lunes. 22.07.2024
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Fotograma de la película. (Filmaffinity)

Cristina Rosales García | @cristinagaros_

El director coreano Jason Yu ahonda en la problemática del trastorno del sueño en su ópera prima Sleep, protagonizada por el dúo Jung Yu-mi (Train to Busan) y Lee Sun-kyun (Parásitos) interpretando a una pareja que poco a poco irá viendo su relación peligrar a causa de los extraños comportamientos de él durante las noches. Después del éxito cosechado en Cannes y Sitges, la película llegaba a la 33 edición del Fancine de Málaga, donde su proyección ha suscitado el mismo entusiasmo por parte del público y de la crítica.

Una noche, Soo-jin se despierta al notar a su marido sentado en el borde de la cama, con la mirada perdida en algún punto del piso que comparten. Tan solo tres palabras por su parte bastan para inocular la tensión en el espectador: “Alguien ha entrado”. Inmediatamente después se vuelve a quedar dormido mientras asistimos a un house tour patrocinado por Soo-jin en busca de ese intruso. Sin embargo, allí no hay nadie, salvo Pimiento, el pomerania de la pareja. Lo que comienza como un susto asociado al estrés que bien podría haber sido una anécdota si no hubiese ido a más, se convierte rápidamente en una auténtica pesadilla. El sonambulismo de Hyun-su es cada vez más intenso, y las acciones durante su estado onírico más peligrosas y grotescas —desde rascarse compulsivamente la mejilla hasta comer carne cruda de la nevera—. Pronto pasará a un estadio aún peor cuando Hyun-su intenta precipitarse al vacío desde la ventana de la habitación, haciendo caso omiso a los gritos y súplicas de su mujer. A pesar de las indicaciones del médico para reducir y aplacar los efectos del trastorno del sueño, nada funciona, ni siquiera la medicación. No será hasta el hallazgo del pomerania en el congelador cuando Soo-jin empiece a temer por la vida del bebé que está a punto de nacer.

El drama de la relación de pareja desde el inicio hasta el final, pero sin duda es la evolución del personaje de Soo-jin, la verdadera protagonista, la trama más interesante de la cinta. El comportamiento de su marido no la deja vivir tranquila y se encuentra a sí misma en un estado constante de preocupación y ansiedad que la llevan a creer en explicaciones sobrenaturales a lo que está ocurriendo: Hyun-su está poseído por el espíritu de su vecino, que estaba obsesionado con ella.

Sleep es un interesantísimo análisis de los miedos más profundos y primitivos del ser humano que funciona perfectamente gracias a la combinación de terror y comedia, y a unas interpretaciones espléndidas

Jason Yu hace un brillante uso del espacio. Salvo la consulta del médico y la clínica a la que Hyun-su acude para recuperarse, la mayor parte de la cinta se desarrolla en el apartamento, lo que transmite cierta sensación de claustrofobia. El hogar familiar, ese que ha sido testigo de los momentos de intimidad de la pareja, se convierte poco a poco en un lugar extraño y ajeno, perfecto para alimentar el peligro que se esconde dentro de ellos. La música, pero sobre todo los cambios de luz y de color, hacen que este espacio sea material de primera calidad para las pesadillas. Esta transformación que sufre el apartamento no es más que el reflejo tangible de la transformación que también están experimentando Hyun-su y Soo-jin, que van oscureciéndose a lo largo de los tres capítulos que conforman el filme.

Sleep es un interesantísimo análisis de los miedos más profundos y primitivos del ser humano que funciona perfectamente gracias a la combinación de terror y comedia, y a unas interpretaciones espléndidas. Con todo, la metamorfosis que sufre la trama, incluyendo ese cierre ambiguo y nada original, pueden no ser del gusto de todos. El prometedor debut de Jason Yu queda eclipsado por el desarrollo del argumento, que intenta conectar con su público sin llegar a conseguirlo del todo.

'Sleep': el peligro duerme al lado