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domingo. 14.08.2022
CRÓNICA DESDE BUENOS AIRES

Macri afirma que Cristina elige salir por la puerta chica

Cristina Fernández llena de obstáculos el camino de su sucesor, que asumirá la semana próxima.

Cristina-Macri

@jgonzalezok / Mauricio Macri estaba presentando el que será su gabinete, cuando soltó un par de frases lapidarias sobre la actitud de Cristina Fernández en el proceso de transición. “En vez de salir por la puerta grande, elige salir por la puerta chica”, aseguró, siendo algo más explícito después de la única y breve reunión que tuvo con ella tras las elecciones, de la que salió diciendo que no había valido la pena. “Me pareció que la presidenta no quiere colaborar, da la sensación de que va a seguir abonando a ver cuántos problemas nuevos le puede crear al nuevo gobierno”, dijo también.

En las últimas horas, Argentina asiste a un insólito pulso en torno a la ceremonia del próximo día 10 de diciembre, cuando asumirá Macri, y los obstáculos que viene sembrando Cristina Fernández en el camino del mandatario electo. En el primer caso, se puede considerar parte de una tragicomedia, pero el segundo es un serio problema que intenta fogonear el conflicto y las dificultades, sin concederle a Macri ni un minuto de tregua.

En el tema del traspaso de mando, Cristina Fernández quiere imponer sus condiciones y exige entregarle la banda y el bastón en el Congreso. Macri, por su parte, quiere jurar el cargo ante la Asamblea Legislativa y de ahí ir hacia la Casa Rosada, para recibir allí los atributos del poder. El primer modelo es el que utilizaron los Kirchner, pero Macri quiere volver a la tradición y seguir la fórmula que se utilizó al terminar los gobiernos de Raúl Alfonsín y de Carlos Menem.  

El problema reside en que Cristina quiere llenar el Congreso con militantes propios, que la despidan a ella a lo grande y sometan a Macri al abucheo y la bronca. Los palcos de invitados han estado estos años a disposición de los jóvenes de La Cámpora y otras organizaciones kirchneristas. De hecho diversos grupos ya han convocado a la gente a la plaza del Congreso para la misma hora en la que debe jurar Macri.

La Cámpora, la agrupación juvenil ultrakirchnerista, ya protagonizó actos bochornosos de este tipo. Hace cuatro años, por ejemplo, intentaron ingresar por la fuerza en el edificio del parlamento bonaerense, donde juraba Daniel Scioli como gobernador, para expresar su apoyo al vicegobernador, Gabriel Mariotto, de una línea interna diferente a la de Scioli. El hecho se saldó con varios heridos.

La alternativa de que no sea Cristina la que le ponga la banda a Macri es peor: sería el vicepresidente, Amado Boudou, cuya situación judicial es cada vez más complicada por varios casos de corrupción. Desde las filas del presidente electo no parecen preocuparse mucho con la actitud de la presidente, sugiriendo que pueden entregar los símbolos en la Corte Suprema. Todo puede pasar y no hay que olvidar que Cristina se hizo imponer la banda por su hija Florencia, contra toda regla y protocolo.

Las minas de tipo económico que va dejando la presidente a Mauricio Macri son más preocupantes para el futuro presidente. El gasto público ya es récord en la historia y el déficit público llega al 8%, a pesar de que también fue récord la recaudación impositiva. Las arcas del Banco Central a día 10 de diciembre pueden estar completamente vacías, una situación bien diferente a la de hace ocho años, cuando Cristina inició su primer mandato, que se encontró en el banco con 46.000 millones.

Con este panorama de fondo, la Corte Suprema dictaminó que una medida que data de los años 90, por la cual se restaba a las provincias el 15 % de lo que les correspondía por la llamada coparticipación federal –es decir, el dinero que reparte el gobierno central de los impuestos recaudados-, era ilegal. Ese dinero detraído iba para las arcas de la ANSES –la seguridad social-, después de que en el gobierno de Menem se privatizó el sistema de pensiones. Al ser recuperado por el Estado en el 2008, ya no debería descontarse ese dinero a las provincias.

El dictamen de la Corte se tomó después de atender un viejo reclamo que habían presentado tres provincias, Córdoba, San Luis y Santa Fe. La presidente, Cristina Fernández, emitió entonces un Decreto de Necesidad y Urgencia para extender el nuevo beneficio a todas las provincias, desfinanciando de golpe al futuro gobierno. La Corte no exigía tal medida, pero Cristina decidió ser generosa después de que su gobierno se aprovechó de ese 15 %, incumpliendo incluso con el reparto del resto del dinero coparticipable. El propio jefe de gabinete, Aníbal Fernández, ha reconocido que no se van a poder pagar las jubilaciones a menos que se eche mano del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.

El problema es que dicho fondo, que se creó para asegurar el futuro de las pensiones, fue usado en estos años por el gobierno para hacer frente al creciente déficit fiscal. El ejecutivo, a cambio, le daba a la ANSES títulos que se cotizan a valor nominal.

No son las únicas minas que dejó sembradas Cristina Fernández en el camino del futuro gobierno. Estos días firmó sendos decretos modificando el presupuesto nacional, autorizando la emisión de dos pagarés por un total de casi 1.100 millones de dólares. Se lanzarán el próximo día 9, una día antes del traspaso del mando, y vencerán el 8 de marzo, es decir, cuando apenas se habrán cumplido cien días de mandato de Mauricio Macri

En otro tipo de medidas, éstas de tipo político, hay que destacar el nombramiento en los últimos días de 14 nuevos embajadores. También se decidió hacer fijos a miles de trabajadores en distintas dependencias del Estado, engordando aún más el empleo público. En la mayoría de los casos se trata de parientes, amigos y militantes.  

La presidente, por otra parte, pidió que se le adjudique una división especial de integrantes de la policía federal para que integren su custodia personal, una vez que deje el poder. Serían 100 efectivos, que tendrían que seguirla en Buenos Aires, pero también en sus desplazamientos a la Patagonia, tanto a Río Gallegos, donde vive su hijo, como a la localidad turística de El Calafate, donde también tiene casas y hoteles. Ninguno de los ex presidentes tuvo tal cantidad de custodios, ya que la cifra siempre estuvo en torno a los 30.

Macri afirma que Cristina elige salir por la puerta chica
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