domingo. 21.07.2024

De la "obscenidad" a la "blasfemia": la rabieta china por el Nobel de la Paz

El disidente chino Liu Xiaobo gana el Nobel más controvertido. El año pasado se lo quitó el presidente de EEUU, Barak Obama, que fue la sorpresa que saltó a última hora provocando un amplio debate. Liu, que está preso en su país, ha sonado durante años y la posibilidad de un conflicto diplomático siempre ha pesado sobre su candidatura.
NUEVATRIBUNA.ES / AGENCIAS - 8.10.2010

El Ministerio chino de Asuntos Exteriores ha calificado de "obscenidad" la concesión del Premio Nobel de la Paz al disidente y preso político chino Liu Xiaobo y ha reiterado que esta decisión afectará a las relaciones entre China y Noruega. "Esto es una obscenidad contra el Premio Nobel de la Paz", ha declarado el portavoz del Ministerio chino de Asuntos Exteriores, Ma Zhaoxu, en un comunicado difundido por la página de Internet del departamento, www.mfa.gov.cn. "Liu Xiaobo fue hallado culpable de violar la legislación china" y las acciones del disidente "son contrarias a los objetivos del Premio Nobel de la Paz", añade el comunicado, concluyendo que "al atribuir el galardón a esta persona, el Comité Nobel ha violado y blasfemado ese premio".

Desde Oslo, el ministro noruego de Asuntos Exteriores, Jonas Gahr Stoere, ha declarado que el Gobierno chino "no tiene motivos" para actuar contra Noruega por la concesión del premio y ha recordado que el Comité Nobel noruego es un órgano independiente del Gobierno. "No quiero echar leña al fuego, pero para nadie es un secreto que China lleva muchos años advirtiendo de que la concesión del Nobel de la Paz a un disidente chino causaría una reacción negativa", ha dicho.

La esposa del disidente, Liu Xia, se ha declarado "encantada" por la noticia, y ha agradecido a todos los que apoyaron a su marido, incluyendo al Dalai Lama, líder del budismo tibetano, cuya obtención del Nobel de la Paz en 1989 provocó igualmente la cólera del gobierno chino.

Francia y Alemania han pedido la inmediata liberación del disidente. Por su parte, la organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional ha llamado a "reforzar la presión internacional para que Liu y los numerosos presos políticos chinos sean liberados".

PRESIONES CHINAS

La reacción de Beijing es cualquier cosa menos una sorpresa. La concesión del premio al disidente chino ha costado años de 'nominaciones'. Apenas unas horas antes de que se hiciera pública la noticia, la tradicional ola de especulaciones sobre quién sería el ganador había alcanzado ayer su punto máximo.

Liu es el primer chino que gana el premio, pero la perspectiva de que fuera él el elegido había alarmado tanto a Beijing que ya la semana pasada el director del Instituto Nobel reveló que un funcionario chino le había advertido de que esa decisión "causaría tensiones en la relación entre China y Noruega". "Creo que sus actos están en completa contradicción con los objetivos del premio Nobel de la Paz", dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, en una respuesta inusualmente dura a los rumores que situaban a la cabeza en las apuestas a Liu.

Para complicar aún más las cosas, un grupo de 14 disidentes exiliados también le pidió al comité del Nobel que no concediera el premio a Liu, porque sería un laureado "inadecuado". En una carta, los firmantes acusaron a Liu de difamar a otros activistas, de abandonar a miembros perseguidos del movimiento espiritual Falun Gong y de ser complaciente con el liderazgo chino. Esa carta ha indignado a muchos defensores de los derechos humanos, dentro y fuera de China, que alegan que ese ataque distorsiona el largo recorrido de Liu como líder del cambio pacífico.

Sus partidarios dicen que Liu ha sido un pragmático defensor del cambio desde 1989, cuando convenció a los estudiantes que ocupaban la plaza de Tiananmen de que se marcharan cuando los tanques del ejército se disponían a avanzar. Recientemente, Liu fue condenado a 11 años de prisión por el manifiesto Estatuto 08, que reclamaba elecciones y el fin del poder del Partido Comunista.

Pese a sus diferencias con las estrategias, muchos intelectuales y activistas que viven en China califican a Liu de pensador dinámico que agrada tanto a los miembros del partido como a sus más enérgicos opositores. Xi Liu, profesor de lingüística residente en Londres, que tradujo la carta anti-Liu al inglés, dijo que esa oposición no le resultaba problemática. "No creo que un Premio Nobel pueda cambiar a China", dijo Yi. "Se lo otorgaron al Dalai Lama, y en China nada cambió."

El flamante Nobel de la Paz se está interpretando ya como la plasmación de una regla no escrita: a un año en el que se opta por una candidatura de 'promesas', le debe seguir otra de hechos. Así lo comentan los expertos en analizar los misteriosos mecanismos que inducen a los cinco miembros del comité noruego a tomar sus decisiones. Estos expertos recuerdan que el año pasado Barak Obama comentó, nada más eneterarse de que había sido el premiado, que no se merecía ser el premio Nobel de la paz.

En el caso de Liu Xiaobo, se espera el aplauso internacional debido a que está encarcelado y es un acreditado luchador por los derechos humanos y la democracia en su país, por mucho que haya sido rechazado`por el Gobierno chino.

COMUNICADO DEL COMITÉ NOBEL

En su comunicado, el Comité Nobel noruego anunció este viernes que "ha decidido conceder el Premio Nobel de la Paz 2010 a Liu Xiaobo por su larga y no violenta lucha en favor de los Derechos Humanos elementales en China".

El Comité, prosigue el texto, "considera desde hace tiempo que existe una estrecha relación entre Derechos Humanos y paz" y que tales derechos "son un requisito para la 'fraternidad entre las naciones' a la que se refirió Alfred Nobel en su testamento". "En las últimas décadas, China ha logrado avances económicos difíciles de igualar en la historia" y prosigue: "El país tiene en la actualidad la segunda economía más fuerte del mundo, cientos de millones de personas han salido de la pobreza y el ámbito de la participación política también se ha ampliado".

Esta nueva situación de China "entraña mayores responsabilidades", estima el Comité noruego. "China forma parte de varios acuerdos internacionales de los que es signataria, así como dispone de sus propias disposiciones respecto a los derechos políticos", continúa. Por ejemplo, precisa, "el artículo 35 de la la Constitución de China establece que 'los ciudadanos de la República Popular de China disfrutan de libertad de expresión, de prensa, de reunión, de asociación y de manifestación'". Lo que lamenta es que "en la práctica, está demostrado que estas libertades están claramente restringidas para los ciudadanos chinos".

Según el comunicado, la campaña en favor de los Derechos Humanos universales "cuenta con el apoyo de numerosos chinos, tanto en la propia China como en el extranjero". "Mediante el duro castigo de que ha sido objeto, Liu se ha convertido en el más importante símbolo de esta amplia lucha por los Derechos Humanos en China".





De la "obscenidad" a la "blasfemia": la rabieta china por el Nobel de la Paz