miércoles. 17.04.2024

Más allá de la constitución de las Asambleas que han sido descritas en mi anterior artículo, para forjar un modelo económico que en lo social sea más ecuánime que el que hasta ahora hemos denominado como economía de libre mercado, será preciso instituir dos tipos de medios de cambio que relacionándolos identitariamente con sus poseedores, nos sea dable evitar las fechorías que se cometen con el dinero fiat creados por los Estados. Unos medios que a semejanza de las criptomonedas que pretenden instaurar los Bancos Centrales impidan no sólo la ocultación de acciones como el robo, las estafas, el tráfico de drogas, el comercio de armas, la trata de blancas, la elución administrativa y entre otros, la evasión fiscal; y unos de cambio que para sortear los problemas que se derivan de la obligada utilización de la tecnología, temporalmente serían análogos al dinero fiat creados por los Bancos Centrales. Salvo que los mismos tendrían una fecha de caducidad.

En lo que se refiere a la primera de estas unidades dinerarias, a las cuales denominaríamos con el acrónimo SEICO (Sistema Económico de Iniciativa Controlada), el número que de éstos podamos poseer constituirá un poder de adquisición acreditado en la banca pública como cuentas personales, colectivas o unicelulares. Una cuentas que al estar relacionadas con unas Tarjetas Personales, TPs, Tarjetas de Empresas Colectivas, TECs y Tarjetas de Empresas Unipersonales, TEUs a través de la utilización de un Sistema de Acceso a la Red, su contenido no sólo estaría garantizado por el control informático que sobre los mismas se habría de ejercer; además se evitarían la mayor parte de las adversar circunstancias que se derivan de la utilización de unos medio de cambio sin identidad. 

Forjar un modelo económico que en lo social sea más ecuánime que el que hasta ahora hemos denominado como economía de libre mercado

En lo que se refiere a los medios de cambio que para sortear los problemas que se derivan del obligado uso de una tecnología que en determinados momentos y lugares no nos sería dable utilizar, temporalmente serían parecidos al dinero fiat creados por los Bancos Centrales; salvo que tendrían una fecha de caducidad. Un dinero fiat que como Unidades Dinerarias Auxiliares, UDAs sería utilizado dentro de nuestra economía así como en nuestras transacciones con el Exterior. A este respecto creo necesario decir que debido a su complejidad, los perfiles que habrán de caracterizar a estas UDAs, así como su utilización queda pendiente para detallarlos en mi próximo artículo. 

Sé que en lo que respecta a la existencia y el uso del SEICO serán muchos que invocarán que la utilización de estos medios de cambio constituye una violación de la identidad; un atropello a la sacrosanta libertad que es el alma matter de la democracia; una democracia subjetivada con la que se trata de ocultar las actividades con la que los que la defienden necesitan para traficar con las desgracias que sufre el resto de los que se han acostumbrados a contemplar nuestro modelo de sociedad como una democracia que no tiene en cuenta lo que representa el concepto "demos". 

Según Yanis Varoufakis, "Ningún banco central puede servir a los intereses del pueblo mientras sea independiente del demos". Una democracia en la que se está sustituyendo el poder y la libertad del pueblo por un poder transferido a unas entidades ajenas a dicha libertad. ¿O es que los defensores de esta libertad no están al corriente de que de la misma manera que el Estado conoce la existencia de los bienes raíces y de los cambios que en éstos se producen a lo largo del tiempo, en lo que se refiere a los medios de cambio su cognición es un anatema? ¿Cómo pretenden refutar la creación y la utilización del dinero fiat instituido por el Estado y al mismo tiempo, justificar la existencia y sobre todo la utilización de un medio de cambio como el de las criptomonedas, que se rige por la existencia y enmascaramiento de unos "blockchains en los que se recoge la creación de unos "mineros" anónimos y por tanto imposible de rastrear? ¿No llegan a entender que con esos medios de cambio instituidos por el Estado se está llevando a cabo la materialización de la trilogía de el "qué" se ha de producir, el "cómo" y el "para quién", que constituye el verdadero "alma matter" de las funciones que ha de desarrollar la economía? ¿Que con la creación de un medio no controlado se estará respetando aquello del "qué" y del "cómo", pero nunca consumar el "para quién" se materializa un proceso económico? Al ser desconocidos estos defensores de la libertad, con la proliferación de estos medios no controlados la economía sólo podría ser sólo "su" economía. 

