sábado. 02.03.2024
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José Segura

Con este título estaría dicho todo para glosar el homenaje por sorpresa que se le hizo al compañero y amigo José Segura Giménez la última noche que pasó como alcalde de Bacares -mi entrañable Soledades de la melancolía y el lenguaje poético- tras 40 años de esforzado y fructífero mandato.

Pero déjenme que consuma unas líneas más (está bien ser parco en palabras, pero no tanto). En todo caso, Bacares y José merecen muchas líneas más.

Un pueblo en vías de extinción en los 60

Hacia mediados de los 60, Bacares y su entorno minero y agropecuario corrieron serios riesgos de declive irreversible, de extinción.

Las compañías mineras, extranjeras todas ellas, a punto de vencer ya el siglo o siglo y medio de concesión de explotación, tras extraerle a la tierra roja calareña millones de toneladas de hierro, y apropiarse de una gran parte del valor del trabajo en condiciones extremas de varias generaciones de obreros mineros … se iban abruptamente abandonando instalaciones y seres humanos a merced de un destino más que incierto, tras décadas de esquilme y explotación. El impacto fue tremendo en las cuencas mineras de Las Menas/Serón y Cortijuelo/Bacares

Por otra parte, los gobiernos franquistas de la época, sin encomendarse a nadie -era una dictadura modélica- habían decidido plantar millones de pinos en aquellos cerros agrestes. Los agentes gubernamentales caían sobre la gente, le exigían pruebas documentales de la propiedad de los secanos cerealeros -trigo, cebada, centeno- y si no las tenían les expropiaban a la brava. Mucha gente no tenía más prueba de la propiedad de su tierra que la transmisión oral desde hacía un par de siglos, por lo menos. Cierto que, con el paso de los años, los pinos fueron una fuente de trabajo muy importante y un muro de contención a la desertización que ya había hecho estragos en la ladera sur de la Sierra de los Filabres (el famoso Tabernas). Pero nadie vive de ni en el futuro, y lo cierto es que el presente era muy amenazante para quien perdía la tierra de la que salía su pan y el sustento de sus animales de labranza y trilla.

De aquella época de tensión y desesperanza conservo el recuerdo de una anécdota muy expresiva. Yo tendría no más de 14 años, estábamos la familia de vacaciones en Bacares. Era domingo, a la salida de misa. La gente, o sea, los hombres, se arremolinaban en la plaza al calor de la indignación y la incertidumbre por la doble pérdida de secanos y minas. De un brinco -era ágil, el jodido, no como yo- mi padre se encaramó a unos maderos que había apostados contra un balate que daba a un bancal de los Salinas, la familia materna de mi padre, (hoy hay en aquel bancal un enorme frontón que sirve para todo tipo de usos deportivos), y le habló a la gente:

Es mester joerse, cuando la guerra había que darle al Comité equis fanegas de trigo o centeno; era lógico. Coño, pero es que ahora te quitan la posibilidad de cosechar ná …

Junto a mi padre estaba el alcalde de Bacares, que era primo de él, Juan Sidoro, que le tiraba discretamente del pantalón y le decía: “Manuel, bájate de ahí que vas a ser mi perdición …”. Yo alucinaba, nunca había visto ni oído nada igual. Por cierto, en Bacares no había cuartel de la guardia civil, si no de qué aquella reunión.

Total, retomando el hilo del relato, que el cierre de las minas y la pérdida de secanos provocaron una gran ola migratoria hacia Catalunya -Tarrasa y Sabadell, sobre todo- y con ella ese temor a que Bacares pasara del declive a la extinción. Corría el rumor, incluso, de que Franco quería hacer un pantano en el territorio de Bacares una vez desapareciera. Franco era muy aficionado a inaugurar pantanos, por eso yo creía entonces que era verdad; ahora pienso que era una leyenda.

