jueves. 30.05.2024

El Viernes Santo despistó al Vaticano... el Sábado de Gloria le toca enmendar un nuevo error

Esta Semana Santa permanecerá en la memoria del jefe del Vaticano. Siete días que se iniciaron bajo un aluvión de nuevas acusaciones sobre curas pederastas y con la amenaza de recibir una denuncia desde Estados Unidos. Benedicto XVI ha cuidado sus discursos y no ha querido tratar temas peliagudos. Sin embargo sí ha tenido que callar la boca al Predicador de la Casa Pontificia que tuvo el valor de comparar durante el Viernes de Pasión, los ataques que reciben los curas pederastas con el antisemitismo. Israel y el lobby judío estadounidense exigen disculpas.
> El Papa no condena los casos de pederastia
> “Fuí víctima de abusos. ¿Dónde denuncio?"
NUEVATRIBUNA.ES - 03.04.2010

Comparar las críticas al Papa por los casos de curas pederastas con el antisemitismo "no es la línea del Vaticano", afirmó el portavoz, Federico Lombardi, matizando las palabras del Predicador de la Casa Pontificia durante la celebración de la Pasión del Señor el Viernes Santo.

Lombardi, en una declaración que publica hoy Radio Vaticano, afirmó que "asemejar los ataques a Benedicto XVI por los escándalos de abusos sexuales de sacerdotes a niños con el antisemitismo no es la línea mantenida por la Santa Sede".

El jesuita Lombardi agregó que el Predicador de la Casa Pontificia, el franciscano Raniero Cantalamessa, sólo quiso hacer pública la solidaridad al Pontífice expresada por un judío, habida cuenta "la experiencia de dolor sufrida por ellos".

"Ha sido una cita que puede dar pie a malas interpretaciones", reconoció Lombardi.

El Viernes Santo, durante la homilía de la celebración de la Pasión del Señor en la basílica de San Pedro del Vaticano, Cantalamessa dijo que había recibido una carta de un amigo judío en la que le hablaba de las críticas de la prensa internacional al Papa por los casos de curas pederastas, al que acusan de haber "escondido" algunos de ellos.

¿QUIÉN ES EL ‘AMIGO’ JUDÍO

"Sigo con disgusto el ataque violento y concéntrico contra la Iglesia, el Papa y todos los fieles. El uso del estereotipo, echar las culpas personales a la colectividad me recuerda los aspectos más vergonzosos del antisemitismo", le dijo a Cantalamessa el amigo judío, que no fue identificado por éste.

En la misma homilía Catalamessa condenó la violencia contra los niños, "de la que -dijo- se han manchado desgraciadamente no pocos miembros del clero".

Las palabras del franciscano fueron inmediatamente criticadas por varios diarios de EEUU e Israel y por el rabino jefe de Roma, Riccardo Di Segni, quien en declaraciones al "New York Times", expresó su "incredulidad" por lo escuchado.

Di Segni afirmó al diario, "con ironía": "Visto que el Viernes Santo es el día de la plegaria de los católicos para que Dios ilumine nuestros corazones para que reconozcamos a Jesús, también nosotros rezamos al Señor para que ilumine los suyos".

También una asociación de estadounidenses víctimas de curas pederastas criticó al Predicador del Papa al considerar sus palabras "un insulto" y al franciscano de "insensible".

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