lunes 26/7/21

Alberto Garzón, ratificado como máximo responsable de IU con el 87% de los votos

El máximo órgano ejecutivo de dirección ratifica asimismo por amplia mayoría la composición de la nueva Comisión Colegiada Federal

Alberto Garzón, ratificado hoy como máximo responsable de IU con un 87% de los votos en la primera reunión de la Coordinadora Federal emanada del proceso de la XII Asamblea

El nuevo máximo órgano ejecutivo de dirección ratifica también por amplia mayoría la composición de la nueva Comisión Colegiada Federal, cuyo reparto de competencias entre sus integrantes corresponde a Garzón  

La nueva Coordinadora Federal de Izquierda Unida, máximo órgano ejecutivo de dirección, ha celebrado a lo largo de hoy domingo 9 de Mayo su primera reunión tras los resultados de la XII Asamblea Federal de IU de finales del pasado mes de marzo.

Como es preceptivo siempre en estos casos, el primer punto de la reunión de este órgano de dirección con su nueva composición ha sido que sus integrantes ratifiquen a la persona que va a ocupar el cargo de coordinador federal de IU los próximos cuatro años, en este caso, tal y como fue aprobado en el proceso de la XII Asamblea, Alberto Garzón.

El resultado de la votación ha sido de 104 votos a favor (87%), 15 en contra (13%) y ninguna abstención.

A continuación se ha procedido a ratificar también la estructura de la nueva Comisión Colegiada Federal, cuya composición y principales objetivos ha explicado Alberto Garzón.

El resultado ha sido de 100 votos a favor (84%), 22 en contra (18%) y ninguna abstención.

 

Alberto Garzón, ha planteado en su informe que la situación política en nuestro país ha entrado en “una nueva fase que implica riesgos, pero también oportunidades”, y ha hecho un llamamiento a abordar los retos que se plantean “de manera optimista, con altura de miras y con una visión global”, para solucionar los problemas “a partir de decisiones colectivas” y no de forma individual o dividida, porque eso solo aboca al fracaso. Centró buena parte de su presentación en el panorama que se ha abierto tras las elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid de principios de semana. Valoró sin ambages que su resultado “es malo para la clase trabajadora, para la gente de Madrid y para la izquierda”. Indicó que la nueva “correlación de bloques” tras la “caída del PSOE y pese al aumento en votos y escaños” de fuerzas de la izquierda como Unidas Podemos, “beneficia a la derecha”. En su opinión, el triunfo de su principal candidata, Isabel Díaz Ayuso, “conecta con nuestras reflexiones que alertan sobre la solidez de los proyectos nacional-populista”, similares a los que en su día llevaron al poder a Donald Trump y al presidente brasileño, Jair Bolsonaro.

“´Debe llevarnos a una profunda reflexión”, destacó “cómo le ha funcionado a Díaz Ayuso un proyecto nacional-populista que pasa por criminalizar al Gobierno de coalición. Es preocupante para los valores que representamos”. Añadió en su reflexión que al “suelo muy alto” que ha demostrado tener el PP se le ha sumado cierto “estado anímico de parte de la población por la pandemia”.

El resultado demuestra que “desde la izquierda no hemos sabido articular una respuesta para la población que venciera a esa ola conservadora” que incluía, incluso, actuaciones “de carácter reaccionario”.

Alberto Garzón consideró que “no hay que bajar la guardia” ante lo ocurrido, aunque aclaró que “no creo que estos resultados vayan a repetirse a nivel nacional”. Insistió, no obstante, en que se debe articular una respuesta precisa para “establecer un cortafuegos frente a esos proyectos que quieren reproducir la desigualdad, los valores conservadores y las políticas del odio”. Señaló entre los elementos para el optimismo ante la “nueva fase de país que ya enfrentamos”, tanto la “vacunación, que avanza a un ritmo imparable”, como que “ya se visualicen con éxito los primeros desembolsos” de las ayudas económicas comprometidas por la Unión Europea con todos los Estados miembros. En esta línea, dijo que “vamos a situarnos con suficientes herramientas para construir esa nueva fase en nuestro país” para responder desde la izquierda en las mejores condiciones a la amenaza de las derechas.
Insistió en el “reconocimiento” a Iglesias “como dirigente histórico en nuestro país. Nadie ha sufrido como él y su familia un acoso tan descomunal”, pese a todo lo cual “ha sabido promover cambios muy importantes” que van a perdurar en el tiempo, “con independencia de si los compartíamos al 100 por 100, o al 80 o al 70 por 100”.

Garzón consideró que “hay que repensar el espacio político de Unidas Podemos para reconfigurarlo", y observar muy bien la "nueva fase” que se abre para esta fuerza política en su conjunto, además de los retos que afronta Podemos ante la elección del nuevo/a secretario/a general. Apuntó que en lo primero la “figura de Yolanda Díaz es extraordinaria” y concita un “gran reconocimiento social”, que resulta “muy bueno para poder seguir aportando” con su trabajo, tanto desde dentro como desde fuera de Unidas Podemos.

El coordinador federal valoró que para fortalecer tanto a Izquierda Unida como a Unidas Podemos “hay que entrar más en la cotidianidad de la gente, insertarse en su día a día y en sus cuestiones materiales”, además de “fortalecernos a nivel local”, todo ello para “promover una reforma en nuestra sociedad y que nuestros valores sean dominantes”.

“Izquierda Unida tiene -dijo- más de 35 años. Somos herederos de un bagaje anterior y debemos saber ponerlo en valor en el espacio de Unidas Podemos para la nueva fase que se abre, tanto a nivel de país como en el ámbito internacional”, porque “no podemos ser ajenos a lo que pasa en el mundo”. Puso el ejemplo de las reformas “keynesianas” que lleva a cabo la Administración demócrata en Estados Unidos para relanzar la economía, basadas en “la inversión pública y la creación de empleo”. Indicó que “ponen en el centro el trabajo y la vida para corregir así las desigualdades sociales, que son desigualdades económicas”.

Alberto Garzón lamentó, no obstante, que estos “cambios de fase”, estén dejando a Europa “por detrás, aferrada a doctrinas conservadoras que se ha visto que no funcionan”, por lo que puso como otro reto más  “empujar al Gobierno” y al conjunto de la izquierda “a no quedarse atrás”. Concluyó su análisis insistiendo en que la situación política, también en España, entra en “una nueva fase”, con riesgos y oportunidades, por lo que “hay que ser capaces de dar con las claves para afrontarlos”, aunque nadie sepa a priori cómo hacerlo y surjan muchas dudas. “Lo que viene es importante. No hay que bajar la guardia. Muchas mentes piensan mejor que unas pocas”.

El informe político presentado ha sido aprobdo por 95 votos a favor (77%), 16 en contra (13%) y 13 abstenciones (10%)

Alberto Garzón, ratificado como máximo responsable de IU con el 87% de los votos