Centenares, miles, de bacareños y bacareñas, en el pueblo y en la emigración, incluyendo algunos alcaldes muy buenos, dieron con tenacidad y amor a su pueblo lo mejor de sí mismos y lo mejor que tenían -incluyendo la música, seña de identidad del pueblo- para que Bacares sobreviviera. Es obligado referirse a ellos con agradecimiento y cariño y no olvidarlos nunca.

De la supervivencia al crecimiento y al progreso

Pero, logrado que Bacares sobreviviera y siguiera adelante, se trataba de que progresara y evitara mas emigración y atrajera al retorno a los que se fueron y fuera un pueblo atractivo y de referencia para todo el mundo. Y ahí entra en escena José Segura y los equipos que lo han acompañado desde aquellas elecciones de 1983 en las que fue electo concejal por primera vez. Y desde 1987 fue elegido alcalde en sucesivas elecciones en 1991, 1995, 1999, 2003, 2007, 2011, 2015 y 2019 por última vez.

José Segura es el alcalde de la Democracia y se estrena en el ayuntamiento poco después de las primeras elecciones municipales en libertad, 1979, hasta hace unos días que traspasó la responsabilidad a la nueva alcaldesa Encarna Zaguirre. No lo sé con certeza, pero es uno de los alcaldes más veteranos en la provincia de Almería, en Andalucía y, tal vez, en España, pese a ser un hombre no muy mayor todavía.

En mi opinión, el mandato -ya histórico- de José al servicio del pueblo desde el ayuntamiento destaca por varias razones:

… Una lealtad absoluta a sus ideas. José ha sido elegido siempre en la candidatura del PSOE, la fuerza de progreso real y posible en España desde hace siglo y medio.

… Un apoyo democrático claro y firme de la mayoría de sus paisanos y paisanas de Bacares, renovado cada cuatro años durante cuarenta.

… Lo anterior no le ha impedido, todo lo contrario, ejercer la gobernación del pueblo pensando y atendiendo las necesidades y aspiraciones de todos sus habitantes que no son muchos, pero tienen los mismos derechos y dignidad que los de municipios grandes. José ha gestionado el ayuntamiento a la medida de todos los bacareños no sólo de los que le han votado.

… Una combatividad y tenacidad que lo han hecho célebre -yo he sido testigo de ello- ante las instituciones provinciales y regionales, exigiendo sin politiqueos que valgan los derechos, recursos y subvenciones que corresponden a Bacares para realizar proyectos de todo tipo. “Yo soy un hombre del PSOE, pero antes que eso soy el alcalde todo el pueblo de Bacares …”, ha sido como el santo y seña de José ante sus interlocutores institucionales, sin importar el color partidario de éstos. Esa norma de conducta le ha dado a José respeto y prestigio y al pueblo de Bacares le ha dado fuerza y lo ha puesto en el mapa como una realidad en marcha sin importar su tamaño.

… José Segura ha orientado siempre el esfuerzo hacia conseguir objetivos que hicieran de Bacares un pueblo atractivo para vivir y para venir a él. Se han resuelto, y muy bien, prioridades estructurales como el agua, la luz, la salud, los equipamientos socio-sanitarios para las personas mayores, las conexiones audiovisuales y a internet, la escuela, el alojamiento y la gastronomía, la oferta de vivienda, la restauración y el embellecimiento de las calles, y se han realizado importantes proyectos como la reconstrucción del castillo nazarí o las rutas senderistas, además de algunos otros a punto de culminar, con fuerte impacto en la oferta turística de altura que tiene Bacares.

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La nueva alcaldesa, Encarna Zaguirre, en el acto homenaje a José Segura

… Además de todo lo anterior, Bacares no ha perdido el compromiso de sus gentes con la tierra y con los beneficios de ésta. Por eso es normal que en primavera y buena parte del verano el entorno del pueblo blanco verdee como si fuera Asturias. Son huertas y plantaciones de almendros en producción. Y en los cerros, algo más lejos, centenares de miles de pinos que lo fueron de la discordia hace más de 60 años.

