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nuevatribuna.es | 23.02.2011

La oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha revelado que se está preparando ante un eventual "éxodo significativo" de la población libia, en el marco de la represión de las revueltas populares contra el régimen del mandatario Muamar Gadafi.

"Hasta el momento no hemos visto un éxodo enorme, pero estamos muy preocupados por los informes que estamos recibiendo sobre la violencia generalizada y la persecución a personas específicas, lo que podría provocar un éxodo significativo", dijo la portavoz de esta oficina, Sybella Wilkes.

En este contexto, la funcionaria ha indicado que ACNUR está elaborando planes de contingencia de cara a una posible emergencia humanitaria, aunque con un margen de maniobra muy reducido debido al bloqueo informativo impuesto por las autoridades libias. No obstante, ha señalado que la ubicación geográfica del país permite adelantar cuáles serán los movimientos de sus ciudadanos para abandonarlo.

"Podemos anticipar que una alta proporción huirá intentando salvar sus vidas, escapando de una persecución directa. Es posible que la gente esté tomando botes para intentar llegar a Europa. Entonces las opciones más viables son Túnez, Egipto y el Norte de África, a través del mar", consideró Wilkes.

Si bien, la portavoz ha reiterado el llamamiento hecho horas antes por la alta comisionada de esta agencia, Melissa Fleming, a los países africanos y europeos para que sean "flexibles" y acojan a los emigrantes libios en un "gesto humanitario", ya que la organización ha recibido "informes alarmantes" sobre gobiernos que están rechazando a otros refugiados al creer que son mercenarios de Gadafi.

"Refugiados africanos de Somalia, Etiopía y Eritrea nos han dicho que en estos momentos la situación es muy peligrosa para quienes tienen el rostro negro porque son confundidos con mercenarios procedentes de Libia", relató la mujer.

Según cifras de la agencia internacional, antes de que estallaran las protestas había más de 8.000 refugiados y 3.000 demandantes de asilo en Libia, procedentes de países como Chad, Eritrea, Irak, Somalia, Sudán y los territorios palestinos. Ahora unas 4.500 personas --en su mayoría tunecinos, argelinos y libios-- han abandonado el país rumbo a Túnez.

BAN KI MOON: “GRAVE ATROPELLO A LOS DERECHOS HUMANOS”

Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha calificado de "grave atropello a los Derechos Humanos" el uso de la violencia contra la población civil libia, en el marco de las revueltas populares orientadas a derrocar al mandatario Muamar Gadafi.

En unas declaraciones a la prensa desde Los Ángeles, Ban ha reiterado su llamamiento a las autoridades libias para contener el uso de la violencia contra los manifestantes pacíficos, advirtiendo de que esta represión puede constituir una violación del derecho internacional.

"He visto escenas perturbadoras e impresionantes, donde las autoridades libias disparaban a los manifestantes desde aviones militares y helicópteros. Son acciones inaceptables que deben detenerse inmediatamente", aseveró, según recoge un comunicado divulgado por el centro de noticias de la organización internacional.

El surcoreano insistió en que deben respetarse el derecho de reunión y la libertad de expresión, al tiempo que apuntó como salida a este conflicto la apertura de un diálogo nacional entre el Gobierno y todas las fuerzas sociales, en el que se incluya a la oposición.

En este sentido, Ban informó de que en los últimos días ha estado en permanente contacto con los líderes regionales y de otros países para contemplar todas las alternativas que puedan conducir al fin de la crisis política en Libia.

ITALIA TEME LA LLEGADA DE 300.000 INMIGRANTES

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Franco Frattini, ha declarado que el Gobierno italiano teme la llegada de 300.000 inmigrantes a las costas europeas cuando "caiga el régimen de Libia" del coronel Muamar Gadafi, y ha insistido en que "es imposible imaginarse un futuro después de Gadafi".

En una entrevista concedida al diario italiano 'Corriere della Sera', Frattini ha recordado que un tercio de la población en Libia no es nacional sino subsahariana y ha afirmado que "estamos hablando de dos millones y medio de personas que si cae el sistema huyen" porque "se quedan sin trabajo".

Por ello, Frattini ha advertido que podría generarse un auténtico "éxodo bíblico" hacia las costas europeas, no sólo a Italia sino también a Grecia "que está más cerca", un problema "que nadie debería minusvalorar".

Por su parte, el ministro de Defensa, Ignazio La Russa, ha declarado que el problema de la inmigración "no sólo puede ser un problema italiano, maltés o griego" sino que se trata "de un problema europeo" por lo que ha pedido que la Unión Europea "intervenga" ya que "sería inimaginable que nos toque sólo a nosotros solucionar esta emergencia".

Asimismo, Frattini ha subrayado que el mensaje lanzado este martes por Gadafi, en el que aseguraba que no se iría del país y que continuaría con los ataques contra los manifestantes, es "aterrador" y sólo hace pensar "a una nueva espiral de violencia en Libia". Además, el ministro ha sostenido que "se esperaba otra reacción" por parte del líder libio.

El problema, ha recordado Frattini, es que Europa "no conoce otra cosa que Gadafi" en Libia, ningún "otro partido o político", por lo que "la naturaleza enigmática de este país impide a Europa hacer razonamientos análogos con otros países del Magreb que también están implicados en las revueltas".

GADAFI DICE QUE MORIRÁ "MARTIR"

Mientras tanto, el dirigente libio, Muamar Gadafi, dejó claro el martes que no dimitirá de su cargo, que no abandonará el país y que luchará hasta la "última gota de sangre" y morirá como un "mártir" frente a los manifestantes que reclaman su dimisión y a los que ha acusado de querer convertir el país en un estado islámico.

"Yo voy a abandonar esta tierra, moriré aquí como un mártir", ha señalado en un tono desafiante que ha mantenido a lo largo de todo su discurso, pronunciado desde uno de los edificios bombardeados por Estados Unidos en 1986 y difundido por la televisión estatal y que los partidarios del régimen han podido seguir en directo en la plaza Verde de la capital.

"Muamar Gadafi no es el presidente, es el líder de la revolución, no tiene nada que perder", ha subrayado, incidiendo en que "la revolución significa sacrificio hasta el final de tu vida".

Así pues, ha afirmado, "lucharé hasta la última gota de sangre con el pueblo detrás de mí" puesto que, ha aseverado, "Muamar Gadafi no es una persona normal a la que se pueda envenenar (...) o contra la que se pueda llevar a cabo una revolución".

Naciones Unidas se prepara para un "éxodo significativo" desde Libia