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NUEVATRIBUNA.ES / AGENCIAS - 22.2.2010

Pero, sobre todo, Recep Tayyip Erdogan ha lanzado duras críticas contra lo que ha denunciado como el "intento de varios líderes europeos" de obstaculizar la adhesión de su país, "inventando nuevos criterios y condiciones". "Se están cambiando las reglas de juego con el partido empezado. Eso no puede ser. Un penalti es un penalti", ha lamentado y ha asegurado que su país está "progresando con determinación y cumpliendo con las reformas" que se le exigen, aún cuando "la velocidad de la negociación está lejos de las expectativas" de Ankara.

Erdogan tiene claro que el objetivo de Turquía es "la integración como miembro de pleno derecho" de la UE y así lo ha manifestado durante un desayuno organizado por el Foro Nueva Economía. Turquía "no puede aceptar otra opción", ha añadido señalando que la entrada de su país es una "obligación" para los Veintisiete teniendo en cuenta que el país lleva 50 años esperando "a las puertas".

Según Erdogan, Turquía "está más avanzado que algunos países miembros" y "no será una carga" sino que "servirá de puente con el mundo islámico de 1.600 millones de habitantes". "La integración no sólo interesa a Turquía sino también a Europa", ha subrayado, al tiempo que ha considerado que el "rompecabezas" de su entrada en la UE no es "geográfico sino que se basa en elementos culturales y sociológicos". Por ello, la adhesión de Turquía supondría, a su juicio, una "señal concreta de que la UE está construida sobre valores comunes y no identidades culturales y religiosas". Precisamente, respecto a la cuestión de la religión y las libertades, ha afirmado que en los siete años y medio que lleva en el poder su "gran éxito es la ampliación de las libertades y los Derechos Humanos".

Para el primer ministro turco, el comportamiento de España respecto a la adhesión de Turquía supone un "modelo" y en particular se ha felicitado por las declaraciones a favor de la integración hechas por el ministro de Exteriores, Miguel Angel Moratinos.

Por otra parte, Erdogan ha resaltado que su país se esfuerza por "solucionar los conflictos internacionales" como lo ha demostrado su mediación entre Siria e Israel o su acercamiento a Armenia para superar el contencioso por el genocidio armenio. También ha citado el caso de Chipre, isla que permanece dividida desde la invasión turca del norte en 1974.

Turquía, ha dicho, desea que haya una "solución justa y permanente" a la división de Chipre. En este sentido, ha alabado la postura de "flexibilidad" mostrada por los turcochipriotas y ha acusado a los grecochipriotas de estar retrasando el acuerdo. "Las negociaciones no continuarán para siempre", ha advertido en referencia al proceso de diálogo iniciado en septiembre de 2008 por el presidente grecochipriota, Demetris Christofias, y el dirigente turcochipriota, Mehmet Alí Talat.

Así las cosas, ha reclamado a los países europeos, y a España como presidencia rotatoria de la UE, que trabajen en pro de una solución en Chipre, ya que los turcochipriotas son los que más sufren con la actual situación, en la que sólo la parte grecochipriota está de forma efectiva dentro de la UE. Según Erdogan, los grecochipriotas entraron en la UE "no por haber cumplido la normativa europea sino por una decisión política".


Erdogan denuncia que la UE le cambia a Turquía "las reglas de juego"