiscientos bañistas a la vez. 

Las termas de caracalla. Recreación.
Las termas de caracalla. Recreación.

Fueron los segundos baños públicos más grandes construidos en la Antigua Roma y contaban con piscinas, patios de ejercicio, un patio, salas de vapor, bibliotecas, salas de reuniones, fuentes y otros servicios, todo ello rodeado por jardines. ​ Los espacios interiores estaban decorados con coloridos suelos de mármol, columnas, mosaicos y estatuas colosales.

Caracalla también erigió en el año 212 un templo en el monte Quirinal dedicado a Serapis. Una inscripción fragmentaria encontrada en la iglesia de Sant' Agata dei Goti en Roma registra la construcción, o posiblemente la restauración, de un templo dedicado al dios Serapis. 

La inscripción lleva el nombre de Marcus Aurelius Antoninus, una referencia a Caracalla o a Heliogábalo, pero más probablemente al primero debido a su conocida y fuerte asociación con la deidad. 

En los alrededores del monte Quirinal también se encontraron otras dos inscripciones dedicadas a Serapis, así como un cocodrilo de granito similar al descubierto en el Iseum et Serapeum de Alejandría.

Su política militar

Durante su reinado como emperador, Caracalla aumentó la paga anual de un legionario medio, que era de 2.000 sestercios [5], es decir, unos 500 denarios [6] a entre 2.700 y 3.000 sestercios unos 675-750 denarios. 

Prodigó muchos beneficios al ejército, al que temía y admiraba a la vez, de acuerdo con el consejo dado por su padre en su lecho de muerte de atender siempre al bienestar de los soldados e ignorar a todos los demás. 

El arco de triunfo del emperador Caracalla en Volubilis en Marruecos.
El arco de triunfo del emperador Caracalla en Volubilis en Marruecos.

Caracalla necesitaba ganarse y mantener la confianza de los militares, y lo hizo con generosos aumentos de sueldo y gestos populares. Pasó gran parte de su tiempo con los soldados, hasta el punto de que empezó a imitar su vestimenta y a adoptar sus formas.

Cuando Caracalla terminó su campaña contra los alamanes, se hizo evidente que estaba excesivamente interesado por Alejandro Magno, a quien comenzó a imitar abiertamente en su estilo personal.

Incluso al planificar su invasión del Imperio parto, y también decidió organizar a dieciséis mil de sus hombres en falanges al estilo macedonio, a pesar de que el ejército había hecho de esta formación una táctica obsoleta. 

El historiador Christopher Matthew menciona que el término tiene dos posibles significados, ambos con connotaciones militares: 

  • El primero se refiere simplemente a la línea de batalla romana y no significa específicamente que los hombres estuvieran armados con picas. 
  • El segundo guarda similitud con las mulas marianas de finales de la República romana, que llevaban su equipo suspendido de una larga pértiga, que estuvieron en uso al menos hasta el siglo ii d. C.

En consecuencia, los phalangarii de la Legio II Parthica pudieron no haber sido piqueros, sino tropas de línea de batalla estándar o posiblemente triarios. 

La manía de Caracalla por Alejandro llegó a tal punto que visitó Alejandría mientras preparaba su invasión persa y persiguió a los filósofos de la escuela aristotélica basándose en la leyenda de que Aristóteles había envenenado a Alejandro, lo que mostraba el comportamiento cada vez más errático de Caracalla.

LAS GUERRAS DE CARACALLA

El emperador Caracalla participó en dos importante guerras.

  1. Guerra alamana

Aproximadamente un año después del asesinato de Geta en el año 213, Caracalla abandonó Roma para no volver jamás. Se dirigió al norte, al limex germanicus, para enfrentarse a los alamanes, que era una confederación de tribus germánicas que lo habían atravesado en Recia. 

Durante la campaña de los años 213 y 214, Caracalla derrotó con éxito a algunas de las tribus alamanas y resolvió otras dificultades a través de la diplomacia, aunque se desconoce exactamente con quién se realizó estos tratados. 

Durante su estancia, Caracalla reforzó las fortificaciones fronterizas de Recia y Germania Superior, de forma que pudiesen resistir cualquier otra invasión bárbara durante otros veinte años.

