sábado. 02.03.2024

Ainhoa Mela | @ainhoacriticas

Llamada a ser una de las grandes historias de amor de los próximos Oscars, llega a las pantallas españolas“Fallen Leaves”. La película elegida por Finlandia para ser su representante en los próximos premios de la Academia de cine estadounidense se sitúa ya entre las favoritas para pelear por la estatuilla en la categoría a mejor película de habla no inglesa que este año nada tendrá que envidiar la calidad de las películas nominadas en la categoría principal. 

Con el encanto de las películas sencillas y poco pretenciosas, “Fallen Leaves” llega para hacer la competencia a “Vidas Pasadas” por la gran historia de amor de la temporada. Muchos silencios y pocos diálogos son las notas características de la particular relación de Ansa y Holappa, dos almas perdidas y solitarias que malviven en Helsinki con trabajos precarios que no ofrecen ninguna estabilidad a sus vidas. Un mundo capitalista cada vez más despiadado parece haber dejado a su suerte a dos personas que intentan sobrevivir cada día, incluso a base de alcohol, a una vida carente de emociones y sentido. 

Un mundo capitalista cada vez más despiadado parece haber dejado a su suerte a dos personas que intentan sobrevivir cada día

Un encuentro causal entre ambos una noche en un bar dará comienzo a una relación que, a pesar de los malentendidos, luchará por sobrevivir al fatal destino, convirtiendo al amor en el unico antídoto contra un mundo cada vez más despiadado y menos empático. 

Una carencia importante es la que tiene esta particular historia de amor que el director finés Aki Kaurismäki ha enmarcado en una actual guerra de Ucrania omnipresente a lo largo de la pelicula. Y es que, lejos del amor pasional al que estamos acostumbrados, el contacto físico es el gran ausente en la historia de Ansa y Holappa. Las emociones contenidas embargan una relación que Aki Kaurismäk toma su tiempo en construir y que llega a la vida de sus protagonistas como una luz en medio de una realidad llena de oscuridad.

Con pinceladas de un homenaje al cine, son el compañerismo y el séptimo arte los dos únicos refugios y modos de evasión de una clase obrera que lucha por no perder su dignidad. 

Una de las grandes historias de la temporada donde cada fotograma es de una belleza indudable que vale la pena apreciar

Exquisito con un guión aparentemente sencillo, tierno y elegante, Aki Kaurismäk firma una gran obra en al que la estética retro y el contraste de colores hacen brillar una puesta en escena cuidada en sus detalles. Aún a riesgo de pecar de lentitud y teatralidad, el cineasta finés no escatima en esfuerzos de presentar una realidad social y una historia de dos en la que los contrastes inundada la pantalla: desde un amor sin demostraciones aparentes hasta radios antiguas que anuncian noticias nuevas, todo tiene un por qué para Aki Kaurismäk. 

Sin embargo, pocos serán los espectadores a quien la historia de “Fallen Leaves” vuelva a su memoria de manera recurrente una vez pasemos la página de esta temporada de premios. Un cierto ritmo monótono y una historia carece de novedad para un espectador ya habituado a que el amor nazca en cualquier circunstancia y frente a cualquier adversidad son las dos grandes debilidades de una pelicula que no es para recordar, pero sí para admirar. Y es que son los detalles y la riqueza cinematográfica lo que hace a una película sencilla y poco pretenciosa una de las grandes historias de la temporada donde cada fotograma es de una belleza indudable que vale la pena apreciar.

Estreno en cines: 27 de diciembre

Fallen Leaves: cuando el amor se convierte en antídoto frente a un mundo sin piedad