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domingo 29/5/22
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RFID o identificación por radiofrecuencia es un método que ya se ha utilizado durante años en las tarjetas de débito/crédito y en las tarjetas de identificación de personal, pases de prensa entre otros para verificar la identidad de un usuario o empleado y concederle acceso a ciertos servicios o áreas específicas de una empresa, por otro lado, la biometría es el uso de los parámetros medibles en el cuerpo humano, como las huellas digitales, el rostro, la retina, el iris, las venas y los datos fisiológicos para identificar de manera precisa a una persona. En este artículo compararemos el RFID y la biometría para identificar cual es el más conveniente para una empresa en España en la actualidad.

Ventajas y desventajas de la identificación por radiofrecuencia

Se trata de una tecnología bastante aceptada por la sociedad y por los gobiernos, en especial por el Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea, que estandariza los parámetros de uso de datos y, en comparación con los datos biométricos, son mucho más permisivos con la identificación por radiofrecuencia.

Cubierta la brecha legal, hablemos de la seguridad: en general las tarjetas son muy seguras, dependiendo claro, de la tecnología que utilicen, el material del que estén hechos y de la calidad de los lectores pueden servirle a una empresa para tener bajo control muchos de sus procesos, las horas de entrada y salida de los empleados, el monitoreo de cargas y descargas y mucho más.

En cuanto a las desventajas, lamentablemente se fundamenta en el uso de tarjetas que pueden ser robadas o replicadas empleando la tecnología correcta, por lo que tiene grandes fallos de seguridad. Además, si un empleado llega a olvidar su tarjeta en casa no podrá ingresar a menos que la recupere, por lo que puede llegar a ser un inconveniente en caso de errores humanos.

Ventajas y desventajas de la identificación biométrica

La biometría es una tecnología de identificación mucho más precisa y, por esta razón, mucho más delicada, ya que si cae en manos equivocadas puede llegar a poner en peligro a la persona afectada. Sin embargo, gracias a las regulaciones de la Unión Europea, hoy en día es mucho más seguro y, siempre y cuando tu empresa cumpla con los requisitos establecidos por el Europarlamento, todo irá perfectamente.

En cuanto a seguridad es extremadamente eficiente: no necesitas tarjetas, solo la huella digital, el rostro u otros parámetros biológicos que identifiquen a tus empleados o usuarios, hace que sean mucho más rápidos los procesos internos de la empresa y no hay posibilidad de que un empleado olvide su dedo pulgar o su rostro en casa, lo cual es en sí una ventaja para el individuo.

Debes asegurarte de que quienes cedan sus datos biométricos hayan consentido de forma explícita el uso de estos datos y los mismos deben ser resguardados con extremo celo. En general, la biometría tiene un gran potencial, incluso es más barato de mantener, ya que no necesitas reponer tarjetas, solamente realizar mantenimiento periódico a los lectores y encriptar la base de datos, que, por lo general, si usas un servicio de terceros para instalar y mantener sistemas biométricos, esas cuestiones ya vendrán cubiertas por contrato.

RFID o identificación biométrica: ¿Cuál es la más conveniente para tu empresa?