  1. Guerra parta

Caracalla llevó a cabo una serie de ofensivas en el este contra Partia en el año 216, con la intención de poner más territorio bajo el control directo de Roma. Ofreció al rey, Artabano IV de Partia una propuesta de matrimonio entre él y la hija del monarca.

Artabano rechazó la oferta, comprendiendo que la propuesta no era más que un intento de colocar el reino de Partía bajo el control de Roma, ​ y en consecuencia, Caracalla aprovechó la oportunidad para iniciar una campaña contra este imperio. 

Ese verano, el emperador romano comenzó a atacar la campiña al este del río Tigris como parte de su campaña contra el Imperio Parto. En el invierno siguiente, Caracalla se retiró a Edesa y comenzó a hacer los preparativos para renovar la campaña en primavera.

SU FINAL

A principios del año 217, Caracalla seguía instalado en Edesa antes de reanudar las hostilidades contra Partía. El ocho de abril del año 217, el emperador estaba viajando para visitar un templo cerca de Carras, donde en el año 53 a. C., los romanos sufrieron una derrota catastrófica a manos de los partos. 

Tras detenerse brevemente para orinar, Caracalla fue abordado por el soldado Julio Marcial, y apuñalado hasta la muerte. Marcial estaba indignado por la negativa de Caracalla a ascenderle al rango de centurión, y el prefecto del petrorio, Macrino, sucesor del difunto emperador, vio la oportunidad de utilizar a este soldado para acabar con el reinado de Caracalla. 

Inmediatamente después de la muerte del emperador, su asesino, Marcial, fue, a su vez, ejecutado. Cuando Caracalla fue asesinado, Julia Domna estaba en Antioquía ordenando la correspondencia, por lo que optó por eliminar los mensajes sin importancia, para que cuando su hijo regresara no se viera sobrecargado de tareas. Tres días después, Macrino se proclamó emperador con el apoyo del ejército romano.

Caracalla no fue sometido a una adecuada damnatio memoriae después de su asesinato. El Senado no lo quería, su popularidad entre los militares impidió que Macrino y el Senado lo declararan abiertamente hostil. Macrino, en un esfuerzo por apaciguar al Senado, ordenó la retirada secreta de las estatuas de Caracalla de la vista de la población. 

Tras su muerte, el público hizo comparaciones entre él y otros emperadores condenados y pidió que se aboliera la carrera de caballos que celebraba su cumpleaños y que se fundieran las estatuas de oro y plata dedicadas a él. 

Sin embargo, estos hechos tuvieron un alcance limitado. La mayoría de los borrados de su nombre en las inscripciones fueron accidentales o se produjeron como resultado de la reutilización. Macrino hizo que Caracalla fuera deificado y conmemorado en las monedas como Divus Antoninus.

No parece que haya habido ninguna mutilación intencionada de Caracalla en las imágenes que se crearon durante su reinado como único emperador.

CARACALLA Y LOS HISTORIADORES

Caracalla es presentado en Dion Casio, Herodiano y la “Historia Augusta” como un tirano cruel y un gobernante salvaje, imagen que se ve reforzada por el asesinato de su hermano Geta y la posterior masacre de los partidarios de éste que ordenó. 

Las fuentes contemporáneas presentan a Caracalla como un emperador soldado por su preferencia por la soldadesca frente a los senadores, una representación que le hizo aún menos popular entre los biógrafos senatoriales. 

Las catacumbas de Kom el-Shoqafa, donde se enterraron los caballos de Caracalla.
Las catacumbas de Kom el-Shoqafa, donde se enterraron los caballos de Caracalla.

Dion Casio presentó explícitamente a Caracalla como un emperador que marchaba con los soldados y se comportaba como uno de ellos. Este historiador se refirió a menudo a los grandes gastos militares que el emperador realizaba y a los subsiguientes problemas financieros que esto provocaba. Estos rasgos dominan la imagen de Caracalla en la literatura clásica conservada. 

Las termas de Caracalla se presentan en la literatura clásica como de una escala sin precedentes, e imposibles de construir si no fuera por el uso del hormigón armado. Sin embargo, el Edicto de Caracalla, promulgado en el año 212, pasa casi desapercibido en los registros clásicos.

