lunes. 04.03.2024

Ainhoa Mela | @ainhoacriticas

Más de tres meses hemos tenido que esperar desde que Isabel Coixet presentó su Un amor en el festival de cine de San Sebastián para que los amantes del cine y la literatura hayan podido disfrutar el pasado 11 de enero del encuentro entre la directora catalana y la autora de la novela Sara Mesa.

Adaptar la que fue la novela revelación de 2020 ha sido un salto al vacío para esas dos mujeres con nombre propio que se esconden detrás de una de las grandes adaptaciones que nos ha regalado el cine español en 2023.

La primera pregunta obligada para quien ha visto su historia llevada por otros a la pantalla es clara ¿estás contenta con el resultado? Huyendo de los escritores que temen que la industria cinematográfica maltrate sus historias, Sara Mesa confió ciegamente en una directora a la que admira y cuyo trabajo no la ha decepcionado. “Sí me ha gustado, pero mi amor por la película y por el proyecto ha sido progresivo” afirmaba la escritora.

Adaptar la que fue la novela revelación de 2020 ha sido un salto al vacío para esas dos mujeres con nombre propio: Isabel Coixet y Sara Mesa

Desde que acogiese con escepticismo la llamada de su editorial para decirle que una de las grandes directoras de nuestro país estaba deseando convertir su novela en ficción hasta el día que se emocionó cuando visionó sola en un cine su historia llevada a la gran pantalla, el viaje de ver por primera vez adaptada al cine una novela suya ha sido para Sara Mesa uno difícil de olvidar. 

Dos eran las grandes preocupaciones de la autora sevillana ante el trabajo que Isabel Coixet tenía por delante: el posible uso que se hiciese de una voz en off para narrar la historia y el respeto para la autora primordial al punto de vista de la protagonista femenina con la que la obra narra el relato.

Pero sin querer participar en la adaptación del guión (“Estaba segura que no lo haría bien” confesaba la autora), Isabel Coixet se encontró con la difícil tarea de interpretar a su manera una historia que muchos creían inverosímil. 

Contando con la comprensión de su autora que asume que incluso cada lector adapta su novela cada vez que la lee, Isabel Coixet optó por dotar a algunos personajes de una forma distinta a la concebida por Sara Mesa. “Yo no me imaginaba al personaje del alemán enjuto como lo describía Sara” afirmaba Coixet durante el coloquio. “Cuando vi a Hovik Keuchkerian en la serie Antidisturbios dije: algún día quiero trabajar con él. Y cuando pensé en quien podía hacer este papel pensé en él”. 

Lo que ha quedado claro es que el trabajo de estas dos mujeres ha cautivado al público

Pero además del seco y directo Andreas, Coixet también hizo suyo otro personaje al que concibió como una particular venganza personal, inspirándose para el personaje de Lara, la perfecta y a veces ridícula madre de familia en la novela de Un amor en una de las madres del colegio de su hija que siempre la recriminaba con ironía el no ir diariamente a por ella. 

Sin embargo, a pesar de estas pequeñas licencias, la directora catalana tenía una cosa clara: el guión tenía que dejar que la fuerza de las palabras pesase más en la historia de Nat con la que Coixet afirmaba haberse sentido identificaba y a la que no pierde la oportunidad de defender con cariño. ¿Lo ha conseguido? “Para mí sí” afirmaba Sara Mesa. “Isabel ha introducido cambios, pero la esencia de la historia está ahí. Y eso para mí era lo más importante”.

Pero a la historia de este amor todavía le falta una página por escribir. Y es que este relato de un reducido grupo de personas obligadas a convivir en un pueblo remoto como definía Sara Mesa su obra durante el coloquio, opta el próximo 10 de febrero a 7 premios Goya. ¿Se alzará Un amor con el premio a mejor guión adaptado? Sólo el tiempo lo dirá. Frente a ella estarán duras competidoras como Bayona y su sociedad de la nieve. Pero lo que ha quedado claro es que el trabajo de estas dos mujeres ha cautivado a un público ya marcado por el viaje mental de una Nat a la que más de uno siente muy cerca. 

El salto al vacío de adaptar ‘Un amor’