martes. 23.04.2024
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Cuando hablamos de memoria democrática hablamos de la República, del golpe de Estado y de la posterior dictadura, pero no solo. Los hitos de la historia de la democracia en España, sus logros y fracasos, se remontan a las Cortes de Cádiz abarcando así dos siglos que conforman el pasado histórico reciente. Ese amplio periodo que va de 1812 a 1978 dibuja el devenir histórico en la lucha y conquista de derechos y libertades, a veces victoriosa, a veces frustrada. El espíritu de la reciente Ley de Memoria Democrática pone en valor ese legado, y lo hace de la mano de otra normativa, la última reforma educativa LOMLOE de la que han emanado decretos curriculares para llevar la memoria a la escuela. A ello está dedicada la Fundación CIVES y su presidente, Victorino Mayoral (*), que nos cuenta el proyecto 'Educación Ciudadanía y Memoria Democrática' en el que está embarcado para que las nuevas generaciones conozcan la Historia y los momentos clave donde se sembró la semilla del desarrollo democrático de España.

¿Qué debe entenderse como memoria democrática desde el punto de vista educativo? Es la pregunta que se formuló CIVES y que ha culminado en un proyecto en colaboración con la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, para establecer materias, contenidos, conceptos en enseñanza mínimas para Bachillerato, Educación Secundaria Obligatoria y Educación Primaria. La Fundación comenzó en diciembre pasado con la celebración de actos por todo el territorio nacional con el objetivo de sensibilizar, divulgar e impulsar la presencia de la memoria democrática en las escuelas. Hasta la aprobación de la nueva ley de memoria, estas materias no eran obligatorias, sino “acciones de carácter voluntario desarrolladas y aceptadas en ámbitos escolares por iniciativa de profesores y de centros”, explica Mayoral. “El cambio cualitativo y cuantitativo” se ha producido con la ‘Ley Celaá’, avalada esta semana por el Tribunal Constitucional, y los decretos posteriores aprobados por el Gobierno, para establecer los planes de estudio en determinadas asignaturas con contenidos concretos de memoria democrática.

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Victorino Mayoral, presidente de CIVES

ESAS CORTES DE CÁDIZ

El despliegue curricular abarca tres grandes periodos. Por un lado, el ya establecido por la ley de 2007, principalmente enfocada a los 40 años que trascurren desde el golpe de Estado de 1936 y el 20 de noviembre de 1975, día de la muerte de Franco; y por otro -y esto es lo novedoso- los 120 años que van desde el 19 de marzo de 1812 con la aprobación por las Cortes de Cádiz de la popularmente conocida constitución ‘la Pepa’, de corte liberal, hasta la proclamación de la II República y la aprobación de la Constitución el 9 de diciembre 1931. Los nuevos planes de estudio incorporan además el más reciente periodo, los 45 años transcurrido desde el fin de la dictadura y la restauración democrática con la Constitución de 1978. Y todo ello establecido como enseñanzas obligatorias.

El proyecto impulsado por CIVES pretende llegar a 1.500 personas, entre docentes y representantes de estudiantes, con actos divulgativos convocadas en todas las comunidades autónomas y con cierre en Madrid, el próximo mes de septiembre. “Nuestra campaña divulgativa y sensibilizadora trata de llamar la atención al profesorado", como una de las claves del programa, asegura Mayoral; después habrá que abordar que las editoriales incorporen estos contenidos en los libros de texto. La Fundación también quiere llevar a cabo una labor de carácter formativo y desarrollar otras acciones de memoria similares a lo que se ha hecho en países como Argentina, Chile o Alemania. Los siguientes pasos serán en el ámbito universitario, principalmente enfocado en la formación del profesorado, así como en las oposiciones de funcionarios públicos.

La Constitución de 1931 que es la culminación de la conquista máxima de derechos y libertades que se ha producido en una Constitución en nuestro país

“Lo que se plantea es que la enseñanza de la historia de España no empiece en Atapuerca sino en la Constitución de 1812, de la que parte el proceso de conquista de derechos y libertades de la ciudadanía y todo el proceso del siglo XIX hasta llegar a la República y la Constitución de 1931 que es la culminación de la conquista máxima de derechos y libertades que se ha producido en una Constitución en nuestro país”, afirma Mayoral.

LA GUERRA DE ESPAÑA

Llevar la memoria democrática a la escuela también obliga a clarificar conceptos y acabar con el revisionismo histórico de las derechas. En el programa de CIVES para los nuevos planes de estudio se desvincula la República de la guerra y la ‘guerra civil’ pasa a llamarse la ‘guerra de España’. “La República no es la causante de la guerra”, subraya Mayoral que explica que, a partir de 1931, “hay sectores políticos en España que conspiran para destruir la democracia, y lo consiguen, la destruyen, ganan la guerra y configuran un sistema absolutamente contrario a los derechos y libertades durante cuarenta años”, la dictadura, “el periodo de destrucción de la democracia”. Y todo eso hay que explicarlo: “quién lo hizo, porque, cuánto dura…”.

Redefinir la Guerra Civil como la Guerra de España se explica -según Mayoral- por la consideración que hay que darle de conflicto internacional y el resurgir del fascismo en Europa y de fuerzas políticas, en Italia, Francia y la propia España que “tratan fundamentalmente de destruir el sistema democrático”. Por ello, para el presidente de CIVES, la memoria democrática “no hay que explicarla en términos de la guerra de los abuelos” tal y como refirió recientemente Alberto Núñez Feijóo, y tampoco como lo declarado por el anterior líder del PP, Pablo Casado, cuando dijo aquello “aún más rebuscado” de que ‘la guerra civil fue un enfrentamiento entre quienes querían la democracia sin ley y quienes querían la ley sin democracia’.

Los que no creían en la democracia ven que se puede consolidar con la II República, van a por ella y la destruyen, esa es la cuestión

DESTRUYERON LA DEMOCRACIA

Victorino Mayoral abunda en esta idea: “La Memoria Democrática no hay que explicarla desde la perspectiva de que a mi abuelo le mataron estos o los otros; que si había rojos o azules; que si unos fueron más malos que los otros… No, eso se llama historia interminable, eso no tiene solución. La cuestión es que se construyó una democracia y unos señores que tenían la idea de destruirla, dan un golpe de Estado y instauran una dictadura. No porque había mucho desorden, como se dice, sino porque los que no creían en la democracia ven que se puede consolidar con la II República, van a por ella y la destruyen, esa es la cuestión”, afirma.

Además de los encuentros territoriales y el acto a nivel nacional que se celebrará en otoño en Madrid, el proyecto impulsado por CIVES también incluye investigación sobre el exilio y la memoria de las mujeres, así como otras actividades en formación e itinerarios de los 'lugares de memoria'.

(*) Victorino Mayoral, presidente de CIVES | Exdiputado del PSOE en el Congreso | Exconsejero de Educación dela Junta de Extremadura.

Próximo encuentro de “Educación, Ciudadanía y Memoria Democrática”

“La memoria democrática de España no se puede explicar en términos de guerra de abuelos...