La “Historia Augusta” es considerada por los historiadores como el relato menos fiable en cuanto a acontecimientos, historiografía y biografías entre las obras antiguas y está llena de materiales y fuentes fabricadas.

Las obras de Herodiano de Antioquía son, en comparación, mucho menos fantásticas que los relatos presentados por la “Historia Augusta”. El historiador Andrew G. Scott sugiere que la obra de Dion Casio se considera con frecuencia la mejor fuente para este periodo. 

El arco de Caracalla en Djémila en Argelia.
El arco de Caracalla en Djémila en Argelia.

Sin embargo, la historiadora Clare Rowan cuestiona la exactitud de este autor sobre Caracalla, refiriéndose a que mantiene una actitud hostil hacia éste y, por tanto, debe ser tratada con precaución. 

Un ejemplo de esta hostilidad se encuentra en una sección en la que Dion Casio señala, que Caracalla desciende de tres razas diferentes y que logró combinar todos sus defectos en una sola persona: la inconstancia, la cobardía y la imprudencia de los galos, la crueldad y la dureza de los africanos y la astucia que se asociaba con los sirios. 

A pesar de ello, Rowan sostiene que el esquema de los acontecimientos presentado por Dion es, generalmente, preciso, mientras que las motivaciones que sugiere el historiador son de origen cuestionable. 

Un ejemplo de ello es su presentación del Edicto de Caracalla. El motivo que Dion atribuye a este acontecimiento es el deseo de Caracalla de aumentar los ingresos fiscales. Sin embargo, esto es puesto en duda por los historiadores Olivier Hekster, Nicholas Zair y Rowan, debido a que la mayoría de las personas a las que el Edicto concedió la ciudadanía eran pobres. 

En su obra, Rowan también describe la representación que Herodiano hace de Caracalla, más parecida a un soldado que a un emperador.

La memoria de Caracalla fue revivida en el arte de los pintores franceses de finales del siglo xviii. Su carrera tiránica se convirtió en el tema de la obra de varios de estos artistas. Su fascinación por Caracalla era un reflejo del creciente descontento del pueblo francés con la monarquía. 

La visibilidad de Caracalla se vio influida por la existencia de varias fuentes literarias en francés que incluían tanto traducciones de obras antiguas como obras contemporáneas de la época. 

Geta muriendo en los brazos de su madre, por Jacques-Augustin-Catherine Pajou.
Geta muriendo en los brazos de su madre, por Jacques-Augustin-Catherine Pajou.

La imagen del emperador fue fácilmente accesible para los pintores debido al estilo distintivo de su retrato y a su inusual elección de moda militar que lo distinguía de otros emperadores. 

La historiadora del arte, Susan Wood, sugiere que esta reforma era para que la monarquía absoluta se convirtiera en una monarquía constitucional, según el objetivo original de la revolución, en lugar de la república en la que finalmente se convirtió. 

Wood también señala la similitud entre Caracalla y sus crímenes que condujeron a su asesinato y el eventual levantamiento contra el rey Luis XVI y su muerte: ambos gobernantes murieron como resultado de su aparente tiranía.

Caracalla ha tenido fama de ser uno de los peores emperadores romanos, percepción que sobrevive incluso en las obras modernas. El historiador de arte y lingüística John Agnew y el escritor Walter Bidwell describen a Caracalla como poseedor de un espíritu maligno, en referencia a la devastación que provocó en Alejandría. 

El emperador caracalla de joven.
El emperador caracalla de joven.

El historiador romano David Magie describe a Caracalla, en el libro “Roman Rule in Asia Minor”, como brutal y tiránico y apunta a la psicopatía como explicación de su comportamiento. 

El historiador Clifford Ando apoya esta descripción, sugiriendo que el gobierno de Caracalla como único emperador es notable casi exclusivamente por sus crímenes de robo, masacre y mala administración.

Esta representación es puesta en duda por Para el historiador el historiador Shamus Sillar, cita la construcción de calzadas y el refuerzo de fortificaciones en las provincias occidentales. 

