jueves. 29.02.2024

Hemos referido en dos artículos anteriores la aparición de nuevos “palabros”, como Haters o Trolls, entorno a las redes sociales, entre ellos ha surgido también el de Lurker, que son participantes silenciosos en las redes sociales que vigilan solamente por temor a ser ridiculizados por miembros más agresivos, o por la imposibilidad de aportar información, y siguen a personas a las que admiran silenciosamente. También a veces se trata de personajes mandados desde la competencia de aquellos que quieren desacreditar al que tiene éxito, o simplemente por envidia a ellos. 

La palabra lurker viene del inglés "lurk", que significa "merodear", por lo que lurker significa merodeador. Se trata de un término muy utilizado en comunidades virtuales, como foros o chats de Twitch. En estas comunidades, lurkear es participar de forma pasiva, es decir, mirar sin intervenir de forma activa.

Los motivos de la falta de participación activa pueden ser diversos; entre otros, se han citado la ausencia de anonimato, el temor a ser ridiculizado por miembros más agresivos o de toparse con troles, la imposibilidad de aportar información por razones contractuales o de secreto profesional, la falta de tiempo, la creencia en no tener nada valioso que aportar, la no alineación con los objetivos de la comunidad, la infravaloración de las propias capacidades, el aprovechamiento inapropiado de la información o su manipulación por terceros indeseables o no altruistas. Sobre la acción de lurkear existe mucha polémica, lo cierto es que siempre es bueno contar con grandes comunidades, aunque no participen mucho, pero lo ideal sería contar con una comunidad participativa con la que poder compartir.

Walter Scott dijo: ”a los pasivos y a los indecisos todo les resulta imposible, obstaculizando a los demás con su comportamiento”

De acuerdo con la “teoría de las comunidades de práctica”, (que son  grupos sociales constituidos con el fin de desarrollar un conocimiento, compartiendo aprendizajes basados en la reflexión compartida sobre experiencias prácticas) un lurker tiene una participación periférica legítima y se espera que, con el tiempo, pueda llegar a integrarse como un miembro activo de la comunidad. Dentro de estos grupos, los miembros activos suponen el 5%, los silenciosos el 71% y el resto son los ausentes.

Los Lurker pertenecen a una tipología de personalidad conocida en psicología como pasivo-agresiva, que responde a una hostilidad no expresada, que aparentemente parece inocua por el contenido o forma del mensaje, pero implica una motivación hostil por agredir, de manera oculta. Las personas pasivo-agresivas se sienten víctimas, suelen recriminar a otros de que les acusan sin motivo o les piden cosas exageradas; pues en general emplean la pasividad-agresividad, porque se sienten en un desequilibrio frente a un rol de poder, y en lugar de comunicar asertivamente su oposición, se resisten de manera pasiva. Convierten a los otros en supuestos dictadores; ante los que pueden mostrarse sumisos (diciendo que sí a todo lo que les pidan), pero luego se quejan hostilmente o generan estrategias para frustrar sus planes.  En ese sentido, interpretan equivocadamente las relaciones, como una disputa donde ellos son impotentes, por lo que utilizan la agresión pasiva para reestablecer su autoridad. Una persona pasivo agresiva se caracteriza por deshacerse de su responsabilidad mediante una larga lista de excusas; no cumplir las expectativas de otros aunque parecía que lo estaban haciendo (dicen que sí a un favor pero luego no lo hacen); tratan de frustrar y bloquear los planes de los demás, especialmente cuando se les pide o sugiere algo; tienen carácter desafiante e irritable: se quejan con facilidad, a menudo por temas injustificados; intentan imponer sus ideas de manera indirecta; son dependientes en sus relaciones, pero de manera hostil. Es decir, se vinculan más íntimamente de lo que reconocen, pero emplean la agresión para lograr autonomía y salir de la sumisión; tienen una visión negativa del mundo, y de que las personas son malas, que al final acaban cumpliendo por cómo las tratan cuando ejercen la agresión; son poco asertivas y se frustran con facilidad; se quejan con frecuencia de que sus actos no tienen efecto en el mundo, por ello toman una actitud pasiva e indefensa. Exista una situación real o no de lucha de poder, ellos carecen de confianza suficiente para desafiar esa autoridad que perciben en el otro de forma directa, por lo que expresarán su resistencia de manera indirecta. 

En general, puede ser complicado identificar estas tácticas, ya que en general el mensaje es ambiguo, confuso; pero siempre habrá incongruencia entre lo que se hace y lo que se dice, cómo se hace y lo que se dice; lo que una persona pasiva-agresiva intenta ser y cómo realmente actúa.

Por último, compartir esta reflexión de Walter Scott : ”a los pasivos y a los indecisos todo les resulta imposible, obstaculizando a los demás con su comportamiento”.

Análisis psicológico de las agresiones en las redes sociales: los lukers