miércoles 20/1/21

2020 acaba con 1.000 millones de turistas menos a nivel mundial. Escenarios para la recuperación

La preocupación por la marcha del turismo en el año 2021 ha llevado a la realización de diversos estudios como el elaborado por CESAE, donde se trata de vislumbrar las posibles claves para la recuperación, que si bien no alcance las cifras de los años precedentes, por lo menos posibilite la supervivencia de las empresas que mueven el sector. Agencias de viajes, Hoteles, compañías aéreas, restaurantes, transportes, etc. etc.

Algunos informes como el publicado por la Organización Mundial del Turismo calculan que la recuperación del sector no se producirá en un periodo como mínimo dos años y medio y un máximo de cuatro.

La incertidumbre es la palabra clave que se ha instalado entre los profesionales del sector. La rapidez con que se han conseguido diversas vacunas que ya se están suministrando a la población más vulnerable en varios países ha arrojado un rayo de esperanza que pronto podremos confirmar a la vista de los resultados.

En la generalización a nivel mundial de las campañas de vacunación y en la vuelta a la confianza de poder viajar con seguridad en aviones, trenes y autobuses están puestas todas las miradas de un sector que calcula ha perdido en el año casi un billón de euros.

El informe de CESAE considera que un repunte considerable puede llegar en el tercer trimestre del año en curso, debido básicamente al levantamiento de las restricciones de movilidad asociadas a la pandemia.

El “deseo de viajar” después de un año sin prácticamente poder hacerlo será el principal motor de la recuperación en palabras de Alberto Peris, director ejecutivo y socio fundador de CESAE Bussiness&Tourism School.

Un papel muy importante en 2020 para el mantenimiento del empleo o cuando menos para paliar los efectos del desempleo han sido las medidas adoptadas por los gobiernos europeos. Medidas como los ERTES negociados por muchas empresas del sector con los trabajadores han sido claves para mantener viva la posibilidad de recuperación de la actividad. Las ayudas públicas por parte de los estados y los planes de financiación a medio y largo plazo deberán ser implementadas con los fondos que de forma coordinada la Unión Europea se ha comprometido a implementar.

Dentro del sector, el segmento MICE, (Meeting, Incentives, Conferences and Events) es decir Reuniones, Incentivos, Conferencias y Eventos,se considera el más afectado, y su recuperación, será la última en producirse. Cuando el viaje está motivado por la asistencia a este tipo de eventos con fines profesionales los niveles de gasto suelen ser elevados. Este sector que había alcanzado un gran auge en los últimos años, con el desarrollo y generalización de las reuniones a través de medios virtuales, puede ser uno de los más perjudicados.

El proceso de digitalización y la adopción de nuevos procesos tecnológicos por parte de las empresas del sector turístico van a ser elementos de competitividad clave y las que mejor y más rápido se adapten tendrán más posibilidad de sobrevivir y liderar el futuro crecimiento. Los aumentos de productividad y de ratios como facturación o beneficio por empleado serán claves en los procesos de concentración que inevitablemente se producen después de crisis profundas en todos los sectores de la industria y los servicios. Aquellas empresas con mayor músculo financiero, recursos propios y gestión vinculada a la inteligencia artificial serán las que tengan más garantías de futuro.

Los transportes, la logística y la hostelería van a vivir con la llegada del 5G y las innovaciones tecnológicas una auténtica revolución, que se hubiera producido igualmente sin la pandemia. Obtener información de los clientes habituales o potenciales, compartir opiniones entre empresarios y clientes, la fidelización del usuario, mejorar el prestigio y la rapidez de respuesta en mundo online jugarán un papel relevante.

Generar confianza y flexibilizar las condiciones de reservas, cambios, reembolsos, cancelaciones o modificaciones hará que los clientes se inclinen por unas ofertas u otras en las que el precio seguirá teniendo importancia pero no será el factor decisivo. Se priorizará el servicio y la “fiabilidad” de la oferta y sus garantías sobre otras consideraciones.

La búsqueda de privacidad y de ofertas selectas dirigidas a un público de alto poder adquisitivo y que garantice la ausencia de contacto con otros pasajeros o la masificación tanto en el viaje como en la estancia supondrá un incremento del turismo de alto standing o exclusivo. La crisis económica que está viviendo el mundo afecta más a las capas de la población con poder adquisitivo medio o bajo que a las que disfrutan de altos niveles de renta. La evolución de las bolsas y los indicadores de distribución de la riqueza así lo atestiguan. El turismo de lujo tiene un buen porvenir.

Otro sector que ya está viviendo mayor actividad es el vinculado con el turismo de naturaleza, alojamientos en lugares apartados, rural o de poblaciones pequeñas que a la par de un incremento poblacional consecuencia de la búsqueda de viviendas alejadas de las grandes urbes ofrece mayores garantías de seguridad y de alejamiento de los focos de infección pandémica que se asocian más a las ciudades y a sus sistemas de transporte y formas de vida. Disminuir el número de contactos y la interacción con otras personas es una de las medidas más recomendadas por el expertos epidemiólogos.

La potencialidad y la rentabilidad a largo plazo del turismo en el mundo con la irrupción de los clientes asiáticos de países como China, India o Indonesia harán que junto a la bajada de precios nuevos grandes inversores acudan al sector en un momento de oportunidad. Fondos de inversión, multinacionales tecnológicas, grupos de inversión inmobiliaria que cuentan con abundancia de liquidez sin duda volverán la vista a un sector de futuro donde invertir sus recursos. La aparición de estos nuevos agentes será decisiva en la reconfiguración del sector aumentando el grado de internacionalización de la propiedad.

Conseguir la confianza del usuario en las medidas sanitarias, evitar cualquier posible contagio, garantizar medidas como la distancia social, salubridad e higiene van a seguir siendo fundamentales en el año 2021. La aparición de nuevas cepas del virus como las recientemente informadas en Sudáfrica o Inglaterra y su posible extensión deben tener una respuesta rápida por las autoridades sanitarias mundiales para evitar el temor a los viajes y al uso de los servicios turísticos.

Por último, aunque no menos importante, en un escenario volátil y con continuos cambios legislativos y de movilidad es necesario adaptar las previsiones con mucha flexibilidad y tener previstos los diversos escenarios para actuar con la rapidez y contundencia que la nueva realidad exige. Demorar las decisiones o esperar simplemente a que las cosas se solucionen por sí mismas es la peor de las actitudes.

2020 acaba con 1.000 millones de turistas menos a nivel mundial. Escenarios para la...