miércoles 27/1/21

Cómo elegir entre una cuenta de ahorro y un depósito a plazo

Históricamente entre los productos estrella de las entidades bancarias encontramos las cuentas de ahorro y los depósitos a plazo, aunque los bajos tipos de interés de los últimos años han hecho que pierdan buena parte de su popularidad.

En ambos casos existe por parte del cliente un deseo de obtener una rentabilidad por el dinero con el menor riesgo posible, pero para poder responder a la pregunta sobre si es más conveniente una cuenta de ahorro o un depósito a plazo es necesario analizar diversos elementos.

Pasado de los depósitos a plazo fijo y de las cuentas de ahorro

Los depósitos a plazo fijo han sido durante muchos años los preferidos de los españoles, y en el 2007 por ejemplo, cumplían sobradamente la combinación deseada de seguridad y rentabilidad, ya que los mismos ofrecían hasta un 4,5% TAE en plazos relativamente cortos.

Por el contrario, las cuentas de ahorro no ofrecían tanto interés en esos años, por lo que la elección parecía bastante fácil si podías mantener el dinero unos meses inmovilizado.

Situación actual de depósitos a plazo fijo y cuentas de ahorro

El panorama económico ha cambiado radicalmente y el profundo descenso de los tipos de interés nos hace poner la vista en otros productos, ya que la mayoría de los depósitos a plazo nacionales tienen rentabilidades cercanas a cero.

Por el contrario, existen cada vez más cuentas remuneradas que, aunque sea por un plazo de tiempo pequeño, ofrecen rentabilidades mucho más altas. Por tanto la elección entre ambos productos es más compleja y tenemos que desgranar sus diversos componentes para ver qué solución final se adapta mejor a nuestras necesidades.

Comparamos sus características

Plazos

Quizás uno de los más importantes elementos a considerar es el plazo en el que se ofrece ambos productos. Las cuentas de ahorro normalmente tienen un plazo indefinido por lo que nos aligeran de la carga de tener que estar revisando o renovando nuestra cartera de depósitos cada cierto tiempo.

De todas maneras, esto no es siempre así, y podemos ver diversos ejemplos de cuentas remuneradas en los que las condiciones ofrecidas lo son solo por un plazo determinado.

Este es el caso de la cuenta nómina de Bankinter, una de las más conocidas del sector, que ofrece una rentabilidad TAE de un 5% durante el primer año, porcentaje que se reduce a un 2% en el segundo, y solo para los primeros 5.000 euros en ambos casos.

Los depósitos a plazo fijo, como su nombre indica, tienen un plazo definido y, si no se cumple, se suele perder la rentabilidad acordada en el momento del contrato.

Disponibilidad

Es el otro elemento fundamental de estos productos de ahorro, la disponibilidad del dinero durante su vigencia, o dicho de otra forma, saber que en caso de necesidad puedo rescatar mi dinero sin coste. En el caso de las cuentas de ahorro, la disponibilidad suele ser más alta, y salvo que haya unos mínimos que respetar se suele poder disponer del dinero a voluntad.

En el caso de los depósitos a plazo fijo es justo lo contrario y se establecen en ellos condiciones para limitar la disponibilidad del dinero hasta la finalización del depósito, o en otros casos permiten la retirada anticipada de los fondos perdiendo todos o gran parte de los beneficios que ofrecía el depósito.

Por eso si no tienes claro que vas a poder prescindir de dicha cantidad durante el tiempo exigido por el depósito, que puede llegar a ser de varios años, es mejor decantarse por una cuenta de ahorro que nos permita disponer de los mismos en caso de necesidad.

Forma de las aportaciones

Las aportaciones en los depósitos a plazo hay que realizarlas de una sola vez en el momento que se realizar la contratación del producto por lo que obliga a tener la cantidad total requerida desde un primer momento. En cambio, las cuentas de ahorro permiten hacer aportaciones sucesivas que hagan que el capital ahorrado y que genera beneficios, sea cada vez mayor.

Promociones por convertirse en clientes

La fidelidad no es algo que se premie en la banca actual sino todo lo contrario, tanto en cuentas de ahorro como en depósitos a plazo fijo, en muchas ocasiones hay condiciones especiales por hacerse cliente de la entidad. Condiciones que no están disponibles para los que ya lo son.

Vinculación

Otro elemento importante a tener en cuenta es el grado de vinculación que el banco impone para otorgar las condiciones ofertadas. Los hay con pocas exigencias como la cuenta de ahorro online de Nationale Nederlanden que otorga una remuneración del 0,5% TAE sin aplicar comisiones y que exige solamente ser titular de una cuenta corriente en un banco español.

En otros casos, la vinculación es mayor, como en la cuenta 1/2/3 del Banco Santander, donde será necesario tener la nómina o subsidio por desempleo por un importe de 600 euros mensuales, o en su caso una pensión por valor de 300 euros. Además requiere domiciliar tres recibos al trimestre que pertenezcan a diferentes empresas. También es necesario hacer un uso mínimo de la tarjeta de crédito que obliga a realizar seis pagos al trimestre.

Depende de ti

Si quieres saber qué es más conveniente, una cuenta de ahorro o un depósito a plazo, tienes que considerar tu perfil de ingresos y de ahorrador y ver la cantidad que puedas invertir, su disponibilidad y el plazo ofrecido.

Algunos depósitos pueden ofrecer rentabilidades altas, como los ofrecidos por bancos europeos, pero con el bloqueo de la cantidad de dinero correspondiente por plazos de tiempo elevado.

Por el contrario, las cuentas remuneradas más atractivas exigen de una vinculación con el banco que a veces puede resultar excesiva por el cliente si no se adapta a su forma habitual de funcionamiento. 

Cómo elegir entre una cuenta de ahorro y un depósito a plazo