Los profesores de historia Molefi Asante y Shaza Ismail señalan que a Caracalla se le conoce por el carácter vergonzoso de su gobierno, afirmando que “montó el caballo del poder hasta que estuvo a punto de morir de agotamiento”. Aunque su gobierno fue corto, su vida, su personalidad y sus actos lo convirtieron en una figura notable, aunque probablemente no beneficiosa, del Imperio romano.


BIBLIOGRAFÍA

Ando, Clifford “Imperial Rome AD 193 to 284: The Critical Century”. 2012. Edinburgh University Press. 
Asante, Molefi K.; Shaza, Ismail. “Interrogating the African Roman Emperor Caracalla: Claiming and Reclaiming an African Leader”. 2016. Journal of Black Studies.
Benario, Herbert. “The Dediticii of the Constitutio Antoniniana”. 1954. Transactions and Proceedings of the American Philological Association.
Bergeron, David. “Roman Antoninianus”. 2008. Bank of Canada Review.
Dion, Casio. “Historia romana”.
Fayanás Escuer, EdmundoJulia Domna, poder y filosofía”. 2019. Nuevatribuna.es Madrid.
Grant, Michael. “The Severans: the Changed Roman Empire”. 1996. Psychology Press.
Hadas, Moses (2013). History of Latin Literature (en inglés). Columbia University Press. 
Herodiano de Antioquía. “Historia del Imperio romano”.
Oetelaar, Taylor. “Reconstructing the Baths of Caracalla”. 2014. Digital Applications in Archaeology and Cultural History.
Pangerl, Andreas. “Porträttypen des Caracalla und des Geta auf Römischen Reichsprägungen – Definition eines neuen Caesartyps des Caracalla und eines neuen Augustustyps des Geta”. 2013. RGZM Mainz.
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Sillar, Shamus. “Quinquennium in provinciis: Caracalla and Imperial Administration 212–217”. 2001. ç
Tuori, Kaius “Judge Julia Domna? A Historical Mystery and the Emergence of Imperial Legal Administration”. 2016. The Journal of Legal History. 
Wood, Susan. “Caracalla and the French Revolution: A Roman tyrant in eighteenth-century iconography”.2010. Memoirs of the American Academy in Rome.


[1] Los arvales o hermanos arvales  fueron una cofradía sacerdotal romana cuyos orígenes remontaban a la época de la fundación de la ciudad (siglo VIII a. C.). Estuvo compuesta inicialmente por doce flamines consagrados al culto de Dea Dia, divinidad romana arcaica protectora de la agricultura y las cosechas, más tarde identificada con la diosa Ceres. Etimológicamente, la voz «arval» derivaba de arvum o aruum que quiere decir tierra trabajada.
[2] Era una práctica de la antigua Roma consistente en, como su propio nombre indica, condenar el recuerdo de un enemigo del Estado tras su muerte. Cuando el Senado romano decretaba oficialmente la damnatio memoriae, se procedía a eliminar todo cuanto recordara al condenado: imágenes, monumentos, inscripciones, e incluso se llegaba a la prohibición de usar su nombre. Muchos emperadores también se vieron afectados por esta práctica.
[3] Era una deidad sincrética greco-egipcia a la que Ptolomeo I declaró patrón de Alejandría y dios oficial de Egipto y Grecia con el propósito de vincular culturalmente a los dos pueblos.
[4] Es una instalación industrial en donde se funde, fabrican y acuñan monedas. El término ceca, es una palabra anticuada según la RAE y denominaba a un establecimiento oficial donde se fabricaba o emitía moneda.
[5] Es una antigua moneda romana de plata, cuyo valor equivalía a un cuarto de denario, a la centésima parte de un áureo, y a dos ases y medio. Solía ir marcado con las letras LLS (duae librae et semis(, 
[6] Fue una antigua denominación romana de plata​ acuñada aproximadamente entre los años268 a. C. y 360. Su valor inicial equivalía a diez ases, de ahí su nombre y su símbolo X. También era equivalente a dos quinarios (medios denarios), cuatro sestercios (cuartos de denario), veinte semises (medio as) y cuarenta cuadrantes (cuartos de as). A principios del siglo I se estableció al denario como una veinticincoava parte de un áureo.

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