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domingo. 26.06.2022

La reconstrucción de Haití: las contradicciones de la supervivencia

AGNESE MARRA
Más de 200.000 personas siguen viviendo a la intemperie. La temporada de lluvias llegará en 60 días y la ONU advierte que “no están preparados”. Médicos sin Fronteras habla con nuevatribuna.es y cuenta lo que sucede en el terreno. Mientras la embajadora de Haití en España pide que se viaje a la isla. El turismo como herramienta de rescate.
NUEVATRIBUNA.ES - 23.02.2010

Se cumplen cinco semanas de una de las tragedias más brutales que ha vivido Haití, un país habituado a las desgracias. Las últimas cifras hablan de 300.000 muertos. Se calcula que más de 200.000 personas viven a la intemperie, mientras más de 250 ONG se pelean cada día para ofrecer soluciones.

A pesar de las buenas intenciones la ayuda parece insuficiente. En las últimas dos semanas la ONU ha cambiado dos veces la inversión económica que le conviene al país. El pasado viernes hablaban de 1.440 millones de dólares. Este martes la Cumbre de la Unidad de Latinoamérica y el Caribe ha anunciado que enviarán 25 millones de dólares más de lo previamente acordado.

“Hay un enorme desfase de tiempo entre las promesas de envío de dinero y el ritmo tan lento que sigue la distribución”, le dice a este diario la delegada de Médicos Sin Fronteras (MSF) de Castilla La Mancha, Raquel González. Esta ONG está instalada en Haití desde 1991, conoce bien la situación previa del país, y fue una de las primeras en reaccionar en medio del caos del pasado 12 de enero.

Los 1.900 médicos de MSF que están repartidos a lo largo del país comparten las mismas preocupaciones. “Después de un mes miles de personas no tienen donde dormir, no disponen de artículos de higiene, ni de agua potable, ni tienen accesos a los servicios sanitarios”. La ONG ha conseguido entregar 1.400 toneladas de ayuda, que incluye desde materiales médicos hasta utensilios de cocina o tiendas de campaña. Reconocen que su personal lleva semanas trabajando a destajo y también valoran los esfuerzos de las otras cientos de ONG que están sobre el terreno.

Pero la realidad es que los alimentos y el agua siguen siendo productos de lujo. Según Raquel González la razón principal de esta lentitud sigue siendo los problemas de acceso. “El aeropuerto de la capital todavía está completamente colapsado, no hay maquinaria para descargar el material y la carretera que une República Dominicana con Haití ha sufrido muchos desperfectos”. La conversación se asemeja mucho a otra que tuvo este periódico con MSF . En esa ocasión habían pasado sólo tres días del terremoto:
  • ¿La situación se mantiene igual respecto a la distribución de ayuda?-
  • “Estamos acostumbrados a que al principios sea difícil hacer llegar la ayuda, y la verdad es que un mes es muy poco tiempo. El propio gobierno haitiano está descompuesto, esta situación es habitual en las catástrofes”, nos explica Raquel González.
.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban-Ki-moon, alertaba la semana pasada de que Haití necesitaría ayuda de emergencia “al menos durante un año” y la reconstrucción del país podría finalizarse en aproximadamente una década. Sin embargo la estación de lluvias, tormentas y huracanes que cada año se instala en Haití no puede esperar. En apenas sesenta días comenzarán las lluvias, y la tragedia que se vivió hace un mes podría repetirse con otros miles de muertos.

Desde MSF alertan del peligro de las enfermedades respiratorias como la neumonía o las gastroenteritis y diarreas: “Sabemos que en cuanto empiecen las lluvias llegarán miles de haitianos a nuestros centros de salud aquejados por estos problemas, pero ya estamos preparados”, asegura Raquel González.

Ahora mantienen los quirófanos llenos e intentan centrar su trabajo en los post operatorios. “Necesitamos más ayuda para que puedan hacer rehabilitación, necesitan de fisioterapia”, nos cuenta González. La salud mental es otro de los caballos de batalla de la ONG, alrededor del 40% de los haitianos que pasan por sus manos siguen en estado de shock y la atención psicológica se convierte en una de las prioridades. MSF sabe que tienen meses y meses por delante: “Hace 19 años que estamos en Haití y nos quedaremos lo que haga falta, hoy todos miran a la catástrofe, pero este país hace años que sufre”.

LA ONU EN HAITÍ: “NO VAMOS A CREAR FALSAS EXPECTATIVAS”

Edmon Mulet, máximo representante de Naciones Unidas en Haití, reconoce que ellos “no están del todo preparados” para las lluvias. “La prioridad ahora mismo es conseguir letrinas, tiendas de campaña y plásticos. Pero no quiero crear falsas expectativas, no creo que podamos proteger a todas las personas en el tiempo necesario”, declaraba la semana pasada en Segovia, tras reunirse con el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

Mulet anunció el inminente envío de casas prefabricadas y aseguró que el plan de la ONU es que cada país se ocupe de una de las zonas afectadas: “Francia, por ejemplo, se ha hecho cargo del centro de Puerto Príncipe, donde han quedado derruidos el Palacio Nacional y el de Justicia”.

El jefe de la misión de Estabilización de la ONU en Haití (MINUSTAH ) ha pedido a los europeos que, aunque ya se puede empezar a hablar de reconstrucción, "tengan presente" que la fase de ayuda humanitaria va a ser necesaria "durante mucho tiempo".

TURISMO COMO SALVACIÓN

En medio del caos, de las tareas de recogida de escombros y de los intentos de coordinar una ayuda que parece que no llega, la embajadora de Haití en España, Yolette Azor-Charles, hace un llamamiento inesperado: “Haití existe, necesitamos que los españoles viajen al país, las zonas más turísticas siguen intactas”, declaraba este martes en una entrevista a El País .

La embajadora se refiere a la zona del Cabo Haitiano, uno de las más frecuentadas por los extranjeros y la aristocracia haitiana. El otro lugar que cita la diplomática es Labadee, el destino de los cruceros de Royal Caribbean, los mismos que atracaron días después del terremoto y de los que sus pasajeros se negaron a bajar por considerar “inmoral” hacer turismo en medio de la tragedia.

Yolette Azor-Charles considera absurdas esas ‘culpas’, e insiste de la necesidad de recuperar el turismo. Esta actividad supone el 30% de la economía del país, y en algunas áreas su importancia llega ser del 90% de los ingresos declara la embajadora en la entrevista.

Saber que miles de personas luchan por sobrevivir mientras uno se toma una copa en la playa de al lado, no es plato de buen gusto. Pero quizás sea un acto de cinismo más el no hacerlo. Se siguen organizando safaris por muchos países de África, con situaciones similares a la haitiana. Aunque cueste, puede ser que el turismo ayude a desarrollar su economía y sobre todo a dar una apariencia de vuelta a la normalidad.

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