EL PEOR DATO DE LOS ÚLTIMOS 12 AÑOS

Desempleo, el nuevo récord del gobierno argentino

La desocupación golpea con mayor dureza a las mujeres jóvenes

Mauricio Macri. (Imagen: Casa Rosada)
Mauricio Macri. (Imagen: Casa Rosada)

La apertura indiscriminada de importaciones, el megaendeudamiento, el descalabro del tipo de cambio, la fuga de divisas y el lucro financiero de los mercados, son acciones dictadas por el FMI

El Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (Indec) informó que el desempleo se situó en el 9,6 por ciento durante el segundo trimestre de este año, el peor dato de los últimos 12 años.

El número de desocupados aumentó con respecto al mismo período del año pasado, cuando la tasa de desocupación se ubicó en un 8,7 por ciento. El INDEC señaló además que el trabajo en negro se ubicó en 33,2 por ciento.

El indicador más alto de trabajo informal correspondió a la región Noroeste, con 42,1 por ciento, y el más bajo en la Patagonia, con 18,9 por ciento. La desocupación golpea con mayor dureza a las mujeres jóvenes, y la mayor destrucción de empleos se produjo en el sector privado.

Las medidas económicas impuestas por el neoliberal Mauricio Macri provocaron una fuerte caída en la industria y el quiebre de miles de Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), elevando la cifra de desempleo a índices que no se registraban desde 2006.

De esta manera, los sucesivos ajustes del gobierno de Cambiemos alcanzan un nuevo récord. En apenas dos años y medio de gestión, el gobierno argentino provocó el retroceso de la economía de una manera acelerada, produciendo que dos millones de argentinos perdieran sus puestos de trabajo  

La apertura indiscriminada de importaciones, el megaendeudamiento, el descalabro del tipo de cambio, la fuga de divisas y el lucro financiero de los mercados, son acciones dictadas por el Fondo Monetario Internacional, entidad a la que el gobierno argentino ha entregado la soberanía económica del país.

Nada de esto es extraño; por el contrario, los países que han recurrido al FMI como salvación (incluida Argentina en dos anteriores oportunidades) ya han experimentado las consecuencias planificadas de desindustrialización y destrucción del tejido productivo nacional. La receta de la entidad financiera a la que responde el gobierno argentino ha provocado, además, el alarmante incremento de la cifra de pobreza e indigencia, cuyo dato más estremecedor certifica que la mitad de los niños argentinos ya son pobres.