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martes. 28.06.2022

Cospedal y el Pacto de Estado por la Educación: parole, parole, parole

Los argumentos que ha presentado la oposición para justificar su negativa al documento de Gabilondo se contradicen. Gran parte de las reivindicaciones del PP se contemplan en la propuesta, incluso la izquierda se ha enfrentado al ministro por recortar el modelo progresista. Entonces ¿Por qué el PP insiste en rechazarlo?
> Certificado de defunción para el pacto educativo
NUEVATRIBUNA.ES / AGNESE MARRA - 06.05.2010

Después de siete meses de negociaciones, decenas de reuniones y modificaciones, el PP una vez más le ha dicho ‘no’ al Pacto de Educación. Este jueves tenían la última palabra ya que se acababa el plazo de 15 días que dio el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, para que las distintas formaciones dieran su opinión sobre el documento.

La justificación ante la negativa ha sido muy general: “Le he dicho al ministro, y lo he hecho con pesar, que el Gobierno no puede pedir un cambio para que las cosas sigan igual”, dijo en rueda de prensa María Dolores de Cospedal. La segunda del PP se refería con esa frase a que el pacto no contempla un cambio de modelo de la LOGSE, un sistema según Cospedal que “en 20 años ha llevado a un fracaso escolar del 30%”.

El resto de explicaciones que ha ofrecido la secretaria general del PP son un tanto contradictorias. Según el PP el documento que presentó el ministro Gabilondo “sólo recoge un 80% del programa del PSOE y ninguna de las demandas del PP”. Sin embargo otras formaciones piensan todo lo contrario, tal y como sucede con ERC, o con las organizaciones de la comunidad educativa laica y de izquierdas quienes han decidido rechazar el pacto por incluir demasiadas renuncias al modelo progresista con el único objetivo de tratar de sumar al PP al pacto.

Pero las contradicciones de Cospedal aumentan cuando se analizan las reivindicaciones de su partido frente al contenido del documento presentado por el PSOE. Uno de los puntos más polémicos y por los que más se ha interesado el PP es el que se refiere a la libertad de enseñanza. La oposición propone dar más ‘oportunidades’ a la enseñanza concertada. Desde el PP solicitan que no sea una decisión de las autonomías el financiamiento de los colegios concertados, sino que por Ley cualquier escuela privada que tenga demanda pueda ser inmediatamente subvencionada. El texto de Educación sólo contempla la posibilidad de dar toda la información a los padres para que puedan elegir. Habla de “favorecer la libertad de elección de las familias, en el marco de la programación general de la enseñanza que realizan las administraciones educativas, facilitándoles una adecuada información sobre los proyectos educativos de cada uno de los centros públicos y privados concertados”. Quizás sea este punto en el que las posturas de ambos partidos estén más alejadas.

Sin embargo otra de las peticiones que hace el PP, como es el caso de las enseñanzas comunes en las diferentes comunidades autónomas, se inscribe de la misma forma en el texto entregado por Gabilondo. “En la Educación Secundaria Obligatoria hemos de garantizar, tanto las enseñanzas comunes a todos los estudiantes, con el fin de conseguir la adquisición de las competencias básicas, como ofrecer una oferta más diversificada al final de la etapa para responder a las diferentes motivaciones, intereses y necesidades del alumnado con el fin de que puedan continuar los estudios postobligatorios de bachillerato o formación profesional de grado Medio”, reza el documento para el pacto. En principio en este punto PP y PSOE deberían estar de acuerdo.

La mayor polémica se la ha llevado el tema del castellano frente al uso de otras lenguas. El PP quiere que la enseñanza en castellano en las comunidades bilingües sea impartida “en pie de igualdad”. Cospedal parecería no haber leído bien el documento ya que en él dice que en las comunidades donde se hablen otras lenguas, sus alumnos deberán terminar la enseñanza obligatoria dominando tanto el castellano como la lengua cooficial, lo que también se podría entender como “en pie de igualdad”. Es más, el diputado de ERC, Joan Tardá, ha criticado al PSOE justamente porque le parece “insultante que en el documento no exista ni tan solo una frase que haga referencia a las lenguas distintas a la española en su relación con el universo de la educación”.

OPOSICIÓN POR OPOSICIÓN

Si las reivindicaciones de las que tanto presume el PP son contempladas en el documento ¿Cuál es el problema de la oposición a la hora de firmar el pacto? En lo único que no ha transigido el ministro Gabilondo ha sido en la posibilidad de convertir la escuela publica en sólo escuela privada, tal y como parece buscar el PP con su ideario de concertar cualquier colegio que lo solicite. En el resto de puntos el PSOE ha sido más que transigente. Gabilondo ha dejado al margen temas conflictivos como la laicidad, o la enseñanza de Educación para la Ciudadanía, incluso llevándose las críticas de grupos de izquierda o del propio Sindicato de Estudiantes que también ha decidido rechazar la propuesta.

El PSOE ha propuesto medidas tan generales que aparentemente deberían ser del agrado de todos. Entre sus objetivos están que todos los estudiantes finalicen la educación obligatoria, fomentar la formación como mínimo hasta los 18 años y un profesorado con la preparación necesaria para hacer frente a las necesidades actuales y futuras.

Otras de sus propuestas son el incremento de plazas en el ciclo de educación de 0 a 3 años, un mayor número de programas de apoyo y refuerzo educativo, la realización de evaluaciones de diagnóstico en 4º de Educación Primaria y 2º de Educación Secundaria y la actualización de los títulos de Formación Profesional. Pero todo esto parece no convencer al PP que sólo aporta una posibilidad: un cambio estructural del sistema educativo o nada.

Sin embargo no es la primera vez que la oposición boicotea las ideas del ministerio de Educación. El PP no sólo ha roto un pacto sino que tampoco ha colaborado con políticas como la de las Escuelas 2.0 en la que se ofrece que cada alumno tenga un ordenador portátil. Para implantar la infraestructura la condición era un copago del 50% por parte del Estado y otro 50% por parte de las autonomías. Mientras en Andalucía ya se han implantado algunos ordenadores, en comunidades gobernadas por el PP como Valencia o Madrid se han buscado excusas para rechazar un material que podría ser novedoso y crucial para la formación de los alumnos.

HABRÁ PACTO CON O SIN PP

El ministro Gabilondo ha repetido en varias ocasiones que tiene “una paciencia infinita” para seguir negociando. Sin embargo ya ha advertido que si el PP se niega a apoyar dicho pacto, éste se aprobará con la ayuda de otros partidos. Hasta el momento sólo se ha unido UPyD a la decisión de rechazar el documento. Sus razones también tienen que ver con la polémica del castellano en las aulas, Rosa Díez tampoco leyó bien el texto que les ofreció el ministro hace dos semanas.

A partir de este momento, Gabilondo usará el texto, elaborado atendiendo a las inquietudes de casi un centenar de organizaciones, sindicatos y partidos políticos, como programa de su ministerio para mejorar la enseñanza. Mientras el PP seguirá asegurando que su negativa “nada tiene que ver con una decisión electoralista”, pero al poco que se conocen sus argumentos, éstos mismos se caen por su propio peso.

Cospedal y el Pacto de Estado por la Educación: parole, parole, parole
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