… También reforzar la identidad histórica del pueblo post-reconquista ha sido tarea en este largo mandato. Las Fiestas de Septiembre en Honor del Santo Cristo del Bosque, el gran referente religioso y socio-cultural de Bacares, tienen año a año mayor afluencia de miles de peregrinos y mayor proyección mediática.

… Bacares ha participado en certámenes sobre pueblos bonitos, de calidad y buenas condiciones para invertir y prosperar en él. Y ha quedado en lugares muy altos, tanto a nivel provincial como regional, y creo recordar que en una ocasión reciente sacamos una muy buena puntuación en un certamen nacional.

… En conclusión, Bacares está muy bien posicionado para seguir creciendo y progresando. Para ello, según mi modesta y marginal opinión, hay varios retos ineludibles: 1) Que nazcan más niños y niñas que serán jóvenes en su tiempo, 2) que vengan a vivir y construir con nosotros familias inmigrantes jóvenes y laboriosas, que serán bacareñas cuanto antes, 3) Que haya fuentes de trabajo y riqueza vinculadas a las realidades y potencialidades de Bacares y su maravilloso entorno.

Un homenaje más que merecido

Con estos antecedentes, era obligado el homenaje a José Segura apenas unas horas antes -la noche del 16 de junio- de que entregara el bastón de mando a la nueva alcaldesa y a su equipo, Encarna, Domingo, Dolors y Álvaro, socialistas también, electos, además de un concejal del Partido Popular, el pasado 28 de Mayo.

Un homenaje sencillo pero emotivo e intenso, en el que hubo de todo, impecable de forma y fondo, que se hizo ameno y liviano durante las dos horas que duró.

Un homenaje que contó con la participación  de gentes que son el fundamento de cariño y compromiso que han acompañado a José a lo largo de su vida: Su familia, sus compañeros y compañeras que darán continuidad a su labor de tantos años al frente del Ayuntamiento de Bacares, sus compañeros de brega municipal en algunos pueblos próximos del Valle del Almanzora -especial mención por lo bien que me cayó siempre a Pepe el de Armuña-, el PSOE amplio, representado en el homenaje por Juan Antonio Lorenzo Cazorla, secretario general del PSOE de Almería y dirigente del mismo en Andalucía y en España, y a una nutrida representación de ciudadanos y ciudadanas de a pie de Bacares, entre los que tuve el honor de encontrarme.

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Bacares

No sólo se me invitó, se me brindó la posibilidad de dirigir unas palabras al amigo José y a los reunidos allí. Lo hice para agradecer en nombre de mi familia, ausente y presente, y en el mío propio, todas las atenciones que ha tenido con nosotros el Ayuntamiento de Bacares y José, su alcalde, a lo largo de estos años. Pedí respeto, recuerdo, reconocimiento y agradecimiento de todo el mundo para José, “porque un hombre que dedica las dos terceras partes de su vida al servicio de su pueblo en base a sus ideas es digno de todo eso …”. Me tomé la libertad de regalarle a José un voluminoso libro con la vida y la obra de Don Francisco Largo Caballero, el histórico líder del PSOE y de la UGT, muerto en forzoso exilio en 1945, que fue el primer obrero manual de la construcción -y el único hasta ahora- que llegó a presidente del Gobierno de España entre septiembre de 1936 y junio de 1937., en plena guerra.

Concluyo como concluí mi intervención: José Segura le deja el listón muy alto al nuevo equipo que dirigirá el Ayuntamiento de Bacares, con Encarna Zaguirre al frente, la primer mujer alcaldesa en la historia de nuestro pueblo. Pero que no se preocupen porque José nunca estará lejos para echarles una mano en la tarea apasionada de engrandecer sin límite Bacares, Bakarrek, Soledades … Porque del amor a su pueblo y a sus ideas nadie se jubila nunca, mucho menos José.

Bacares y José, un pueblo y un alcalde indivisibles