Una democracia en la que se está sustituyendo el poder y la libertad del pueblo por un poder transferido a unas entidades ajenas a dicha libertad

Con lo cual, el Estado, al haber perdido por una parte su potestad de imponer unos gravámenes a los rendimientos obtenidos de las transacciones económicas, como por otra, su capacidad de crear dinero fiduciario con el que adquirir y distribuir en la sociedad bienes que ya se hubieran producido (ya que para evitar impuestos con los que subvenir necesidades que el sector privado no tendría el por qué cumplimentar, todos darían prioridad a unos medios de cambio que no estuvieran controlados). Con lo cual, al Estado no le quedaría ni siquiera la potestad de poder cubrir sus obligaciones a través de sus imposiciones a las rentas del trabajo. Y esto, sencillamente porque hasta los salarios estarían siendo abonados en medios de cambio virtuales. Aquí, ni siquiera tendríamos necesidad de contemplar el hecho de que a través de la fagocitación del sector público se incrementaran los rendimientos económicos que obtiene el capitalismo en el sector privado. 

Con la eliminación de molestos gravámenes no tendría sentido recurrir a las externalizaciones. El Estado habría dejado de existir. Habría dejado de ser una entidad que estuviera representando una población, un territorio y un poder reconocido como tal por otros Estados. Y para que la sociedad siga siendo, el Estado tiene que subsistir. Lo que es de esperar que no ocurra es que en una sociedad en la que sus miembros son (o al menos no deberían ser simplemente borregos), existan suficientes resilencias para que este sueño húmedo del capitalismo no pueda nunca llegar a materializarse.

Con la creación de dinero bancario no se producen los mismos efectos que los que tienen lugar con los que crea el Estado

Con respecto a lo que anteriormente se ha dicho de que el Estado, al haber perdido su capacidad de crear dinero fiduciario con el que adquirir y distribuir en la sociedad bienes que ya se hubieran producido, considero preciso reseñar que cuando el Estado crea dinero, está adquiriendo bienes que ya han sido creados; y como lo que éste ha introducido en el mercado tendrá que estar representando a los bienes existentes, con lo que ha creado y adquirido genera un proceso redistributivo en el seno de la economía. 

Refiriéndonos ahora a la creación de dinero bancario tenemos que asumir que con él se podrá adquirir bienes materiales, pero como esta creación es temporal (puesto que las acreditaciones tienen que ser canceladas), y consecuentemente no puede representar un bien permanente, con su creación lo que ha conseguido ha sido agilizar temporalmente la actividad de un proceso que por su naturaleza acaparativa tiende indefectiblemente a estancarse. Lo que ocurre es que como a esta creación de dinero bancario que ha dejado de tener los coeficientes de caja que otrora tenía, hemos de añadirle un incremento exponencial de la creación y designación por parte de los Bancos Centrales a la banca de un poder adquisitivo que conllevaba un interés cercano al 0%, se han generado tanto un incremento de la Deuda Pública como un proceso inflacionario; unas consecuencias que han provocado un verdadero caos en la economía. Un desenlace que nos viene a mostrar que con la creación de dinero bancario no se producen los mismos efectos que los que tienen lugar con los que crea el Estado. Salvo que a este Estado le ocurra lo mismo. Que si crea más dinero fiat que el incremento de las riquezas que reflejen dos períodos consecutivos del Producto Interior Neto, la valoración de esas riquezas pasa de ser un valor real a un valor nominal. 

¿Valor real o valor nominal de la riqueza?