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sábado. 13.08.2022

La impudicia de Il Cavaliere una vez más

La última perla de Silvio Berlusconi ha sido una afirmación más que inquietante: “A los italianos les gustaría ser como yo”. Según su premisa los italianos estarían encantados de ser acusados de corrupción, tener supuestas relaciones sexuales con menores o ser los dueños del 90% de las televisiones de su país. Lejos de avergonzarse de sus escándalos Berlusconi se siente un referente de su pueblo. ¿A qué nos suena todo esto?
NUEVATRIBUNA.ES / A.M - 07.09.2009

El discurso de Berlusconi una vez más roza el esperpento y se convierte en un insulto para la inteligencia de cualquier ciudadano. Al jefe de Gobierno italiano sus escándalos con prostitutas, el gasto de dinero público para fiestas privadas y las acusaciones que lo relacionan con menores, realmente no le importan nada.

Il Cavaliere con la cabeza bien alta, muy orgulloso de sí mismo, se atrevió ayer a declarar en una entrevista al diario Libero una receta de lo que les gusta a los italianos. Sin pelos en la lengua y sin remordimiento alguno declaró: “A los italianos les gustaría ser como yo”.

Una vez más el mal gusto y la arrogancia de este personaje que tanto ha empobrecido y embrutecido la política italiana, vuelve a sorprendernos. "Se reconocen en mí y aprueban mi comportamiento porque saben que Berlusconi no roba y no utiliza el poder para su beneficio personal, como han hecho todos esos que, sobre todo de la otra parte política, me han precedido en esta difícil responsabilidad", aseguraba el mandatario.

Ante las acusaciones de vulnerar la libertad de prensa por denunciar a dos periódicos que publicaron sus escándalos político-sexuales, Berlusconi continuó con su análisis sin perturbarse: "Que se diga que está en peligro la libertad de prensa es un chiste contado por la minoría comunista y católico-comunista y de sus periódicos, que son el 90% de la prensa", dijo quien es el dueño del 90% de las televisiones italianas.

Asimismo, manifestó que "hay en marcha una campaña subversiva" en su contra, y lamentó que los medios de comunicación le atribuyan declaraciones que -según dice- nunca ha hecho. "Ya lo he dicho y lo repito. Con esta información, pobre Italia”.

EXCELENTES RELACIONES CON EL VATICANO

Sobre su relación con la Iglesia, tras las voces que apuntaban una tensión existente a raíz de los ataques de un diario propiedad de la familia Berlusconi al director del diario de los obispos, el jefe del Ejecutivo aseguró que son "excelentes". En un editorial del diario Il Giornale, propiedad de la familia Berlusconi, se decía que el director del rotativo de los obispos Avvenire, Dino Boffo, se había visto implicado en un caso de acoso a la esposa de un hombre con el que supuestamente mantenía una relación.

Una polémica que al final llevó a la dimisión de Boffo, tras una semana de acusaciones cruzadas entre ambos periódicos, y que según un estudio realizada por el estudio por el instituto ISPO, ha comportado que la popularidad de Berlusconi caiga del 55 al 50 por ciento entre los votantes católicos practicantes.

Berlusconi habló también sobre la posibilidad de conceder el voto a los inmigrantes, y señaló que se trata de una "estratagema de la izquierda" para obtener más votos en las elecciones. "Silvio Berlusconi defiende la seguridad de los italianos evitando que los señores de la izquierda abran las fronteras a quien sea", concluyó.

Si creíamos que todas las malas noticias ya estaban dadas, el mandatario italiano se reservó la última para el final. El primer ministro anunció que aumentará el número de militares desplegados en las ciudades para garantizar la seguridad de los ciudadanos, y prometió reformar la ley de procedimiento penal, "de la que hay gran necesidad", para "garantizar el respeto a la intimidad de todos". La palabra ‘respeto’ en boca de Berlusconi sólo se puede entender como una auténtica grosería.

La impudicia de Il Cavaliere una vez más
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